9 de julio de 2008

HISTORIA DEL CABRERO BAUTISTA MONTALVO (CUENTA LA LEYENDA...)

Cuenta la leyenda, que Bautista Montalvo se adentro con sus mejores galas en las calles del Rastro de Madrid, buscando una buena prenda para pasar el frío invierno del pueblo de Mataelpino donde residía.



En una de sus calles, una encorvada señora le sale al paso, y le coge del brazo arrastrándole, a su oscura tienda.



Asustado, Bautista, se desprende de ella haciéndola tambalear, hasta darse con una vitrina de cristal que casi rompe con su hombro.

-. Señor, apiádese de mi!!! - Le dice la señora mientras se arrodilla ante él y le agarra el pantalón de gruesa pana - ¡No me llega el dinero que gano en la tienda más que para un poco de pan y algunas alubias. Mi familia desespera por el hambre y mi marido no puede valerse por si mismo desde que le atropelló aquel maldito carruaje!
-. Por favor - Contesta Bautista mientras le agarra de los brazos y la iza - Levántese del suelo, no soy ningún gran Señor, tan sólo soy cabrero y poco puedo hacer por ayudarla.

-. Cómpreme algo de las antigüedades que vendo - Le dice con una reverencia mientras pasea la mano por la estancia ofreciéndole lo que hay.

-. Bien...veamos que puedes tener que me interese - Responde mientras pasea con las manos cruzadas a la espalda, por la pequeña tienda - Ando buscando una buena prenda para guarecerme de los fríos inviernos y lluvias.

-. Ropa Señor? No vendo ropas...sólo vendo objetos antiguos, muebles y vajillas...pero ropas no.

Como si no la escuchase, Bautista se pasea por la tienda observando lo que hay en ella, hasta que descubre una puerta entreabierta que empuja para ver su interior. Allí, al fondo de la oscura habitación se vislumbra un baúl con un grueso candado cerrado.



-. Y aquel baúl? - Pregunta intrigado Bautista señalando con la cabeza.
-. Señor, ese baúl está ahí de mucho antes de que yo tomase en alquiler el local - Comenta la tendera mientras se acerca a su oreja y le cuenta en voz susurrante - Desconozco que hay en su interior, pero el anterior inquilino me aseguró que estaba maldito y que jamás lo abriera...ni si quiera me he atrevido a moverlo de su sitio por si la maldad de su interior me afectaba.

-. Paparruchas - Responde con una sonrisa Bautista - y que contiene?

-. No debería decírselo - Suspira la anciana mientras se sienta en una vieja silla de oscuro mimbre - pero le veo tan interesado que se lo contaré - continua mientras se pasa una mano por su áspera cara - Al parecer contiene las pertenencias de un brujo que quemaron en la hoguera hace ya mucho tiempo. Se dice que sus ropas estaban malditas y que aquel que las poseyese se llevaría consigo esa maldición. El alquiler del local es tan barato precisamente por eso, ya que al igual que el baúl, el local era la casa de este brujo...no me pregunte el nombre, lo desconozco, pero imagino que después de conocer la historias no deseará si quiera acercarse a él.

Por alguna razón el baúl le produce un interés soberbio que no puede reprimir y la curiosidad crece como si de alguna manera sintiera que debe llevárselo con él.

Bautista siempre había sido muy escéptico y no creía en aquellas historias de viejas...así que le hizo una oferta por el misterioso baúl del brujo.

- . ¡Le doy 10 pesetas por él! - le suelta mientras le enseña el dinero en un trozo de cuero troquelado y pasado con un cordón que hace de bolsa.

La anciana, sorprendida, no duda en coger el dinero, sabiendo que con ello podría alimentar a sus hijos y marido durante mucho tiempo.

Bautista da la espalda a la señora y agarra el baúl por sus asas laterales para ponérselo al hombro.

-. ¡Espere Señor! - Le increpar la anciana antes de que salga por la puerta - No puedo dejarle ir sin decirle que debe saber que se lo habría regalado si me lo hubiera pedido. No sabe le peso que me quita de encima.

Bautista le ofrece su mejor sonrisa y sale de la tienda en busca de un carruaje que le pueda acercar al tren para regresar a su casa.
Mientras espera, se da la vuelta para ver de nuevo la extraña tienda de la que ha salido y que aun tiene a la vista...sorprendido, comprueba que hay una persona saliendo de ella llevando consigo algo entre las manos y que otra entra seguida, para también seguramente adquirir algo.

Vaya, parece que la señora está teniendo suerte hoy - Piensa Bautista.

Ya en casa no puede esperar a mañana para ver el contenido de su compra y usa una maza para romper el candado que no se resiste más que a dos golpes.

Al abrirlo, un olor a humedad invade sus narices haciéndole toser.

Acerca el candil y descubre lo que contiene, al meter la mano y tirar de ello.

Una fantástica capa de un material que desconoce, pero que por su suavidad y peso piensa que puede ser de un animal.



Se la pone a los hombros y tiene de repente una extraña sensación de bienestar. Una sensación que le hace sonreír, sentirse muy bien...demasiado bien. Tanto que hasta se asusta y decide quitársela...

-. ¡Dios mío! que cosa más rara!

Bajo la pesada capa, hay un extraño objeto con forma de rombo y afilados vértices. Parece de metal, de un metal dorado..Oro? quizás.

Lo saca y observa que dispone de unas marcas que parecen ser las que los dedos dejan en la masa del pan tras presionarla.
Coloca su mano derecha sobre estas muescas y al hacerlo, sale una especie de puntero de una de las esquinas del rombo.



La sensación de antes vuelve, pero esta vez mucho más intensa...pero en vez de asustarse decide ir un poco más allá y con la otra mano, en un ágil movimiento del que el mismo se sorprende, se coloca la capa sobre sus hombros.
La sensación es tan brutal que cae de rodillas temblando...hasta que nota que empieza a controlarla y no puede evitar soltar una gran carcajada al aire mientras levanta los brazos con el extraño cetro con punta en su mano derecha.

Bautista está tan absorto en su disfraz, que no siente que han entrado unos bandidos en su casa, hasta que es demasiado tarde y recibe un estacazo en la cabeza que le deja inconsciente.

Al despertar descubre que está en una cueva, atado de pies y manos sobre una fría y húmeda roca.
Comprueba visualmente que varios hombres, están a pocos metros de él y al parecer discutiendo por algo a voz en grito.

-. Quienes sois? Por que me tenéis atado que pretendéis?

Uno de los hombres, al parecer el que mandaba en la discusión, se acerca a él y recibe de este una patada en la boca del estómago que le hace vomitar.

-. ¡¡Calla maldito cabrero!! No molestes, no ves que estamos decidiendo que hacer contigo?
-. ¡Isidro, controla tu ira o nos dejarás sin trueque! - Le dice otro de los que allí se baten.

Bautista, mientras se recupera de la patada, comprueba que en una mesa hay una escopeta que le suena.

-. ¡Malditos esa escopeta es mía, me costó muchísimo adquirirla!

-. Si no te callas cabrero, la usaré contigo - Le suelta mientras le señala con el dedo.

Asustado por la amenaza Bautista decide callarse y analizar la situación.

-. Bueno compañeros - Dice al que han llamado Isidro - el botín que hemos sacado no es mucho por lo que propongo que pidamos un rescate por el cabrero, todo el mundo sabe que la viuda Braulia del Valle, tiene dinero escondido del que le dejó su marido y no precisamente poca cantidad.
Con la escopeta, este extraño aparato que llevaba el Cabrero en su mano y esa estupenda capa, poco podemos hacer. Propongo que la capa y el cacharro este os lo quedéis vosotros y yo que soy el jefe me quedo con la escopeta... ¿Alguna duda al respecto?

Los otros dos de la banda, asiente con la cabeza en signo de aprobación y se cogen uno la capa y otro el objeto.

Braulio les observa atento, para ver si les pasaba lo mismo que a él.

El que ha cogido la capa la mira extrañado sin saber siquiera como ponérsela, mientras el otro agarra el objeto como lo hizo Braulio y sorprendido comprueba que sale de nuevo ese entraño y prominente punzón.

-. Dios, dios, dios... - Comienza a repetir sin parar.

Los otros dos le observan asustados e incluso Isidro decide apuntarle con la escopeta al ver que levanta los brazos y comienza a reírse alocadamente.
Con la mano libre del cetro, en un movimiento rápido, le quita la capa al otro de sus manos y se la pone a en sus hombros, realizando un giro con ella en el aire que deja estupefactos a todos.

Braulio se incorpora y comprueba sorprendido que el poseedor de la capa y la barita, le mira y hace un gesto con esta, deshaciendo los nudos de sus muñecas en la distancia, liberándole de sus ataduras.

-. ¡Que haces insensato! - grita Isidro mientras le apunta con la escopeta más seriamente.

El encapado dirige la barita hacia Isidro y este dispara, fallando en su primer intento y dándole de lleno en la cara al otro componente de la banda que cae al suelo sin vida.

Seguidamente, Isidro apunta más certeramente al dueño de la capa y este recibe el impacto de los proyectiles en su pecho, no sin antes lanzar la varita y alcanzando a Isidro en el cuello, atravesándole este.

Los dos caen entre gritos de dolor que en pocos segundos paran.

Braulio, sin mirar atrás, sale corriendo de la cueva escapando no sabe muy bien de qué, pero con la certeza que de que nada bueno podía depararle si se quedaba allí.

En su carrera se le pasa por la cabeza volver a por la capa y el extraño cetro...pero enseguida se le quita de la cabeza al recordar lo vivido.

El qué fue del cetro y la capa, nadie lo sabe, ya que Braulio nunca supo como volver a esta cueva...o quizás prefería no recordarlo.


N. del A.: ¿Quieres saber qué es "Cuenta la Leyenda..."?

7 de julio de 2008

CHOCOLATE SIN LECHE (PICO DE LA MIEL)

Todo entrenamiento requiere de un descanso, para que el cuerpo recupere de la paliza sometida tras varias semenas de actividad "intensa". Este, para mi, ha sido ese descanso...pero no por eso iba a dejar de escalar.
Y qué mejor manera de descansar que quedar con dos amigos para volver a hacer una de las mejores vías de la sierra de la cabrera?

Concretamente la Chocolate con MadClimber y Nell.

Es la vía del Pico de la Miel que más veces he hecho y sigue encantandome cada vez que la hago.
Se trata de una vía de las que se denominan completa ya que tienen de todo: Bavaresa, placa y fisura.

Una delicia para aquel que guste de variedad en una vía, sumado a la limpieza en material prefijado en la mayoría de sus largos, que además te deja muy cerca de la cima, consiguiendo un estupendo recorrido, un fantástico sabor de boca, con una baja dificultad, no exenta de patio y exposición.

A petición de Madclimber...seré breve ;)

Miércoles 02
A pesar de ser semana de descanso, esta comienza el miércoles con visita a Torrelodones, con Alberto y tirando de colcho. Donde probamos y encadenamos unos cuantos bloques de adherecia, para luego buscar otros de fisura y terminar en unos tsunamis que ninguno de los dos habíamos visitado y que nos dejan buenas sensaciones, por sus interesantes y técnicos movimientos.



Sábado 05
Que yo recuerde, esta sería la 5º vez que hacía esta vía. La primer fue con JJ hará 6 años, la segunda, en combinación de otras líneas, con Merche y Arturo, la tercera con Bego, la cuarta con Marina y Yago, y ahora, la quinta, con Nell y Madclimber.

Me gusta esta vía...se nota?

Otras veces, cuando la he hecho, me he ido a una reu que hay a la izquierda, pero esta vez quería probar esa parte que no había hecho, que va a la derecha, por un marcado diedro limpio de seguros, de Vº, muy disfrutón y que parece ser la línea original.

Tras una espera de media hora, para dar tiempo a que subiesen a la primera reu, una cordada de tres que había llegado antes que nosotros y luego le doy.



Creo que se monta alguna reu intermedia, pero viendo que la 2da está cerca, decido tirar hasta ella, donde está saliendo ya la otra cordada. 50m de Vº con algún paso aislado de V+.
Nell y Madclimber no tardan en aparecer a mi lado.



Te das este tercer largo Ramón? es fácil...tiene un paso arriba de placa con truco, pero esta chapado.

Madclimber, duda un poco, pero al final decide que si.
Lo malo es que la otra cordada se ha atascado un poco en la fisura, dándose además un par de vuelos de cacharros.

Miramos de frente el largo que tenemos delante, que es de otra vía y Madclimber se decide a darle para cambiar de línea y salir por otra vía de más o menos igual grado y con otra fisura en el siguiente largo, que también tengo hecha de otra vez.



Madclimber se queja un poco de las distancias entre seguros de esta placa, pero lo saca sin problemas. Vº...muy a vuestro pesar ;)



Ya los tres en la reu, vemos que la otra cordada ya está fuera de la fisura, así que decidimos hacer la travesía para encarar de nuevo la vía y esta entretenida fisura que se ciega en su final.



Tras disfrutarla de primero como se disfruta un largo que conoces bien y que sabes es bonito, aseguro a Nell y Madclimber.



Que la hacen sin acerar.



Muy sueltos por cierto y hasta disfrutando de los divertidos pasos finales. V+



El último largo, también se lo da Madclimber, sin mayores problemas.



Placa de Vº con fisura y algo expuesta.



Luego queda una trepada hasta la cima, que Nell se da asegurada y en el que pone un cacharrín.



Foto de cima imprescindible de Madclimber.



Y Nell.



¿Donde está la cámara Nell?

Ya abajo, con inumerables historias, unas de montaña y otras no, que se algolpan entre las clásicas y el pulpo, planeamos futuros, recordamos pasados y disfrutamos presentes.

Un placer haber compartido esta vía con vosotros. Espero que repitamos en breve :)

3 de julio de 2008

TODOS TENEMOS UN COMIENZO, Y ESTE ES EL MÍO

Muchos me habéis preguntado, bien face to face o bien por mail, sobre mis comienzos, quien fue mi mentor, cual fue mi primer contacto con la roca, mis primeros gatos, la primera vez en la pedra, etc.
Hoy os lo desvelo a todos/as en este post especial, sobre todo para que veáis lo que nos parecemos todos/as en esto de los principios, viéndoos seguramente identificados en algunas o muchas de las situaciones.

Espero que al menos os sea entretenido ;)

Si la memoria no me falla, que va ser que sí, intentaré contaros mis comienzos en este siempre sorprendente mundo de la escalada.

Corría la primavera de 1997, cuando Andrés, un amigo que cambió de vida y de lugar de residencia a los pocos años de empezar a escalar juntos, me llevó un día a La Cuesta de la Vega. Un muro de contención que hay bajo la Catedral de la Almudena en Madrid.
Allí puso una cinta tubular alrededor de uno de las columnas que sujetan la poco estable varandilla de arriba, pasó la cuerda por el mosquetón y me aseguró en TopRope, con lo que en aquella época era lo más habitual. Un ocho.

La sensación no pudo ser mejor. Fue como encender un interruptor de una habitación a oscuras en la que nunca hubieras entrado. Todo era nuevo, sorprendente, doloroso incluso...pero me encantó y sentí que algo se había activado en mi interior. Algo imparable.
No recuerdo si me colgué, cuanto tardé en llegar arriba, ni si al día siguiente tenía agujetas. Lo que si recuerdo es que esa misma semana, el dinero que pensaba usar en salir de marcha, lo invertí en unos pies de gato. Los ultra conocidos Ninja de Boreal. Esos que te dejaban los pies verdes en los primero usos.



De aquella primea vez no dispongo de foto alguna, pero si de una siguiente vez en la que Paco, un colega del barrio, nos acompañó en mi primera salida a la Pedriza. Paco tenía carné de conducir y Andrés y yo no, por lo que en poco más de una hora estábamos de camino a la nueva experiencia. Escalada de adherencia.


Soy el de la izquierda y...sin barba!!!

El lugar no podía ser otro que el Cancho de los Brezos.


Observad que aun no se había caído la placa de la izquierda de la pared.

Escalamos de segundo tras Andrés ponernos las cintas.

Primero voy yo y luego Paco, compartiendo un arnés de color rosa que Andrés nos presta.



Paco me pide que le haga fotos con su cámara mientras sube ágilmente por este Vº que nos dice es Andrés.

Ya en la cadena, vemos que nos hace un gesto con el brazo para indicar que ya quiere bajar.
Se echa para atrás y escuchamos todos el ruido característico que hace el velcro al despegarse...


-. Espera, espera!!! - Escuchamos que dice Paco desde arriba mientras se agarra desesperado a la cuerda.

-. Que pasa? - Grita Andrés mientras bloquea la cuerda con el ocho.

-. Que tengo solo el arnés con el velcro...no tengo la hebilla pasada!!!

Tras unas maldiciones, se pasa como puede la cinta por la hebilla y baja con una palidez y jurando no querer escalar más en la vida.

-. Esto es muy peligroso. Un fallo tonto y la palmas.

Después del susto, creo que escalamos algo más Andrés y yo.

Pocos findes después estábamos en Patones, con nocturnidad ya que al no tener coche nos tocaba ir en bus a Torrelaguna y luego hacer dedo hasta el Pontón.
Recuerdo que una de estas primeras salidas a Patones, nos recogió un chaval con un R5 amarillo, con más bollos que una pastelería y que desprendía un sospechoso humo negro.

-. ¡Subid chavales! - Nos dice mientras aparta una guitarra con pocas cuerdas y algo de ropa para descubrir un asiento roído.
-. Queréis? - Nos dice mientras nos pasa lo que está fumando.

No volví a coincidir con él, pero por alguna razón tengo su cara grabada en mi mente.

Curioso personaje este.

Después de esos primeros tientos, ya no veía edificios, ni monumentos, ni estatuas...todo eran posibles escaladas.
Miraba cualquier pared de la ciudad y me imaginaba como podría subir por allí.
Esto me duró varios años después.
Aun hoy me sigue pasando de vez en cuando.

No tardamos mucho en querer pasar de hacer un largo a sumar dos o más.
Pero nuestro desconocimiento e inexperiencia nos lleva a meternos en vías del Pico de la Miel con solo un puñado de cintas express cortas, una cuerda de 11mm y muchisima motivación, obligándonos a pasar alguna que otra desagradable experiencia.



Esto nos lleva a darnos cuenta que si queremos hacer de estas cosas, hay que invertir en ello, por lo que reunimos nuestros ahorros y decidimos comprar seis Friends y un juego de fisureros.

A partir de aquí los proyectos y sueños crecen como la espuma de todas esas clásicas que me he tomado desde que comencé aquella primavera de 1997.



Muchas gracias Andrés, por enseñarme el camino que estaba buscando ;)

29 de junio de 2008

IDOT MANY AND SO FEW BULLETS (PEDRIZA+GALAYOS+ZARZALEJO)

Todo entrenamiento se basa en dos cosas fundamentales: Tener salud para poder llevarlo acabo y una gran fuerza de voluntad.



Este que estamos llevando los Yosemiteros, de escalar tres días de la semana + el entrenamiento habitual de cada uno (correr, pesas, nadar, etc) comienza a dar sus frutos y cada vez te notas más suelto en determinadas situaciones.


Miércoles 25

La semana de entrenamiento comienza el Miércoles, haciendo resistencia en bloques de graduación majetona, como es un 7a de travesía que probamos, que tiene tres pasos duros, siendo el penúltimo y el último los más heavy.
De los tres que íbamos (Icoba, Alberto y yo), solo Alberto se la encadena.



La tarde termina a las 22:00 de la noche en una terraza de Manzanares, donde había quedado con una amiga (Carolina), que nos acompaña mientras devoramos, entre otras delicias, una deliciosa tortilla de patatas en su punto.




Viernes 26

Hacía la friolera de 2 años de mi primera y única visita a esta magnifica zona de escalada de Ávila que llaman Galayos.



MI falta de visitas ha sido principalmente por que no había encontrado a nadie con suficiente destreza en el noble arte de la cacharrería que se quisiera apuntar a una Clásica de las de verdad, donde las reus son inexistentes y el coco trabaja a un 120% en cada paso y cada seguro que colocas.
Nuestro proyecto? Subir y bajar en el día sábado, habiendo escalado la Ayuso Espías a la punta María luisa.


Esta vía contiene, en su 3º largo, una auténtica belleza de diedro (casi) perfecto, de unos 4o m de recorrido a proteger, deplomados en su final y que gradúan de 6b.
Precisamente, según repartiríamos los largos entre los Yosemiteros, este me tocaría a mí. :)

De camino, nos vemos obligado a parar para que alimentar al coche, con tan mala suerte de que nos toca un tipo de esos que debe haber echado combustible 2 veces en su vida y ha decidido comprobar de cuanta paciencia disponemos.
30min después muchos hemos llegado a estar en reserva de paciencia, aun así esperamos a que el personaje en cuestión, termine su problemático proceso de verter gasolina en un agujero.



Llegamos a eso de las 23:00 al Nogal del Barranco, también conocido como el parking de la Cabra. Cenamos y cuando todo son ceros en el reloj, nos ponemos los sacos.


Sábado 28
La luz y el caminar de la gente, hace rato que me tiene despierto, aun así aguanto hasta que el móvil me golpea en el oído para avisarme de que son las 07:00.
Tras desayuno y agua, comenzamos la larga subida que nos levará en 1h y 30min hasta la misma base la Punta María luisa.



Allí mientras, nos vestimos para la batalla, pasa un personaje de interfaz conocida, soltando alguna que otra lindeza que nos deja bastante flipados y que voy a ahorrarme en reproducir en el blog, por respeto a la inteligencia de los lectores.



Alfonso es el elegido para comenzar el primer largo que cotaremos de Vº y que termina en un pequeño gendarme, donde Alberto se transforma en uno, yo en dos y Alfonso en tres.



Aquí, en este segundo largo ya comienza el diedro, siendo poco mantenido y escalándose más en X y placa que otra cosa. Un V+ para este bonito segundo y entretenido largo.



Mientras Alberto nos grita Reunión, vemos aparecer por la derecha, a un chavalito de unos 18 o 20 años que nos pregunta por la vía que estamos haciendo.
Nos confirma que esa también es su intención mientras ya Alfonso ha comenzado su escalada.

En una incómoda reunión donde empieza el impresiónate diedro, nos espera Alberto enganchado a un clavo y un par de Friends pequeños.
Allí nos ponemos los tres a maniobrar para darme toda la cacharrería y asegurarme para poder enfrentarme al atlético largo.

Ajusto los guantes de fisura por si tengo que empotrar, miro el reversino que me asegura, compruebo que tengo bien atadas las cuerdas, los gatos también...una mano en la magnesera, la otra también y comienzo el juego de la respiración en alto para oxigenarme.

Pocos metros después, pongo el primer seguro agarrado a una cómoda laja de derechas.



Ya no respiro bien, se me ha olvidado y sólo veo muchos metros por delante y un desplome allí arriba...muy alto.
En mi mente aparecen momentos delicados de escalada, donde lo he pasado mal...no lo puedo controlar pero lo intento.



Ahora no hay marcha atrás...esto solo tiene una dirección y es para arriba - Me digo interiormente.

Continuo intentado buscar esos pasos en X, que recomiendan en los croquis, para ahorrar fuerzas, pero me tengo que parar demasiado para encontrar los pies de la pared izquierda que son casi inexistentes, por lo que gasto una energía que podía haber usado subiendo en bavaresa todo el camino.

A mitad del largo hay un cintajo verde pasado por un antiguo clavo. Lo chapo y aviso a Alberto que voy a tener que parar a descansar.

Me doy cuenta de que no estoy respirando cuando veo que mi pecho se hincha y deshincha buscando el preciado oxigeno.
Me tranquilizo, seco las sudorosas manos en el magnesio de nuevo y continúo unos metros más.

En cuanto empiezo, compruebo que no tengo ya energía para aguantar mucho más, así que decido tirar hasta encontrar un buen empotre y poner un seguro bueno.

Allí puede entrar el camalot Rojo...

Lo malo es que después de 4m de subir, los agarres están más lavados, los pies...no hay y mis fuerzas se agotan como los cacharos en el arnés. Un vistazo rápido abajo y veo la distancia a la que ya está, bajo mis pies, el Alien amarillo.

No me puedo caer.

Busco en mi lado izquierdo el Camalot rojo...tengo que tener otro...no está...mierda, está al otro lado. Cambio la izquierda por la derecha en la fisura y abro un poco el pie derecho para buscar el equilibrio...la mano izquierda está débil, pero aprieto los dedos mientras localizo el Camalot...a la primera!!!
Lo meto sin mirar, chapo y me cuelgo esperando que haya quedado lo suficientemente bien para que aguante mi peso, sino pues volaré 8 metros...si aguanta el Alien amarillo claro...al mirarlo de frente, veo que ha quedado perfecto.

Miro arriba y compruebo que ya estoy en el desplome. Reviso material, observo la fisura y aviso a los compañeros de mi siguiente movimiento.

Chavales, lo que queda me lo voy a dar en artifo hasta que se me acaben los cacharros.

Seis pasos de A0 después, estoy saliendo en libre al último tramo hasta la 3ª reu, que consta de dos spit y un clavo, que refuerzo para colgarme de ella y poder hacer fotos a Alberto y Alfonso.



La idea es que Alberto se lo de en libre asegurado por Alfonso, mientras yo le hago fotos. Luego rapelaría yo hasta donde está Alfonso y le aseguraría para que también se lo diera en libre y mientras Alberto hacerle fotos.
Finalmente, me lo daría yo de segundo para recuperar el material...pero la cordada esa que pretendía adelantarnos por la derecha, no la podemos hacer eso, así que sólo seremos Alberto y yo los que lo haremos de primero, ya que las cuerdas ya las he soltado y no hay otra opción.



Aun así, el más mayor de la otra cordada, parece sentarle muy mal el tener que esperar (8 ó 10 min que fue lo que tardó Alberto en subirse la fisura) y pretende subir a la incómoda reunión a pesar de los avisos de la imposibilidad de estar más de tres ahí.
Despotricando sube igualmente y monta una reu en el lado derecho de la pared.



La paciencia es una gran virtud y la falta de esta, causa de muchos accidentes.



El siguiente largo es una sucesión de diedros por bloques, que podría cotarse de 6a, por algún paso aislado.
Este largo nos deja en el último y 5º, que es un paso de chimenea de esas que encajas el pecho y dejas la mochila y el casco al compañero para poder pasar, ya que (al menos en mi caso) encajas cual tascón, la espalda y el esternón!!!



Un par de rápeles después de un pequeño destrepe a la canal de la izquierda (según se mira la pared) y estamos en la base de nuevo para comenzar el extenuante descenso que con el calor y le cansancio acumulado nos hace llegar al coche, bastante cansados.
La vía la hemos hecho en 3h y 30min.



Son las 17:00 cuando decidimos salir en busca y captura del chuletón.
Gracias a un paisano en Arenas, que nos indica hay unas piscinas naturales, un poco más arriba y que allí a estas horas, será el único sitio donde podremos disfrutar de tan afamado festín proteico.



Por desgracia, solo hay uno en la cocina y Alfonso y Alberto deciden que sea yo el que lo mastique.



Gracias chavales de nuevo ;)

Ellos también se sirven de buena proteína y revolconas patatas ;)



Tras dos horas de regreso con animada conversación sobre el otro tema, son pocas las horas que pasan antes de enfundarnos, esta vez en sabanas de algodón.


Domingo 29:

Nos habían recomendado este sitio como lugar idóneo para escalar en fisuras, pero quizás, la mala hora, el poco definido camino, las zarzas (CLARO) de Zarzalejo, la altísima vegetación que no te deja saber donde pisas y que reina también a mansalva bajo sus fisuras y dentro de algunas de ellas, más el cansancio acumulado..., hicieron de este día un día de caminar a altas temperaturas con resultados dolorosos y que decidimos bautizar como Zarzatrekking.



Zarzatreking: Sólo para avezados y rudos caminantes, acostumbrados a pasear entre floridas zarzas con pantalón corto y con sobrada experiencia en el sufrimiento de esos pinchos que se clavan en los calcetines y atraviesan hasta la piel consiguiendo en algunas ocasiones hacerte cojear.



Después de llegar al sitio, tras una hora de aproximación, nos quedamos con una fisura que parece las más interesante de hacer (el resto nos resulta in-via-ble),...



...pero debido al calor extremo reinante, decidimos descansar un rato y volver al coche, buscando un mejor camino que el recorrido para subir.



Lo encontramos y comprobamos que, desde el comienzo, nos habíamos embarcado hacía la derecha, cuando lo que hay que hacer es subir hasta un poquísimo marcado camino que hay más arriba.

Esta claro que por aquí no viene mucha gente tirando a nadie.


A pesar de no haber escalado este día...la clásica no se perdona salvo casos muy muy muy especiales.



Y menos si te la sirven helada como es el caso...Qué riiicoooo!!! ;)