Todos tenemos una Eleanor en nuestras vidas y la mía era Montserrat. Y digo era por que ya la he “conquistado”.
Como si el destino siempre estuviera en contra de este viaje, un buen puñado de veces me he visto obligado a tener que dejar para otra ocasión la visita.
Hubo una vez que incluso con los billetes comprados del AVE y habiéndolo anunciado previamente en el blog, el mal tiempo hizo que tuviera que anularlos.
Esta vez la cosa también se ponía en mi contra y los compañeros que en un principio se iban a venir al viaje, se fueron cayendo del cartel por diferentes motivos.
Pero esta vez, la cabezonería que me caracteriza cuando quiero hacer algo ganó y me fui el jueves por la mañana, solo, hacia Barcelona. Más concretamente al Garraf, donde había quedado con
Lai lectora del blog y creadora de uno llamado Aprenent, para comenzar mi periplo por tierras catalanas.
Jueves 11Sin prisa y sin apenas pausa, tras el pago del carísimo peaje en los últimos 40km antes de entrar a Barcelona provincia, llego al pueblo costero del Garraf a la hora prevista de las 18:30 tras 7 horas de caluroso viaje.
Por indicaciones de la gente que voy encontrando al final llego a lo que se conoce como el Pas de la mala dona, donde
FLX tiene abierta una curiosa vía que recorre esta mole caliza que baña el mar y que recorrer de lado a lado la pared en una espectacular y larga travesía.
Unas llamadas después y gracias a las indicaciones de Dani, por fin les encuentro y comenzamos a escalar cuando las luces ya empiezas a apagarse, no obstante nos da tiempo a probar tres vías de las que no recuerdo el nombre.
Un 6a+, un 6c y un 6a. Las tres muy buenas vías, pero me decanto por la primera (6a+) por su continuidad y bonitos movimientos.
El 6c, Dani se lo encadena sin problemas. Luego lo pruebo yo de segundo y peno de mala manera.
Finalmente Lai, a pesar de sus quejas lácticas, se la encadena al segundo pegue.
El día no da para mucho más y llega la noche, con sus 22h y luego sus 23 y finalmente sus 00 momento en el que cierro la furgo, los ojos y el saco.
Viernes 12El día amanece a las 6:00, cuando pasa el primer tren y me hace casi saltar de la furgo, pero me empeño en quedarme hasta las 8:00 cuando ya el sol golpea insistente las ventanillas para que salga a verle. Soy educado y le abro.
He quedado a las 11:30 con Alberto en Barcelona capital, por lo que me tomo con calma el desayuno y me doy un largo paseo por el pueblo pesquero y sus playas.
Tras unas cuantas vueltas por el ajetreado Barcelona, por fin doy con el punto de quedada…o casi y salimos hacia Montserrat a eso de las 12:30, con la total seguridad de que nos íbamos a tostar pero bien.
Lo que tiene ir por primera vez a un sitio es que vas un poco como pato mareado y hasta que encuentras el lugar, das unas cuantas vueltas. En nuestro caso el error nos lleva a pagar los 5€ de peaje por interpretar mal el mapa.
Por fin ya en el refugio de Santa Cecilia y tras preguntar a la gente del lugar por el camino a seguir, comenzamos una carrera por llegar a pie de vía antes de las 16:00 para ir con luz suficiente para los 7 largos de la vía elegida. Punsola - Reniu 220m y grado en libre de 6c+, obligado el V+ y el resto en A0.
Salimos del coche cuando son las 14:50 y llegamos a pie de vía a las 15:30 por lo que la sudada es considerable, menos mal que el sol ha decidido irse ya a la otra cara y nos recuperamos a gusto a la sombra del Carall…digooo Cavall Bernat.
Para agilizar el tema decidimos darnos el primer largo que son 30m de IVº sin cuerdas pero con los gatos puestos.
Ya en la primera reu, decidimos que yo me de los 3 primeros largos y Alberto los tres últimos, de este modo vas más concentrado, aunque el estrés y el tema de pasar las cuerdas cada vez en cada reunión es un poco rollo, pero merece la pena.
La tónica cuando es sencillo parece ser que es distancie majo y cuando es más complicado más junto…vamos como en la pedra, lo que pasa es que aquí la cosa es diferente y el miedo a que alguna piedra salte o que en una caída el bolt arranque la roca es mayor dada la composición del conglomerado.
La vía se podría decir que sigue una curva de ascensión en lo que se refiere a grado fantástica, ya que empieza por pasos muy sencillos y se van poniendo cada vez más difíciles (y verticales/desplomados) según avanzas metros y largos lo cual se agradece ya que así te vas amoldando a la roca y las sensaciones.
El último largo de mis tres es un 6a que se lo dan por un techito de paso algo explosivo y con una laja descompuesta a la derecha que si o si hay que usar para salir de él en libre.
Tras esto comienza la fiesta de verdad y la cosa se pone vertical y hasta con algún tramo desplomado.
Cambio del cabo del miedo y Alberto lucha cada tramo que comprobamos está superchapado…tanto que se requieren (a ojo) de más de 20 cintas si no vas deschapando algunas para poder terminar el largo.
Al final acaba acerando a pesar de intentarlo en libre.
Hablamos de 6c y 6c+.
Por último nos queda un último largo de 6a (V+ obligado) y llegamos a cumbre donde nos espera el mayor viento que he recibido en una cima.
Son las 19:25.
Inevitables imágenes…
El rapel desde un par de grandes clavos en dirección a donde mira la Virgen de la cima, nos llevan a una serie de repisas.
El viento es tal que decidimos no tirar las cuerdas e ir bajando con ellas poco a poco hasta el siguiente rápel donde el viento nos azota brutalmente hacia la izquierda.
Tanto es el viento que las cuerdas se ponen completamente en horizontales y abrazan en toda su extensión el Carall….digoooo el Cavall.
Según bajo el miedo por pensar que se han enganchado en alguna sabina, árbol, chapa etc, me hacen dudar de si terminaremos bien el día.
Varios Bongs que asoman en la línea del rápel me sirven para engancharme a ellos y recuperar las cuerdas con la delicadeza que me deja el viento y deseando que no se hayan enganchado.
Tras unos minutos de tenso sufrimiento, por fin llego al final de las cuerdas y bajo hasta la base de lo que llaman la Berruga del Carall…juer, del Cavall y me engancho a un árbol que tiene un viejo cordino y así evitar una caída tonta.
Alberto a pesar de guiar yo la cuerda también sufre los envites del viento que le empujan a la otra cara.
¡Parece Patagonia!Tras un último rápel desde este cordino, recogemos cuerda y comenzamos el descenso por varias cuerdas fijas que facilitan la bajada hasta el comienzo de vía y luego hasta el coche.
Ya a la vera de la furgo extendemos esterilla hornillo y cubiertos y casi acabamos con las existencia de comida, salvo para el desayuno del día siguiente.
Sábado 13De nuevo son las 8:00 la hora de cambiar la horizonatal por la vertical y comenzar a moverse.
El calor a primeras horas es brutal y eso nos hace recordar algo importante. No tenemos agua.
Unos chavales que han dormido al lado nuestro nos proponen bajar al convento donde hay una fuente, lo cual hacemos, pero la fuente no encontramos y decidimos preguntar a la monja de la recepción que nos ofrece su garrafa de 5l para rellenar la nuestra asegurando que la suya era mejor que la de la fuente.
¿Estará bendecida?.-
Pero le vamos a dejar sin nada! - Advertimos
.-
No os preocupéis majos, que yo atrás tengo más. – Nos asegura con una amplia sonrisa
3l, 4 barritas, 2 cuerdas, 15 cintas, dos reversos y un par de reuniones es nuestro escueto apareje para subir a la Pared del Aeri, por la vía Fraggel Rock, sumado al cansancio de la carrera de ayer, junto a un calor de justicia que pega ya muy duro siendo aun las 10:30, nos dirigimos de nuevo al camino de acceso a estas paredes, cuando una voz hace que mire en rededor mío.
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Vlady? Eres Vlady verdad? – Dice una voz tras el maletero abierto de un coche aparcado en el final del aparcamiento del SantaCecilia
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Si…- Digo quitándome la gorra y las gafas para que confirme.
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Soy Pere…bueno PGB!Tras intercambio de información de vías y posteriores nos despedimos con el número de móvil apuntado y la intención de hacerles fotos ya que seguramente coincidamos en visión.
Son las 11:00 cuando finalmente entramos en el camino de subida mientras el calor nos aplasta como los nosotros lo hacemos sin querer con esos peculiares escarabajos que gobiernan el conglomerado cuando agarras con más fuerza de la necesaria las más prominentes piedras de Montserrat.
Una subida más dura que la del Cavall Bernat nos sorprende con tramos mucho mas verticales que nos hacen llegara a pesar de tomárnoslos con más calma sudando como pollos y dando cuenta de un litro por barba siendo tan solo dos lo que queda para vía y un calor de los de paladar zapatilla.
Ya en los últimos metros comprobamos que hay una cordada metida en la Fraggel, por lo que nos tocaría esperar a que al menos nos llevasen un largo de ventaja para ir cómodos ambos.
No deja de sorprendernos ver como la parte masculina de la cordada duda en cada paso del segundo largo cotando según nuestros datos de 6a. Más adelante sabríamos porqué.
El comienzo de vía está a varios metros del suelo y hay una cuerda con nudos de esas que no colgarías ni tu ropa para subir a pulso por ella y chaparte a una reunión.
Nos metemos demasiado pronto en ella y aquí no hay sombra laguna, por lo que la casi hora de espera nos deja aun más secos y nos obliga a beber más. Ahora ya queda a penas 1 litro y medio.
Según nos dijeron, parece ser que a partir de las 12:00 ya da la sombra pero es casi la 13:00 y el sol sigue sonriendo desde la vertical, lanzando como cuchillos sus rayos de sol uo, uo, uo.
Cuenta la leyenda de la vía que su grado en libre es 6c pero que el obligado es 6b y eso es para toda la vía es decir que puede haber paso en libre de hasta 6b, cosa a tener en cuenta, ya que los saques son considerables si no vas bien en ese grado. Por lo tanto Alberto es el encargado de darse el primero que es 6b…de adherencia Montserratina.
Lo saca y luego yo lo flipo con la delicadeza de algunos pasos y la lejanía de estos de las chapas.
Cuándo llego a la reu, me propone hacer este largo también lo cual no le discuto al ver el espectáculo y saber que le otro chaval que se ha hecho también el 6b de primero ha sufrido en el 6a.
Por suerte este largo ya sería el último con sol, lo malo es que toca en la hora maldita y ver al chapas para Alberto resulta de lo más complicado, dado que hay pocas y no siguen un alinea recta si no que te obliga a navegar de lado a lado.
Desde mi posición puedo ver a PGB que lucha en el gran diedro que sigue la vía elegida por el y su compañero Albert.
Más tarde nos enteraríamos que se vieron obligados a bajarse ya que la cordada que le precede van demasiado lentos y aun quedan muchos metros y no demasiadas horas.
Tras estos dos largo, Alberto me cede el turno y paso a encabezar la cordada, con los tres siguientes largos, parcos en seguros y de grado V+
Nada más empezar el largo unas chapas doradas a la izquierda, hacen desviar mi atención, pero la distancia a la que está la siguiente de mi vía me hacen centrarme de nuevo.
La negatividad se ha alojado en mi mente y no puedo evitar pensamientos negativos. Escalo mal…no, escalo fatal. Voy con un miedo aterrador y no puedo evitarlo.
Por suerte el siguiente largo consigo relajarme y acumular pensamientos positivos, palabras que me hagan pensar de manera positiva y centrarme en lo que estoy haciendo.
En el último que me toca, veo como la parte femenina de la otra cordada esta saliendo del siguiente largo y con ello adivino que hay que andar unos metros a la izquierda para enlazar el largo de 6b.
Alberto de nuevo encabeza el largo y a los dos nos sorprende la extraña travesía que hay que hacer desde el comienzo con la peligrosidad de la caída sobre una rama que se te puede meter por donde solo debería ser salida.
Le aseguro con la confianza que da saber que tu compañero va bien en ese grado y que sacará el paso, pero para lo que casi nunca estas preparado es para que te caiga encima un montón de piedras que arranca al irse demasiado arriba y a la izquierda. Por suerte no se llega a caer y se queda de la mano izquierda colgando evitando una mala caída sobre la repisa y la temible y puntiaguda rama a su espalda.
Esto le mina la mente (y a quien no) y sale del paso como puede tocando cada piedra con delicadeza antes de colgarse de ella ya que hasta la tercera chapa aquello desploma y no hay otra que tirar con fuerza.
Al llegar a la penúltima reunión coincidimos con la parte femenina que se hace llamar Merce como rezan sus Miura.
Aquí nos relajamos quizás demasiado esperando y consumimos casi toda el agua que nos queda, dejando un sorbo para la cima.
Este último, parco también en seguros, y con 6c de continuidad con pasos desplomados algunos de 6b obligados, se llega a la cima con los brazos como maderos.
La pareja, Jordi y Merce, nos dejan las cuerdas suyas para rapelar los 15metrso hasta el collado que da acceso a una cuerda fija con espectacular patio (lastima de foto) que sube por una fisura y que te lleva a la cima del Aeri por una maraña de raices y luego placas.
La ide es buscar el camino que baja entre el Aeri y Serrat del Moro, por lo que hay que ir dirección el mirador y luego bajar por terreno peculiar por decenas de cuerdas fijas, cables y cadenas hasta que tras una hora aprox se llega a agradable suelo firme y horizontal.
Abajo, ya con el refugio abierto, saciamos sed con aquarius, clásicas y como no un poco de pan tumaca para recuperar fuerzas.
Tras un acelerado viaje, nos depositamos en Barcelona capital donde por fin me puedo dar una ducha en el hotel de Alberto, tras tanta sudada y luego darnos un homenaje como debe ser.
Comiendo entre otras cosas, butifarra y algo que tenía ganas de probar desde hace tiempo, el toffu…que me deja sorprendido por su particular sabor.
Supongo que será de comer más veces.
También conozco parte de la noche Barcelonesa, aunque le cansancio acumulado de los tres días de escalada, hacen mella y no me dejar mucho margen de maniobra.
Domingo 14Levantarse tarde, dar un paseo por Barcelona y regresar a Madrid en un viaje en el que tengo de todo.
Calor brutal.
Lluvia y viento.
Hasta que llego ya a las inmediaciones del centro donde el inconfundible “asco popular” por el carril derecho, te hace recordar que has llegado a casa.