10 de junio de 2009

SALGO UN MOMENTO

8 de junio de 2009

CON TODAS LA VOCALES (PICO DE LA MIEL SECTOR SUROESTE)

Arriesgamos

A hora patonera, quedamos Aberto y yo en la Cabrera, para darle un tiento a una vía que se me quedó pendiente de terminar el año pasado en el Pico de la Miel, aquella vez con Yago como compañero de cordada.



Según las previsiones, no llovería en la zona y si lo hacía sería de mañana y ligera, pero las negras nubes que nos rodeaban por todos lados harían pensar al más experto meteorólogo que la lluvia estaba asegurada.



Nos planteamos cambiar de sitio con la boca pequeña, hablando de Patones, pero a ninguno nos apetecía deportiva y elegimos arriesgar a mojarnos


E
legimos

La vía elegida está en el sector Suroeste del Pico de la Miel, donde “recientemente” se han abierto varias líneas que están ocultas a la vista ya que recorren la cara oculta y vertical del Pico de la Miel.
Precisamente allí hay una vía que se llama la Cara Oculta de la Luna…pero esta no era nuestra elección, la nuestra es Murciélagos, catalogada según los croquis aparecidos en el nº 267 de Desnivel como 6b/A2e…si, si A2e, una graduación en artificial que desconcierta totalmente, ya que si está equipado, es Ae, pero si pones A2 ó A1 es que deberás poner algo de protección.
Con estas premisas, nos colocamos debajo de la vía y comienzo el largo.



De mi arnés esta vez cuelgan los dos estribos y además un par de uñas para el paso de la fisura abierta que no me pude dar aquella vez.

Intentamos

Los paso iniciales son de V+ buscando el espolón derecho navegando de izquierda a derechas con atractivos movimientos asegurados con bolts.
Poco después llego a la fisura difícil de proteger debido a que es horizontal, se abren sus caras hacia fuera y ningún cacharro queda bien para poder colgarse con fiabilidad.
Saltan con un simple tirón.

Pruebo a poner un estribo en la chapa e más abajo y ver si llego con el último escalón. Pero mis 1,72cm me dejan a varios cm de la ansiada segunda fisura horizontal de arriba.

Es momento de sacar las Uñas y colgarse de ellas para superar el paso y llegar a la otra fisura.
Nunca había probado, en serio, esto de las Uñas y la sensación es harto desagradable, sobre todo en rocas en las que aun el granito está poco tocado y escuchas romper los cristales mientras cargas tu peso sobre ella.

No lo mires, te puede dar en la cara si salta.

Con mucha delicadeza, ya que lo malo de las uñas es que si las ladeas pierden su efectividad y se salen, voy subiendo los pies hasta que me quedo en el penúltimo y la uña queda en mi cintura…me estiro con la mano derecha extendida y alcanzo con la punta de los dedos el borde de la fisura con más miedo que vergüenza.

Salvado!

Le siguen otros pasos de Ae que en libre vete a sabe que saldrá, hasta que llegas a una repisa donde ya escalas con los estribos recogidos y que debe ser V+.
Ahí tienes dos opciones, o bien te vas por terrero musgoso por la derecha donde se adivina una reu con argollas o te vas a la izquierda donde hay una reu de dos chapas.
Me voy a la izquierda que el musgo es “menor”.



Al largo yo le daría V+/A2


O
cultamos

El segundo largo quizá sea el más curioso de la vía y del que he decidido no contar en detalle para guardar su secreto que a los dos nos gustó.
Está graduado como V+A1e...y se lo da Alberto con soberana maestría, usando hasta el nº4 de Camalot para sorpresa de los dos tras lo oculto del largo.



Aquí nos damos cuenta que el chubasquero lo hemos subido para nada ya que el fresco viento reinante se ha llevado las negras nubes y el sol consigue que la temperatura sea a veces hasta agradable.

El siguiente largo, lo lógico es tirar para arriba por terreno ocupado por un manto de musgo y con un tramo de V+ de bloque, asegurado por una chapa.



El resto IIIº, pero feo y para ir con cuidado.
Dan la opción de meterse por un techo a la izquierda, graduándolo en V+/A2e (ya estamos de nuevo) pero no tiene ninguna lógica meterse por ahí ya que además no libras el tramo gobernado por el musgo ¿?



Este te deja en la base de la placa final, con pasos de 6a, asegurados con parabolt, muy mantenido con salida a lo que llaman El Mirador de entretenido paso de bloque.



Seguido a este llega otro artificial, esta vez es tan solo una línea de chapas que supera un muro extraplomado con sabroso techito casi a su final.

Con la secuencia ya aprendida, voy haciendo los pasos casi sin descansar hasta llegar al último bolt, donde me encuentro con el problema de que hay que salir en libre.



Me supero del último estribo y me agarro a un saliente que hay en la repisa. Según lo agarro compruebo que le falta un gran trozo a este y que el trozo donde estoy agarrado está arenoso aun tras la rotura.
Me agarro más a la derecha y saco el pie izquierdo del estribo para ponerlo en una regletilla que asoma vergonzosa del techito. De ahí hay que salir para arriba y además pararte a recuperar el estribo.
Estoy en estas cuando bloqueando saco el estribo y lo cuelgo como puedo del arnés, con tan mala suerte que uno de los pedales se me engancha el pie derecho y me veo obliga a hacer el paso con la pierna encogida…por suerte me subo a la repisa y no me caigo de espaldas.
Grado Vº/Ae.


U
fanía

El siguiente y último largo, es el más difícil de la vía, dando un grado en libre de 6b, siendo totalmente acerable dada la cercanía de las chapas, pero que Alberto se merienda sin miramientos.



Finalmente una trepada de IVº por un diedro te deja en la cima.



Tras la clásica una Clásica y planes para el siguiente finde ya en mente con casi la seguridad de buena meteo.


NdelA: Material recomendado: Juego de friends desde el 0,75 al 4 de Camalot, una uña tipo talón, dos estribos, cuerdas dobles, un grado asentado de 6a+ al menos y conocimientos de escalada en artificial.

4 de junio de 2009

¿VOLAMOS?

Decía Sigmund Freud, que la primera masturbación, sólo era el anuncio de que habría otra.
Lo mismo ocurre cuando vuelas la primera vez y te quitas de encima ese miedo a lo desconocido. Volverás a volar.



Conozco a varias personas que, a pesar de llevar ya tiempo escalando, nunca se han dado un vuelo en deportiva. Esto, evidente es, les está limitando ya que el miedo a volar hace que sientan pánico cuando ven que se puede producir y entonces o bien se agarran a la cinta o se bajan de la vía para hacerla en Toprope.
Esta claro que no hablo de malas caídas en las que te puedes hacer daño.

Ese miedo a lo desconocido, a la incertidumbre de un vuelo, suele ser el que hace que muchos/as escalen de segundo “siempre”. Si estos se acomodan yendo con la cuerda por arriba, cuanto más tiempo pase mucho más difícil será desprenderse de esa seguridad que elimina finalmente la diversión y la pasión por la escalada. Y es que no solo no evolucionarán sino que además perderán finalmente el interés por ello al no aportarles nada nuevo, convirtiéndose más en un “deporte básico” como levantar pesas para estar más fuerte/grande que en todo lo que engloba la escalada y ese conseguir centrarte en el presente, en el ahora, que tanto atrae.

Un hecho indiscutible, es que si vuelas sin pretenderlo, es porqué te estás saliendo de tu zona de confort*, si no vuelas nunca, es que te estas poniendo limites adrede, con decenas de excusas y pudiendo hacer más de lo que estas haciendo en ese momento.



He tenido muchas conversaciones sobre este tema con amigos/as que están en ese proceso de su “primera vez” y estas que siguen son algunas cuestiones que me suelen hacer y de las que he hecho una selección.

Supongo que algunos os veréis identificados en la conversación.

- ¿Cómo será “volar”?
o Pruébalo.
- ¡Si hombre!
o Debes saber que volar es parte de la escalada.
- Si, lo será, pero ¿Porque voy a caerme?
o Para evolucionar saliendo de tu zona de confort y pudiendo ampliar tu espectro de vías en el futuro.
- Ya, pero tengo miedo.
o Todos tenemos miedo, es innato en nosotros, pero es parte del “juego” de escalar. Piensa que si vas con casco, llevas un material adecuado, los seguros son de fiar y el asegurador también, no deberías tenerlo más allá de lo razonable.
- ¿Y si me hago daño?
o Prueba en un lugar donde la caída sea limpia (sin repisas, diedros, agujeros, etc), con seguros, material y asegurador fiables.
- ¿Y como me tengo que poner para caer?
o Depende de la escalada que estés realizando, pero supongamos que estás en una vía vertical o algo desplomada, entonces deberás poner tus brazos extendidos hacia el frente y tus piernas algo flexionadas. Amabas para evitar darte de morros contra la roca. La cuerda (si es desplome o vertical) y el seguro está bajo tus pies en línea “recta”, entre las piernas. Si por el contrario la cosa es tumbada (tipo Pedriza) la cuerda siempre a un lado para no tropezar con ella al caer según el último seguro puesto.
- Tiendo a agarrarme de la cuerda instintivamente cuando veo que me voy a caer. ¿Es peligroso?
o Mucho. Debes evitarlo ya que podrías destrozarte las manos al pasar estas por el mosquetón de la cinta express, en tensión, durante la caída.
- ¿Y como debo chapar las cintas para que no se salgan? Me han contado que se puede salir la cuerda e incluso deschapar la Express de la chapa por el movimiento de la cuerda o en una caída.
o Siempre se puede salir la cinta y la cuerda, ya que los movimientos de la cuerda o los pasos de la vía pueden conseguir que está se salga de manera accidental. Te puedo contar lo que hago yo, aunque no es infalible. Llevo las cintas con los mosquetones para el mismo lado y procuro chapar según veo por donde me va a llevar la vía hasta el siguiente seguro, poniendo el cierre de este al lado contrario. Pero tú, para evitar esto y probarlo con seguridad, pasa de la tercera chapa para evitar picar suelo y aumentar la cuerda estirada consiguiendo más dinamismo y usa mosquetones de seguridad (con rosca) en las cintas Express.
- Bueno, pues gracias por la explicación, la tendré en cuenta para un futuro si me decido.
o De nada. Sólo una cosa más: Debes saber que, solo conociendo tus propios límites evolucionarás y para poder conocerlos tendrás que sobrepasarlos.



*Zona de confort: Es aquella en la que estás a gusto y seguro en lo que haces debido a que está dentro de tu grado asentado, que es aquel que haces siempre A Vista.

31 de mayo de 2009

VÍAS POLIVALIENTES (OESTE AL PÁJARO Y/O PEÑALARA)

Al final todo encaja como un puzzle sideral, como diría el Gran Wayoming, y es que una vez más me reafirmo en que nada pasa porqué sí, siendo todo por alguna razón. Lo difícil es pillarle el truco, la gracia o lo que sea esto del destino, no pasivo.

Domingo 31:
Estoy haciendo fotos a Asun y la Eva, mientras escalan en la Pared de Zabala de Peñalara, con unos preciosos fondos, cuando decido bajar la cámara y observar el conjunto que se expande ante mis ojos.



Ello consigue que una sensación enlace otra, que hace que me lleve a un recuerdo y me evada por un momento, volviendo al día anterior cuando observaba a Sergio luchar el largo de 6c de la Oeste al Pájaro.



Sábado 30:
Tras varios findes intentando quedar de nuevo, por fin este los astros se han alineado y todo fluye de la manera más natural posible.
Por hacerlo diferente pero similar, nos planteamos sacarlo en libre y hacer los largos como nos tocó en el anterior intento. Primero él y luego yo, de esta manera a él le tocaría el técnico largo de 6c y a mi de nuevo el de la Diedro/Chimenea/OW/madremíaqueesesto.



No le veo desde la reu, ya que de nuevo la he hecho en donde la otra vez, pero aun así le oigo resoplar, y es que a pesar de que sus primeros metros no son excesivamente difíciles, te hace mantener la tensión de brazos y piernas continuamente, resultando un largo exigente, con lo más difícil al final, que Sergio resuelve tras un vuelo, usando la técnica de empotrar antebrazo.

Tras llegar a su lado, resoplando por el esfuerzo, damos un buen trago de agua e intercambiamos los cabos del miedo junto a la organización del material, mientras recupero el resuello para enfrentarme a los 50m del diedro/OW.

Gracias a Sergio y su oferta de quedarse con mis zapatillas, me noto más ligero cuando empiezo a escalar (esta vez en diedro desde el inicio) ya que los dos nº4, nº5 y nosecuantos cacharros medianos más, hacían que mi arnés luchase por bajar de mi cadera.

Los movimientos son claros. Evidentes en sus primeros metros, concretamente en los 5 ó 6, justo donde la otra vez me quedé encajado por la pájara que me dió. Esta vez me siento fuerte, física y mentalmente, lo cual hace que hasta esa altura no me pare. Momento en el que me recoloco para poner el nº5 que queda “bien”, pero algo más grande habría quedado mejor.
Vuelvo a salir al diedro tras movimientos delicados de oposición, jugando con el peso y el equilibrio.

Continuo y llego a una parte en la que veo los pasos son más delicados ya que los resaltes laterales no son tan evidentes, por lo que decido desprenderme de uno de los nº4 que visualizo en un lugar justo tras donde la fisura se abre de nuevo formando una curva hacia la derecha.
De nuevo la misma recolocación, esta vez con la seguridad del nº5 de más abajo.

Tras poner este me veo obligado a pararme a descansar, ya que entrar en la fisura y volver a salir requiere de bastante esfuerzo.

Sé que tras estos pasos la cosa relaja bastante ya que se llega a una piedra encajada, así que con lo ánimos de Sergio y la cabezonería que me caracteriza, salgo de nuevo y vuelvo a los aéreos pasos de diedro, que lejos de ser difíciles, requieren de un coco muy controlado ya que la sensación es brutal.



Tras lacear la piedra, pasas por un arbolito y la fisura se estrecha y vuelve más simétrica, no obstante aun queda la mitad.

Justo donde empieza a empinarse de nuevo, meto otro cacharro, creo que un nº3 y vuelvo a los pasos de diedro, que te obligan a separarte aun más de la “esquina”, dado que se vuelve menos abierta, reduciendo en grados su apertura, consiguiendo aun más sensación aérea.
Estos metros que siguen son muy similares. Pones un pie arriba, luego una mano y luego el otro pie. Hasta que en un momento dado veo que los metros que me separa del nº3 ya son unos cuantos y decido poner otro seguro, el problema es conseguir llegar a la fisura.
Analizo la situación y lo veo claro. Si quiero proteger me tengo que tirar al interior de la fisura y encajarme como fisurero…

-.Cómo vas a hacer eso? Es muy peligroso… – Suena en mi cabeza.
No espero a que mi coco de una respuesta…sencillamente lo hago.

No me preguntes como, pero consigo acertar a meter el brazo y la pierna izquierda dentro y bloquearla para que tan solo me caiga un metro arrastrando por la fisura hasta que me paro por hacer presión con esta.

-. ¡¡¡Estas bien!!! – Me dice Sergio desde arriba al ver lo que he hecho.

-. Si, si…es que…tenía que hacerlo.

Pongo un nº 2 en el fondo de la fisura donde se estrecha y reviso heridas. Tan solo el tobillo ha recibido un raspón.



La adrenalina sale de todos los poros de mi piel y hace que en poco tiempo llegue al ojo de buey.
Según el croquis de Uge se puede pasar por encima y según el croquis de la Biblia por el mismo ojo de buey que es una chimenea en la que sales por una especia de ojal de botón, en la que sabrás si estas delgado o no. Olvida la mochila si quieres pasar por aquí.
Desde el friend abandonado (dos hay en la vía) saco los croquis para decidirme.
Tras unas pocas dudas, decido darle por el ojo de buey, saliendo unos movimientos realmente bonitos y de nuevo súper aéreos.




Luego, placa sin seguros (Vº) y sin posibilidad de proteger a no ser que lleves otro nº5, cosa que no, hasta la reu de parabolts.




Recojo la poca cuerda que queda y aviso a Sergio de que puede subir.
Le oigo mientras sube aunque no le veo mientras flipa con la movida que es proteger la vía cada vez que tienes que salir del diedro y meterte dentro.
Estamos en estas cuando noto extrañado que los pelos de los brazos se me erizan, señal inequívoca de tormenta eléctrica
Estábamos tan sumidos en la vía que no nos hemos percatado que estamos rodeados de grandes nubes que se desarrollan a toda velocidad.



Cuando Sergio llega a la reu unas gotas y el sonido de los truenos a nuestro rededor, hacen que metamos el turbo para salir de los dos últimos largos como alma que lleva el diablo.
Este que sigue resulta ser de V+/6a y tiene tres chapas en su primer tramo.



Te deja en el cuello del pájaro que da a un último largo de transición de Vº, sin seguros que hago casi sin pararme, dando solo tiempo a cambiar el Reverso de posición.
Poco rato después estamos ya tirando de las cuerdas y decidiendo con ya algunas gotas golpeando en nuestros cascos.

¿Por donde bajamos?

Yo conozco la bajada por la canal izquierda de las otras veces que he escalado en el Pájaro y sé que si llueve puede ser algo más que peligroso en sus dos pasos delicados.

Gapo en piedra y que decida la suerte.

Sale por la canal.
Dudosos y deseando que no caiga el tormentón, nos adrentramos en ella.
La suerte estaba de nuestro lado. Alguien había puesto recientemente un cordino para rapelar en un puente de roca.



Cuando llegamos a pie de vía de nuevo, el sol vuelve a atacar y las nubes o la lluvia dejan de ser amenaza.



Domingo 31:
¿Está lloviendo?
El viento hace que, la cascada que se forma en el comienzo de la Pared de Zabala, empuje el agua hasta conseguir mojarte si estás cerca de ella.



Esas gotas en mi espalda hacen que vuelva y vea que ya están abajo las chicas.

¿Quién me asegura?

Ya bajando al coche, mientras mantengo animada conversación con Carlos, sobre los compañeros de cordada, nos cruzamos nada más y nada menos que con César Perez de Tudela, precisamente uno de los aperturista de la vía Peñalara a la Oeste del Pájaro.

Peñalara? Qué casualidad no?

Al llegar al bar, a por el premio de la clásica, también otra casualidad. Me encuentro con Alex, con el que he mantenido intercambios del comentarios desde hace tiempo y que por fin pongo cara.
Un saludo Alex! Y perdona la confusión ;)

28 de mayo de 2009

CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS 0054 MAY09

Este mes solo tenemos una revista. Desnivel. Qué sigue manteniendo su promesa de 8 hojas más de sus habituales 90, hasta hace dos números.

Así iba a comenzar este "Críticas" pero cuándo lo tenía ya terminado para publicarlo, me llegó la Cuadernos Técnicos y me tocó retrasar la publicación prevista en la segunda semana del mes.

Por lo tanto tenemos las dos revistas de nuevo.


Desnivel nº 275:
A pesar de los calores que ya vamos "sufriendo" su portada vuelve a ser "fresca" mostrándonos el peculiar lugar con el que se hicieron Mick Fowler y Paul Ramsden en el Vasuki Parbat.

Lo primero que me hace detenerme es en lo que llaman actualidad en imágenes, donde Carlos Suárez y Leo Houlding se lo pasan pipa tirándose de los Mallos de Riglos en salto BASE tras escalar, a todo trapo, algunas de las vías de varios de ellos.


Sin quitar merito a la actividad, esta no se podría haber realizado sin la gente que les subió y bajo el material de escalada y salto.

Hasta la página 18 no me atrae de nuevo lo que cuentan. Me paro concretamente en los que llaman nuevos productos, donde aparece el que llaman Verso siendo el Reverso 3 de Petzl “simplificado”. No dice nada del desbloqueo del segundo, caracteristica más que interesante en el anterior modelo, así como en el ATC Guide de Black Diamond. A primera vista parece que no lo tiene.


En lo que llaman empresa, nos cuentan que Fixe y Faders se han fusionado. Parece ser que Faders se traslada a las fábricas de Fixe.


No se habla de si ha habido reducción de empleados ante esta fusión.

Ya muy avanzado, en la página 26 tenemos un artículo interesante e imprescindible sobre La Sierra de La Cabrera, de la mano de César Nieto en el texto, con fotografía de Dani Castillo (esta vez sin retocarles la intensidad de colores) de alguna de las imprescindibles vías (en su mayoría fisuras) de esta "cercana" sierra.
A ver si vemos más cositas de estas chavales! ;)

El que le sigue, es el reportaje de la portada donde nos cuentan Mick Fowler y Paul Ramsden brutalidades que se pueden llegar a hacer en el Himalaya Indio, concretamente en el Vasuki Parbat.


En lo que llaman técnica, un artículo de José Eladio Vicente, sobre las cestas autobloqueantes, en la que cabe destacar el sistema para poder desbloquear a los segundos en un Reverso tradicional. Será de probarlo a ver que tan funciona, pero en el suelo claro.


En la página 63 de nuevo la publicidad de Boreal y su gato Blade hace que sea para mención. Se ve a una muchacha cortándose con el talón en la espinilla de arriba abajo, sin mucha cara de dolor que digamos. Masoquismos o insensibilidad aparte de la modelo en cuestión, deduzco que el creativo nos quiere contar que el talón lleva unos buenos cantos para talonear.

En lo que llaman material, un escueto artículo de la mano de Tino, nos muestra algunos pantalones de cordura.
Me pregunto por qué todos los pantalones son de tonalidades grises menos el de Millet que es Beige (dedicado a Gus ;))

Lo siguiente que me resulta atractivo es un reportaje sobre una escuela de escalada de la Sierra de Padres, llamada La Mussara, donde al menos en las fotos que salen, se ven una fisurejas muy majas ;)

En lo que apodan Info, finalizando ya, no deja de sorprende que aun se publiquen nuevas aperturas de La Pedriza. Concretamente en la zona de El Pajarito y la Sierra del Francés. Eso sí son aperturas un tanto especiales, por la casi inexistencia de seguros expansivos, la necesidad de Friend en casi todas las vías y que alguna incluso no tienen reu, usando los medios naturales. ¿Una nueva ética en la apertura de vías? La polémica está servida.


Cuadernos Técnicos nº 43:
Jorge Chueca Blasco ya en la primera hoja que titulan editorial, hace una interesante reflexión/critica meritoria de leer, en la que nos habla de esos mayores que critican y menosprecian las actividades que hacen los demás, pensando que ya está todo hecho.
Triste aquel que piense que ya nada puede sorprenderle, por que tarde o tempranos verá lo equivocado que estaba.

Es en la página 26 donde me detengo por segunda vez para leer y alucinar con los macroparedones de Madagascar en un extenso artículo, de la mano del inagotable Luichy, que nos brinda la oportunidad de planear el viaje al detalle, incluyendo algunas vías asequible para los humanos de Vº y 6ª y encima de delicioso granito.


Lo siguiente en lo que hago Stop, es en lo que denominan A Fondo, en el que nos enseñan las pruebas realizadas a una mochila Lowe Alpine. Concretamente a la Cerro Torre de 65+15 con apellido TFX7. En el Mckinley.


Ya tiene que ser buen la mochila para lo que cuesta.
Quizás la prueba se centra demasiado en la historia vivida que en la prueba en si, por lo que lo mejor es ir a las conclusiones para leer directamente la prueba si es lo que nos interesa claro.

Pasado este, y para finalizar, tenemos un extenso artículo sobre entrenamiento que también está publicado en la web, de la mano de Pedro Bergua. Por lo visto será una serie de artículos en los que se hablar del entrenamiento para escalada, separado en varios artículos. En este nos cuenta sobre la tracción y el bloqueo. Muy trabajado.

25 de mayo de 2009

DE PRIMERAS (PEÑAS CAGÁS, PEDRIZA)

No sé que tiene las primeras veces que las recuerdas siempre. Si además la escena es gratificante la recuerdas acompañada de una sonrisa y algunas veces de un extraño escalofrío que te pone los brazos con piel de ave no voladora con destino culinario, cuando las cuentas y/o recuerdas.



Domingo 24
Con mucha incertidumbre dadas las previsiones, arriesgamos Yago, Cris, MadClimber y el de siempre, a darle de nuevo a esto de las fisuras.



Para Yago y MadClimber era su primera vía entera de fisura y además una de las más bonitas de las que he hecho en la Pedriza, con un grado asequible, 32m de recorrido total y alejada de multitudes ya que está a 1h15min de Manzanares yendo por la Senda Maeso.



Aquí tenía pendientes un par de fisuras que quedaron en el tintero el año pasado para la preparación del viaje a Yosemite. Estas salen el Desnivel nº 262 y también las dejé mencionadas en la entrada del blog en un croquis que hice para el momento de las vías escaladas ese día.



Ya de camino, comprobamos que las lluvias caídas el día y la noche anterior nos iban a dejar pocas posibilidades en las fisuras, aun así, como la meteo parecía ser generosa con los únicos atrevidos que se habían adentrado por esta parte de la pedriza, nos armamos de esperanza y atenazamos nuestra confianza en el solo reinante.



La vía que les había prometido, ya se veía desde abajo húmeda con el verde musgo aflorando a su alrededor avisando de que su interior no iba a estar seco precisamente.

Una cosa buena de las fisuras es que aunque no haya seguros fijos, si llevas los cacharros suficientes y necesarios, saldrás por arriba aunque sea "acerando". Así que con estas me meto a darle un tiento sin tenerlas todas conmigo en lo que se refiere a encadene.

(PENDIENTE DE FOTO)

Lo primeros metros ya me prometen resbaladizoS momentos, así que pongo toda mi atención y experiencia en fisuras para subirla de la mejor manera que puedo, secándome continuamente las manos con el magnesio y el pantalón en cada empotre.

(PENDIENTE DE FOTO)

Pasado el tramo más difícil en el que te ves obligado a salirte de los empotres para hacer algún paso en bavaresa con los pies por fuera, lega el tramo final en el que si está seco es relativamente sencillo ya que tiene agarres, romos si , pero agarres. Si estos están mojados, la cosa cambia bastante. Hay algún momento en le que tengo la sensación de ir a probar lo bien (o mal) que pongo los friends, pero finalmente salgo airosos y sin consecuencias.

Seguido a mi es Yago quien se enfrenta a su primera vía de fisura entera. Que decide probarla de segundo.



Luego MadClimber, también le da de segundo.


Peculiuar entrada a la fisura en cuestión

Encadenándola igualmente.



A los dos les encanta, pero aseguran que de primero mejor con más experiencia en empotres, a pesar de llevar ambos unos guantes de fisura.

El cielo está encapotado…y lo desencapota el viento de vez en cuando, pero la amenaza sigue ahí y decidimos que mejor probar en las placas de la izquierda que habíamos visto al llegar por si hay que salir escopetados.

Son vías que no se ha hecho mucho y con chapas muy nuevas, por lo que ya en los primeros pasos, los cuatro limpiamos, sin pretenderlo, algún que otro pie.



Esta vía, a pesar de no se más de V+, soy el único que hace trampas en el paso clave, por hacerme caquitas al ver una mala caída desde el espolón.
Mi excusa? Gatos grandes.



Luego nos hacemos la que le sigue, donde Cris se hace su primera vía de primero, encadenándola, sin dudar más que en donde parase a chapar cada cinta.



Enhorabuena Cris!

Aquí podríamos haber recogido la cuerda, repartido los cacharros y bajado al bar, pero se me había quedado un regustillo raro…era mi falta de dosis de adrenalina semanal, así que atraído por una chimenea que sigue a la última vía hecha vuelvo a la vertical.

Desde abajo parece sencilla y tumbada, así que decido hacerme primero la vía de la derecha para recogerlas cintas y desmontar la vía y sin bajarme del todo hacerme la chimenea que está asegurada con dos chapas.



Para darle más atractivo decido darle en zapatilla…eso si, con las FiveTen claro.

La roca en esta parte es más adherente y hasta abrasiva, por lo que la zapatillas funcionan genial.

Tras hacerme el primer tramo, me pongo bajo la chimenea y chapo la primera cinta.



Desde ahí compruebo dos cosas.
1. Es mucho más vertical de lo que parece
2. Un Friend para asegurar el paso es más que necesario si no te quieres quedar sin cara en una mala caída.

Lo malo es que no me he subidoi nada así que recojo cuerda y le pido a MadClimbrer que me cuelgue el nº 3 y el nº 4 de Camalot para proteger el paso.



Comienzo la encarnizada lucha con las paredes que se abren en cuña y te escupe de mala manera.
La poca flexibilidad de las zapatillas no ayudan en absoluto a dar el primer paso para encaramarse a la chimenea, por lo que tras unos intentos fallidos, la chapa es me aliada (sip otra trampa) para conseguir encajarme “cómodamente” y proteger.



Decido poner ambos friends y así tampoco cargar con ellos el resto del tramo molestándome en los movimientos.



Tras unos cuantos pasos reptando en su interior llego a la otra chapa y ya toca salir a fuera donde ya empieza a tumbar, con ambas piernas en cada lado, para subir a la gran repisa de arriba, donde no veo la reu.

Por IA, me dirijo a la encina que hay a la izquierda y ya de cerca compruebo que tiene una gruesa cadena negra rodeando su tronco.

¿Las vais a hacer?

La respuesta no es ni necesaria viéndome lo bien que me lo he pasado en ella, así que plegamos bártulos y bajamos aun con las dudas de si sacaríamos los plásticos con mangas y capucha antes de llegar a los coches.



Aun nos da tiempo a tomarnos unas clásicas con fundamento antes de que llegue el tormentón que nos ha estado amenazando todo el día y que finalmente lo hace, pero ya nos pilla yendo a casa con el deber cumplido y los niveles de adrenalina aceptables.