Las previsiones eran malas, la info que teníamos sobre la zona era que no había a penas nieve (la de diciembre) y que solo se mantenían en pie algunas cascadas. Aun así la motivación fue la culpable de que finalmente nos atreviésemos a verlo con nuestros propios ojos, en vez de quedarnos solo con lo que nos contaran.
El plan era salir el sábado a eso de las 12:00, comer de camino y como muy tarde estar saliendo a las 16:00 de la Plataforma con nuestras tres inseparables (quizás demasiado inseparables) compañeras, detrás nuestro.
El camino nos lo tomamos con calma.
Disfrutando del paisaje que nos ofrece el viento, las nubes y el atardecer.
Tras un par de horas llegamos a la laguna, que aún permanece helada, aunque ya se adivinan algunos charcos, que cruzamos con respeto y rapidez.
Llegamos a eso de las 18:30 por lo que solo nos queda una media hora para elegir sitio e instalar la tienda.
Tras ello nos integramos en el ambiente del refugio, nos tomamos unas cervezas de 3€ la ud, y cenamos lo que cada uno ha traído a su espalda.
Tras negociar la hora de levantarse, al final queda en las 05:00, para salir a las 06:30.
La noche la pasamos igual de mal o de bien, los tres ya que la base de la tienda no está preparada para esto y deja pasar el frío de la nieve a pesar de los aislantes que llevamos y los puntos de apoyo (caderas, culo, hombros, parte alta de la espalda) hay que cambiarlos cada poco tiempo de postura.
No hace mucho frío fuera, cae algo de nieve y lo poco que nos deja ver la escasa luz está nublado. Por suerte no hace viento.
Tras unas dudas al comienzo, por ser de noche y no reconocer el terreno por la falta de nieve, llegamos a la canal que da acceso a la del Almanzor, que en nuestro caso debemos dejar a la derecha y subir a la izquierda, para llegar a pie de vía de la Canal de los Diedros.
Nuestra intención es hacer la Gallegos.
El acceso a esta zona no está pisado por nadie desde hace tiempo y en la partes donde la nieve ha ido derritiéndose nos da sorpresa a veces desagradables, como quedar se con los pies al aire y la nieve en el pecho.
Nos llega a pasar esto hasta en tres ocasiones.
También nos encontramos con estas peculiares formaciones naturales.
Tras unas pendientes más, por fin llegamos a ver el lugar donde intuimos está la canal
Hemos tardado 2h en llegar hasta aquí pero vamos bien de tiempo y nos entretenemos en hacernos unas fotos aprovechando el contraluz que ofrece nuestra posición.
Según nos vamos acercando, nos surgen las dudas ya que a pesar de tener localizadas referencias claras, como la Canal Fácil, Los Tres Hermanitos y la Portilla de los Machos (Nuestro descenso) las fotos que llevamos en el móvil de los croquis, no corresponden con lo que vemos.
Decidimos acercarnos aun más y meternos en la boca delo lobo para ver sus dientes y sin son tan feroces como aparentan al no tener nada de nieve en su interior.
Justo antes de llegar al pie de vía, hay una zona con una fina capa de nieve, que nos obliga a sortear los agujeros.
Aun así caemos en ellos, sin mayores consecuencias y así vamos creando un camino fiable entre ellos para llegar al comienzo del corredor.
Tras colocarnos en el lado derecho haciendo una repisa, sacamos de nuevo las fotos y comprobamos que sí que se trata del corredor de la Canal de los Diedros, pero le falta como 4m de nieve y solo hay roca para pasar.
Yago y yo nos ponemos los apechusques y tiramos para arriba en busca de un paso u opción asequible entre las rocas, mientras Kiko espera en la repisa.
Lo que hay es lo que vemos, roca en muchos tramos vertical e incluso desplomada desprovista de nieve o hielo suficiente. Nos reunimos, de nuevo, en la repisa los tres, y valoramos la opción de subir por las rocas. Yago nos anima e incluso consigue que piense en quitarme los crampones, guardar los piolets y subir por la roca trepando, aunque desde abajo ya se veía que no sería sencillo hacerlo con bota dura, por lo que lo descarto enseguida.
Estamos en estas cuando Kiko advierte de lo que viene por nuestra espalda.
Al parecer el marrón se había adelantado.
Son las 10:00 cuando decidimos darnos la vuelta, bajar por donde hemos vendido y escalar alguna cascada de las que hay cercanas al refugio para quitarnos el mono de hielo.
Toca volver a sortear los agujeros, regresando sobre nuestros pasos.
No hemos recorrido 200m cuando mira hacia atrás y vemos que la niebla ya lo ha cubierto todo y comienza a caer agua nieve.
Esta ya nos acompañaría hasta el refugio.
Aquí sin descansar, tiramos a una cascada azul en la que no hay nadie de unos 60m.
Ninguno de los tres conocemos el nombre ni grado, pero se ve bien formada y no parece difícil salvo un tramo de 90º a mitad de esta.
Tras una duda de cómo hacerlo para escalar los tres y no eternizarnos en ello, decidimos que Yago se la de 1º y luego Kiko de segundo, ya que la cuerda no daba opciones a rapelar y no mola hacerlo de un par de tornillos.
Yo mientras, me subo para hacer fotos por donde Yago subiría.
Comienzo probando, para ver que tal van mis codos tras el dolor que sufro después de los más de 300 aseguramientos del finde pasado y veo que mientras no rote la muñeca, voy bien.
Así que sin querer me he subido a la zona vertical sin cuerda y sin pensar en cómo bajar.
Tras un rato, sube Yago.
Y le hago unas fotos.
Una vez le pierdo de vista, valoro destrepar, pero son muchos metros y levo cansancio acumulado, así que decido irme a una canal que hay a la derecha de la cascada, que tiene en su interior una tira de nieve separada de la roca, de unos 50º, para salir por arriba.
Cuando ya he subido un poco, descubro que esta lengua de nieve tiene poca base y temo que se parta bajo mi peso, así que me toca ir gancheando la roca de alrededor para evitar que se parta y caiga de mala manera sobre la plataforma.
No ,si al final con la tontería…
Por suerte aguanta y salgo a terreno más llano, donde diviso a Yago que ya ha montado la reu con un par de tornillos.
Tras bajar, hacer un poco el mono en otras pequeñas cascadas de unos 4m, recogemos la tienda, volvemos a empaquetar a nuestras compañeras y abrimos la pequeña botella de vino Jumilla de Mayoral, que ha traído mi inseparable compañera, que nos sirve para brindar por las buenas decisiones y la motivación.
Luego, con bastante pereza, vuelven a ponerse las inseparables detrás nuestro y comenzamos la subida de 2h30min de vuelta al coche.
Pero nosotros ya estamos pensando más en esto que en otra cosa. :D