EL DÍA EQUIVOCADO (RISCO DE LOS MARTES)
N.del A.
Según recientes estudios realizados en mi cuerpo, la suma de ciertos condicionantes dan un resultado catastrófico en el mi coco.
Todo esto sumado a tener más de 34 primaveras hacen que pasados hasta dos días después de dicha práctica, consigan que el coco me funcione tan mal como en Reverso en cuerdas de 8,1mm en un rapel volado.
Todo aquel que oía hablar de este Risco bautizado como el de los Martes por vete a saber que razonamiento pensil, me contaba de su fama de difícil y distancios pasos entre seguros de reciente requipamiento.
Pero todo aquel que me conoce sabe la famosa cabezonería que reside encima de mis bajos hombros, por lo que hasta que no lo viera con mis propios ojos y sintiera su fresca roca bajo las yemas de mis machacados dedos, no admitiría que así es.
Por lo que medio engañé a Asun para que me acompañara en tamaña empresa y como Asun no es de las que dicen NO si la cosa va de escalar, salvo rara excepción, pues allí nos encontrábamos los dos, mirando embobados las plaqueras distancias mientras nos hacíamos pequeñitos bajo la salpicadura de la cascada que se forma todos los inviernos/otoños en su lado izquierdo.
Ay, ay (dijeron mis manos al comenzar a empotrar después de colgar el primer Friend) como no me vendes mal vamos a acabar.
Humillado por mi inconsciencia, me tengo que bajar sin poder poner otro cacharro más.
Para cuando tenga los guantes de fisura en mi poder, que me han prometido los reyes, llamados Ocún, lo volveré a intentar.

Sorprendidos por la agresividad de la roca, nos desplazamos dubitativos a nuestro otro destino. El Risco de los Martes.
Como nuestro miedo era ya mayor que nuestra vergüenza, pues nos probamos antes en una placa que hay entre las dos zona principales, que tiene todos los seguros sospechosamente sicados y que no alcanza la quincena de metros, en ninguna de sus tres vías.
En la Biblia no salen estas vías.
Hago la primera que está a su izquierda y me sorprende con un IIIº sin reunión y que me obliga a travesear a la derecha para alcanzar la que le sigue a pocos metros.
Aprovecho la bajada para poner las cintas del recorrido que nos sigue.
Este se trata de un V+ de agarres romos y obligación de usar los pies en condiciones para no resbalar penosamente.
Sin casi descalzarnos y dada su cercanía, Asun le da a la que sería la cuarta vía del día probada.
Quizás la más bonita, por su complejidad, que no dificultad en encadenarla.
Sólo con verla desde abajo se ve que se presenta, clasicorra.
Paso de entrada expuesto y raro, bavaresa de seguido, paso de placa con agarre oculto y salida sin manos hasta la oxidadisima reunión.
Asun lo intenta varias veces y de diferentes maneras pero no consigue dar con el movimiento. Yo desde abajo tampoco lo veo claro y la caída, sin aun haber chapado la primera, es mala, sobre unas zarzas y un gran seto con duras ramas.
Le vas a tener que dar tu.
La idea inicial la tengo, luego pongo en modo ON mi IA y busco la lógica del movimiento.
Un agarre con mano derecha de una regletilla con cristal de cuarzo, poner el pie derecho en el final de la fisurilla que hay abajo y el otro pie a un lateral abajo...chapar con cuidado de no dar mucho peso a la izquierda para no desequilibrarme. Agarrar con lo dedillos la bavaresa y tirar como un campeón para subirte ya arriba, con lo pies en un bloqueo poco fino pero seguro.
Luego, bavaresa fácil hasta seguro roñoso o vetusto(al gusto) para salir en la placa en busca del agarre perdido, que no veo hasta ya tenerlo en el pecho...pie/mano para salir y chapo reu.
Después de que Asun se la haga de segundo, nos vamos a por el proyecto del día. Un supuesto 6a+ que se torna de las "fáciles " del lugar según guía.
Juer como serán las difíciles.
Según me encaramo a los primeros pasos, chapando ya la primera, no me cuesta mucho adivinar donde me iba ha hacer sufrir La Piscina (Nombre de la vía).
Según busco donde iré poniendo pies y manos , observo los agujeros de los anteriores seguros, comprobando que, los nuevos, buscan más el lado derecho, intentando meterte por zonas más plaqueras en vez de buscar las fisuritas de la izquierda, como parecía iba la original.
Sus razones tendrán para haberlo hecho así, pero lo que no puedo disculpar es que la 3ª, lugar donde se encuentra el 6b, (para mí) paso más difícil de la vía (adherencia vertical, sin manos) es justo donde debes pararte a chapar, con lo cual, la posibilidad de caer es muy alta y además dejando el último seguro ya muy abajo y a la derecha.
Mala caída.
Tampoco existe la posibilidad de chapar pasado.
Lo intento hasta tres veces y mi coco no me deja arriesgar más. Así que me agarro prudentemente para continuar por un más fácil recorrido con algún paso más duro que otro de un grado máximo de 6a+.
Asun es más lista que yo y se la hace de segundo, comprobando que mis quejas no eran infundadas, siéndole imposible sacar la cuerda de la cinta sin perder el equilibrio.
Después de tan sufrido día (jejeje) y de disfrutar de vistas blancas...
naranjas...
y negros...
...nos bajamos a tomar esas Clásicas que no deben faltar en cada día de escalada que hagamos.