16 de febrero de 2009

DE PRESTADO (BUITRERAS+INDIO)

Tenía serias dudas de que este finde pudiera escalar, pero esta vez no era por la meteo, esta vez era por un maldito catarro que se había alojado el martes en mis cavidades nasales, con claras pretensiones de quedarse largo tiempo.

Aun así no podía faltar a la cita de este finde tan bueno que se anunciaba desde comienzo de semana en todo lados.

Pero claro, esto implicaba madrugar y mucha gente no estaba dispuesta a ello, por lo que finalmente, Alberto y yo quedamos de nuevo en la pedra. Allí este ha quedado con un colega Asturiano llamado Edu del que me ha contado varias batallas y al que tengo ganas de conocer. Este último también ha quedado con otro colega llamado Cano, por lo que éramos el número perfecto. Cuatro.

Sábado 14
Mientras Edu termina de guardar saco y demás, ya que ha vivaqueado allí, decidimos el sitio lanzando propuesta…yo me dejo llevar, ya que no me noto muy bien que digamos y no tenía la cabeza como para tomar demasiadas decisiones.

Sorprendido escucho la propuesta de la vía Herreros.

- Eso no está en las buitreras? – Pregunto
- Si – me afirma Alberto – en la cuarta.

Nunca he escalado ahí pero siempre me ha parecido un sitio para ir interesante, lo que pasa es que es complicado llevar a gente a sitios poco visitados y cuando lo he hecho no ha salido muy bien, como cuando fuimos al Normando.



Un más corto camino y con menos esfuerzo de lo que me espero nos deposita rápidamente en la base de las paredes.



Las cordadas se definen rápidamente, siendo Alberto y yo los que encaramos como primera cordada la vía Herreros.



Una Clásica en toda regla, con un lógico recorrido que te lleva en dos largos pasando por dos techos que son una auténtica delicia.



Cuando voy a comenzar el largo, me fijo en que más abajo hay un par de chavales. Desde lejos me parece reconocer a uno de ellos, pero no estoy seguro, ya que los árboles y la distancia no me dejan ver con claridad.



Lo primero es una placa sin seguros y sin posibilidad de protección, que te lleva bajo el primer techo.
Este tiene un montón de agujeros de antiguos clavos, que sirven de protección y agarre en su fisura.
Coloco un alien, mal, pero me sirve para darme los primeros movimientos a la derecha y poder poner otro mejor.



Estoy en estas cuando la misma cuerda saca el alien que me golpea en la pierna y cae por esta hasta la base de la pared…sin pensarlo coloco un 0,5 de Camalot y tras este un 0,75. Luego me doy los pasos hasta llegar al cuerno sin proteger nada más.

Tras este el árbol pide que le lacee y como soy un tipo obediente, lo hago y continuo por la entretenida fisura que se deja hacer en bavaresa con buen canto y proteger a gusto. Tras unos metros estoy en la reu esperando a que Alberto me suelte.

- Oye, y si te haces de primero y así te hago fotos? – Le grito desde arriba a Alberto
- Venga, vale! – Responde animado
- Pero dile a alguno de estos que a ver si te puede asegurar.

La costumbre de escalar clásica en cordada de tres, hace que cometamos el error de no darnos cuenta que no podríamos recoger los cacharros y por lo tanto tampoco continuar escalando el segundo, largo por no llevar material suficiente.
Pero ya es demasiado tarde, ya que la cuerda ha corrido por las cintas hasta Alberto, que ya está atándose.



¡Lo siento chavales, os va a tocar recuperarnos el material!



De paso le hago unas fotos también a Cano mientras negocia con la fisura.



Segundos después de que llegue a la reu, Alberto sale escopetao a la fina fisura de la derecha para luego dárselas con el segundo techo que deja unos pasos majetones para salir a la bavaresa, donde le pierdo de vista.



- Mierda! – Le oímos gritar
- Qué pasa Alberto! – Pregunto curiosos a la par que preocupado imaginándome un desequipamiento de la reu.
- ¡Un buitre tíos! Hay un buitre justo en la reunión!

Nos indica que la montará con lo que tiene para que podamos subir en una fisura que hay más abajo.

Tras la disfrutona fisura, paso al divertido techo. Tras este, salir a la bavaresa se hace algo complejo con pasos de adherencia finos.
Luego me asomo a lo que viene y entiendo lo del 6a+.
La bavaresa es roma, de esas que te abre las muñecas y que para proteger te ves obligado a hacer acrobacias con el equilibrio cambiando el peso una y otra vez, por lo que lo mejor es poner pocos seguros y salir cuanto antes.
Pero la fiesta no se acaba aquí, justo cuando terminas la bavaresa, llegan un par de pasos de adherencia, largos, con malas manos, que te hace dudar un par de veces si caerás.

Ya en la reu que Alberto ha montado, veo al bicho que asoma la cabeza para ver quien es el nuevo inquilino de su hogar.



Como hay tiempo, decido subir lentamente, sin hacer movimientos bruscos, hasta al reu, para pasar la cuerda y así poder rapelar más tarde…el bicho me mira, pero parece como adormilado por el calor y no hace nada que indique que tenga miedo…lo cierto es que parece hasta acostumbrado a tener visitas.

Lo siento bicho…

Edu se merienda la bavaresa de 6a+ con una precisión y técnica envidiable.



Se nota que ha trepado mucho en granito y más en concreto en la pedra.



Ya en la reu los cuatro, vemos que a nuestra siniestra, en El Hueso, un acordada se atreve con la Tito y como japos nos liamos a hacerles algunas fotos.



Tras un cuidadoso rapel con ambas cuerdas, nos depositamos en la base, para darle un tiento a la comida y elegir nuevos objetivos.

Me noto flojo y más viendo como Edu y Alberto miran deseosos a las vías de 7º.

Estamos en estas cuando ya de más cera la otra cordada que está en la Buitreras, compruebo que efectivamente es quien creía. Se trata de Jonchu que anda de regreso en la roca pedricera.

Tras algunas dudas entre Cano y yo de qué hacer, Jonchu nos propone la Guirles Campos que tiene un Ae, lo malo es que no me he traído más que para hacer deportiva.



- Quieres esta cinta larga Vlady – Me dice Jonchu ofreciéndome una cinta plana roja, claramente sin estrenar – con ella te podrás hacer un estribo.
- Juer, muchas gracias macho! – Le digo agradecido

Con otra cinta que tiene Cano y los cabos de anclaje que disponemos en nuestros arneses, ya tenemos suficiente para hacer el techo.

El techo tiene una pinta estupenda, pero le cedo el largo a Cano ya que le veo muy dispuesto. Yo me quedaría con el siguiente que dan de 6a.

Cano sube raudo por la musgosa fisura del comienzo hasta llegar a un OW de Vº que supera tras algunas dudas.



Se le ve muy suelto en el arte de la letra “A” a pesar del rustico material para ello y en poco rato ha superado los pasos.



Justo antes de llegar a la reu, le pido que me deje enganchada la cinta de Jonchu para poder usarla. Gracias a que no llevaba muchas cintas y ha tenido que ir quitándolas el artesanal estribo, queda en el primer paso de Ae.



Tras ver lo que tengo que hacer, decido subir con las zapatilla FiveTen y dejar los gatos colgando tras mi espalda.

Subo rápido la fisura y el OW se me da mejor gracias a la rigidez y anchura de las zapatillas.
El Ae me encanta y lo hago quizás más rápido de lo que hubiera querido.
Aun así, el respirar por la boca continuamente debido a la congestión que gobierna mi nariz, hace que tenga la boca sequisisma.
No sé si por esto o por el mismo catarro pero me noto algo débil.



No parece muy difícil No?



Mientras me pongo los gatos, Cano me indica como y por donde cree que es el recorrido lógico. Coincido con él. A la derecha.
Las dudas son razonables ya que se ven pocos seguros y es difícil saber si se podrá proteger entre estos.
La primea chapa se alcanza bien tras la fisura. Salir de esta es meterse en un mundo de romos y adherencia, navegando de lado a lado buscando la lejana chapa.
No se puede proteger, pero solo hay un camino desde donde estoy.

Alea jacta es…

Decido no pensar en los seguro y concentrarme en los pasos y el recorrido a seguir.
De repente un pequeño mareo me hace dudar de si hoy tocará gran vuelo.
Pienso en decírselo a Cano, pero ¿De que serviría? Estoy muy lejos de la cualquier protección. Sé que está atento por que está viendo lo mismo que yo.

Me magneseo nerviosamente mientras compruebo agradecido que me siento mejor. El cuerpo es sabio y a debido darme alguna dosis de adrenalina extra para salir del atolladero.
Subo un pie luego el otro y me estiro con la cinta en la mano todo lo que puedo…no llego aun.

Qué bien me vendría el alargue que me había enseñado Jonchu de Austria Alpine con un mosquetón con gatillo que se sujeta con un práctico e ingenioso mecanismo.

Bajo los talones y miro donde está el siguiente pie para poder llegar.

¡Venga Vlady!

Los subo con la delicadeza necesaria para sentir la goma agarrase al abrasivo granito y me vuelvo a estirar…clic!
Chapado…

Subo un poco más y veo a mi derecha una posibilidad de protección donde entrará un nº2 en una grieta horizontal.
Para ello tengo que hacer una pequeña travesía en adherencia y de romos hasta alcanzar el fantástico emplazamiento, pero tengo la chapa cerca así que arriesgo y lo hago sin dudar.

Luego es "alegría", ya que llegas a una fisura de libro que además está protegida por dos chapas.
Finalmente más navegación en adherencia con mogollón de mierda de buitre por doquier y reunión.



Cano disfruta el largo y me asegura que le sorprende los pasos que hay que hacer con esas distancias.



Con un rapel de 35m (aprox) hasta el suelo, hacen que, al menos para mi, la jornada del día acabe. La máquina me ha dado ya un toque y no es plan de griparla.

Tras darle la cinta a Jonchu y agradecerle el préstamo, vamos a ver en que andan estos haciendo.

Por lo visto Alber se ha encadenado el 7ª y aun anda con ganas de más jaleo, por lo que se meten en una atractiva línea con los seguros algo más generosos distancies.
Como ya me he quitado el arnés, aprovecho para buscar el mejor sitio para hacer fotos y jugar con esta fantástica luz que nos regala el ya más largo atardecer.



De Alberto.



Y de Edu.



Con las últimas luces llegamos a las Clásicas, donde nos encontramos a más gente tomándola.




Domingo 15

Tenía claro que este día no madrugaba, así que la opción "Tranco y las 11:00" era mi mejor oferta.
Me levanto poco más o menos igual que el día anterior. Congestionado y con el cansancio del día anterior añadido.
Allí ya están esperando Asun, Nell, Soneman y Pablo a que llegue.

En pocos minutos decidimos el sitio, al escuchar las intenciones de Nell y Pablo.

Como Soneman anda lesionado de los codos y no escalará, le propongo a Asun seguir los pasos de la otra pareja y como antiguamente hacer cordada para que pruebe eso del Artificial.
Y que mejor sitio para eso que El Indio.

Lo malo es que, como el día anterior, tampoco me he traído nada, de hecho llevo lo mismo. Sólo deportiva.
Por suerte Pablo se ha traído cuatro estribos y nos deja uno, de esos de peldaños de metal.
También nos presta una cuerda, ya que tenía mis dudas de si llegaría con la de 70m para el rapel, por lo que me la ataría al arnés y escalaría con ella suelta.
También la usaría para pasarle el estribo a Asun tras llegar a al reu.
Pero antes me apetece hacer la vía que llaman Elena, que fue requipada hace tiempo, dejándole el mismo carácter. Es decir con los seguros muy alejados.



La vía es entretenida, con pasos bonitos de adherencia y con algún paso en bavaresa en su labio intermedio.



Su grado técnico 6a, pero la exposición en lo alejes la hacen un avía para ir con el grado bien asentado. Las caídas pueden ser muy feas en algunos tramos.
De hecho Asun se la hace de segunda.

Recogida la cuerda y hechos los estribos, nos desplazamos al objetivo del día. La Tiziano II.
Esta vía ya hice hace unos años, con Javi L., escalando al lado, en solitario ambos, mientras seguía la sabias indicaciones de este para llevar a cabo la escalada.



Creo que voy a hacerla en zapatillas…



Aun así comento el fallo de no llevarme suficientes cintas...



...y cuando acabo de pasar el único paso de A1 que tiene la vía, hago recuento de material.

Me faltan 10 cintas para terminarla.
Justo en ese momento Nell y Pablo terminan la vía que habían comenzado y me pueden prestar algunos mosquetones de seguridad que llevan de sobra y algún cintajo.

Tras pasármelo, Soneman, por la cuerda que llevo colgada del arnés, continúo camino dejando en muchos de ellos solo un mosquetón para conseguir alargar al máximo el número de seguros sobrantes.



Tras hacer el paso de fe en travesía, luego los últimos dos Ae y hacer los pasos de salida en libre con la cuerda tirando tras de mí, llego a la reu sorprendido por el poco material que tengo para montarla y más aun por el viento helador que corre en la cima.



¡Reunión!

Me acomodo buscando la mejor posición para librar del frío mientras Asun se prepara para su comienzo, pero me doy cuenta que me va a servir de poco y un estornudo me recuerda que aun estoy invadido por cantidades industriales de virus.

Absurdamente intento mentalizarme de que el constante y a veces moderado viento, no es tan frío, pero mi cuerpo no dice lo mismo y alguna tiritera me hace volver a la realidad. Por suerte el sol está ahí.

Podría ser peor.

Asun empieza a escalar y yo deseo en silencio que suba corriendo para poder bajar cuanto antes.
Pasa el techo mientras decenas de personas se agolpan en la base para ver el espectáculo.



Es un sitio de paso habitual y es normal que la gente se pare, sobre todo por la cantidad de familias que hoy invaden las praderas cercanas con chillones niños pretendiendo atención hasta por nuestra parte.

Asun, poco a poco le va pillando el rollo, gracias también a las indicaciones de Soneman, que desde abajo intenta aconsejarla para que le sea más sencillo y rápido.



De repente mi cerebro llega a una conclusión al ver ondear la cuerda colgada de mi arnés mecida por el viento.

- ¡Calos! Hazme un favor, átame el cortavientos a la cuerda azul!



Esto es otra cosa...

Una hora después de empezar, Asun llega a los tramos en libre, no sin antes darse un susto con la goma de las perneras que se le suelta. Y es que es un incordio en ese tipo de arnés, esa goma.



Tras la cima, recoger, fotos haciendo el tonto (miedito me dais), clásica, caravana de finde con buen tiempo, a casa, cocido, ducha y cama.



Y ahora que lo pienso ¿Dónde está el mono?

11 de febrero de 2009

FRONTAL “COSMO” DE BLACK DIAMOND (PRUEBA DE CAMPO)

Entre otras cosas, los majos reyes, me trajeron esta frontal en las navidades de 2007.


Tras más de un año intensivo de uso, puedo decir que estoy muy contento con ella.
Sé que hay frotales con características parecidas e incluso mejores, como las de la marca Mammut y sus potentes alcances, pero su desorbitado precio las elimina de mis mundanas posibilidades.

La Lucido TX1 tiene una alcance de 105m

Pero no quiero hacer comparaciones a pesar de conocer y haber visto en funcionamiento esta magnífica frontal de Mammut.

Aunque si hay algo en lo que pena la Cosmo, es en su poco alcance. En las especificaciones (muy buenas por cierto) de la web, nos muestran sus pruebas poniendo las distancias con las pilas nuevas y tras un uso de varias horas.

Pincha en la imagen para ampliarla

Lo cierto es que al final, todos aguantamos las pilas hasta que ya, más que alumbrar se vislumbra, por lo que su alcance casi siempre es mucho más bajo.
A pesar de ello, es recomendable llevar siempre pilas de repuesto.

Después de leer las instrucciones en detalle, me costó un poco entender el sistema que explicaba las diferentes posiciones de la luz, entre otras cosas por que estas son para dos modelos y al menos en el de Español, desconciertan un poco.


El cambio de intensidad funciona de la siguiente manera:

- Si se pulsa una vez en la goma de arriba, hasta que hace clic, se enciende la frontal en su máxima potencia y los 4 leds que lleva colocados estratégicamente.
- Si se vuelve a pulsar, pero esta vez solo la mitad del recorrido, cambia a una intensidad menor.
- Si se vuelve a pulsar no del todo, de nuevo bajará la intensidad de la luz, siendo la más baja y por lo tanto de menor consumo
- En la cuarta pulsación media, se pasa a una intermitencia.


Esta secuencia es circular, es decir, que para llegar a la de más bajo consumo, debes pasar por la otras.
Una mejora interesante sobre esto, sería que la frontal guardase la memoria de la última función, para así, cuando se encendiera de nuevo, comenzase el ciclo desde esa posición última.

Con guantes gruesos se puede cambiar de posición bien, pero el encendido y apgadao es más complicado de realizar.

Cuando compras la frontal, la goma ajustable te viene separada, por lo que debes montar esta. Un explicito dibujo en las instrucciones, lo hace bastante sencillo de entender.

Aunque no es difícil ver como va con tan solo mirar un poco la frontal.


Las baterías (incluidas) son tres pilas de AAA, típicas, lo que no es tan típico es le sistema de encaje de estas y no por que sea difícil (también lo explica en las instrucciones con dibujos) de entender como va, sino por que lleva un importante detalle y es que su tapa lleva un sistema que evita que esta se pierda.


Además de esto, para abrir la tapa, no hay que presionar nada, por lo que el cambio de las baterías se puede realizar con los guantes puestos. Comprobado.
La manera de hacerlo lo explica muy bien en los vídeos de su web y además lleva una pegatina detrás, donde también se aprecia.


Su peso con goma y las tres pilas es de 81 g
El precio, no lo sé real ya que fue un regalo, pero sobre los 25 a 30€ aprox.

Resumiendo, una frontal practica, de bajo consumo, ligera pero que peca de poca distancia de alcance.

Apuntar que la he probado en Marruecos, USA y diferentes puntos de España.

9 de febrero de 2009

CALLANDO AL MONO (QUEBRANTAHERRADURAS+CANCHO DEL RATÓN)

A pesar de que algunas noches me han despertado los friends y los fisus al removerse en los cajones del material, deseosas de salir en busca de grietas, poco podía hacer para satisfacer sus deseos. Tan solo seguir sacando, de la última cosecha, un puñado más de paciencia y hacer unas infusiones cada sábado y domingo.

Y es que llevamos no se cuantos finde de mal tiempo haciendo que tan solo pueda darme pequeñisimas dosis de roca.

Una en Torrelodones.



Otra en la Placa de las Nueve.



Y otra en el sector Gusarapo.




Pero no era suficiente para evitar que el mono pegase saltos por la casa, gritando y golpeándose el pecho.


El mono en cuestión

La situación empezaba a ser ya muy desagradable…

Este finde, por fin el mono está tranquilo, acurrucado en su rincón, respirando profundamente. Interrumpido su descanso de vez en cuando por algún respingo espasmódico que le hace recolocarse para seguir con su rítmico descanso.
La razón es que se ha podido escalar los dos días!!! ;)

Sábado 7
Después de usar mi poco atractivo poder de convicción, tan solo Alber y yo finalmente arriesgamos y probamos suerte.



Unos sms de camino me avisan de que la barrera está bajada y no permiten pasar debido a placas de hielo en las zonas sombrías.



Tras unas cortas dudas, cambio el peso de la cuerda por el de la colcho y nos adentramos en la carretera deseando que el agradable sol se mantenga.



Gracias a este la sensación térmica es perfecta para escalar y además la zona elegida para blocar tiene la roca seca y curiosamente caliente.

Empezamos una travesía para calentar, un búlder con lance, largo y muy bonito con un ambiente espectacular, rodeados de nieve y de telón de fondo el Yelmo, escarchado, recordando a una rosquilla cubierta de blanco azúcar.



Tras este, nos acercamos a la gran travesía que hay en el camino, que dan de 7a+ (si no me equivoco). Aquí aguantamos hasta que llega una nube traicionera que nos roba el sol, dando paso a la temperatura real de unos 2 ó 3ºC.



Clásica en el bar, encuentro en este con Karracolina y vuelta a casa, para elegir gatos para el día siguiente.

Domingo 8
Tras algún abandono de última hora, nos adentramos Pablo, Nell y yo en busca del Ratón. Un risco con nombre de roedor, en el que no hemos estado ninguno y que está frente a La Foca.
Un puñado de vías de entre V+ y 7b, abundando los 6º es lo que promete.




El acceso, esta vez desde el Tranco, ya nos asegura que pasaremos frío, ya que las nubes se ha empeñado en hacernos sombra y se acumulan caprichosas delante del sol, consiguendo, en su paso, soltarnos continuas gotas de agua, aunque tan dispersas que el viento consigue se evaporen antes de tocarlas con las suelas de los gatos.



Me hago el único 6a del paño y sin descalzarme el también solitario V+. Tras estos, Pablo, animado por el paso técnico que presenta uno de los dos 6bs que hay en la placa, le da unos cuantos pegues.



Aprovecho sus pruebas, para ver como puede ser el paso y es que el Búlder ayuda mucho para estas cosas.



Cuando ya está empezando a llamarse lluvia lo que cae de arriba, llego a la cadena…bueno a los mal puestos cáncamos, dando por terminada la jornada, no si antes cumplir con la tradición clasiquera. ;)

Descansa mono, descansa, que ya solo quedan 5 días para el fin de semana y hay que coger fuerzas.

4 de febrero de 2009

LA BANDA DE PACO EL SASTRE (CUENTA LA LEYENDA...)

Como cualquier viernes, Manuel se levantaba más contento que otros días ya que este era el del comienzo del fin de semana y tras las tediosas clases, vendría el carruaje habitual para llevarle a él y a su hermano Paco, a la finca que tenía su padre en Valdemoro.

Lo que Manuel no sabía es que este viernes iba a ser diferente a otros tantos.

El calor ya era latente, siendo Mayo y las clases cada vez le resultaban más pesadas, pero tenía la suerte de estar cerca de una ventana y a veces se perdía en el movimiento de las ramas de los árboles, hasta que el prior, entraba en la clase para avisar de que ya estaba el carruaje en la puerta esperando a ambos hermanos.



Curiosamente hoy el carruaje se había adelantado unos minutos, cosa que agradecían en suma.
Corriendo, casi perdiendo el contacto con el suelo en las empinadas escaleras. entran en el carruaje que ya les espera con la puerta abierta, de un salto, el prior, con algún cocido de más en su ancho cuerpo, suda la gota gorda para llegar a la puerta, para poder comprobar que motaban en el, como le había prometido a su padre el Marqués de Gaviria haría.



Tras un acalorado recorrido, cuando por fin llega a la calle sin poder mediar palabra, solo puede ver como el carruaje corre por la adoquinada calle de Hortaleza.

Resoplando, apoyado en el quicio de la puerta, comprueba extrañado que el carruaje gira a la izquierda al final de la calle, en vez de a la derecha como era menester.

Dubitativo por no saber si informar de este hecho al Marqués, decide librarse de culpa, acercándose a su casa.

De camino, decide parar en la tasca, para tomarse un refrigerio antes de continuar camino.
En esta, mientras se sienta en busca de su pañuelo para secarse el sudor, escucha en la mesa de al lado, a dos hombres de charla animada.

- Qué si te digo, que el Paco el Sastre se ha escapado de la cárcel – Increpa el más mayor al joven mientras le golpea amistosamente con el anverso de la mano el pecho.
- No puede ser, no te creo! La cárcel del Saladero tiene unos muros enormes! ¿Cómo van a poder salir de allí? Es imposible! – Responde negando con cabeza y mano.




Mientras, Manuel y su hermano juegan en el interior de carruaje haciendose cosquillas uno a otro.

- ¡Déjame Paco que me vas a matar de risa! Jajajaja
- ¡Nooo, te reirás y reirás hasta que se te salga la lengua entera! jajajaja

De repente, el carruaje se detiene casi en seco y el conductor se gira bruscamente.

- ¡Como no os calléis yo si que os voy a cortar la lengua!

Sorprendidos los niños callan de inmediato, hasta que Paco, no puede evitar sacar su rabia adolescente.

- ¡Pues cuando lleguemos a la finca le voy a decir a mi padre lo que nos has dicho!
- ¡Mira niño, hoy no vas a ver a tu padre! – Dice mostrando una gran navaja bajo su poco lavada camisa.

Paco, al verla, empieza a entender lo que está pasando.



Manuel no puede evitar intentar saltar del carruaje, pero en poco tiempo este coge velocidad y se hace muy peligroso el apeo.

En estas están, cuando el prior llega a la casa del Marqués donde este sale extrañado de su visita.

- Qué ocurre? Como tan apurado llega prior?
- ¡Ay señor marqués, que creo que sus hijos no han ido a la finca de Valdemoro!

Justo en ese momento, llega el carruaje que había enviado el Marqués a sus hijos, bajándose el conductor y explicando que, al llegar vio que tardaban en bajar y subió a preguntar, allí le dijeron que los niños ya habían salido en otro carruaje.

Los habían secuestrado.

El Marqués de Gaviria, persona inmensamente rica había sido objeto de secuestro, pero lo que no sabían los secuestradores es que este también estaba caracterizado por una increíble persistencia y más si se trataba de su sangre.

Puso en su búsqueda a toda su gente sin resultado inmediato, hasta que al día siguiente llego una mala nueva, con carta y mensajero en forma de pastor del pueblo de Manzanares, quien al parecer se encontró con Paco el Sastre y le entregó esta.
En ella pedían la nada despreciable suma de 3000 onzas de oro por la vida de los niños.

No tardó el Marqués, en imaginar que estos estaban en las inmediaciones La Pedriza, por lo que puso su interés y esfuerzo en este lugar para que fueran buscados allí.
Para acelerar la búsqueda el Marqués ofreció una recompensa a quien encontrase a los niños y diera cuenta de los bandidos.
El rumor sobre esta, no tardo en inundar el pueblo y sus alrededores, consiguiendo que mucha gente, se apuntase al suculento premio.

Pasaron varios días de activa búsqueda y mientras Manuel y Paco, habían conocido más a fondo a sus secuestradores y estos a ellos, consiguiendo cierta empatía unos por otros y que ya no se sintieran tan mal en su compañía.

Algunos dicen que el lugar donde estos tenían el campamento tiene algo de mágico y que estar cerca de él hace a la gente mejor.
Un lugar diferente y único en La Pedriza que no se sabe muy bien de donde o como llegó hasta allí. Esta roca la llaman El Tolmo.



Estando una tarde, aun con luz, mientras Paco el Sastre enseña a Manuel el arte de manejar la navaja, las voces de algunos cazarecompensas pone en alerta a Paco el Sastre y su banda, haciendo que huyan dejando a los niños en el campamento que tenían bajo la gran piedra, despidiéndose, con dos regalos a Manuel, su impresionante navaja y una sonrisa.

Un año después, Paco ya casi ha olvidado lo sucedido, pero Manuel, no y aun guarda la navaja de El Sastre bajo el colchón y de vez en cuando saca para observarla y acordarse de lo aprendido.

Esa misma tarde, el padre les informa de que han cogido a Paco el Sastre, le iba a ejecutar en el patíbulo de los Pontones cerca de la Pureta de Toledo y que irían a verlo.

Manuel, a pesar de estar bastante lejos del condenado, intenta con este contactar con la mirada, antes de que sea ejecutado para devolverle la sonrisa y enseñarle la navaja que se ha llevado escondida bajo la camisa.



Pero El Sastre está cabizbajo y no levanta la mirada.
Finalmente, Manuel no puede reprimirse y le llama con una voz ante la sorpresa de su hermano y padre.

- Sastreee, aquíii…Soy Manuel, me recuerdas?


Paco El Sastre, levanta la mirada y estira el cuello buscando con los ojos el lugar de donde provenía la voz.
Por fin coinciden y ambos sonríen, haciéndose cómplices por un momento antes de la despedida final.


N. del A.: ¿Quieres saber qué es "Cuenta la Leyenda..."?

2 de febrero de 2009

BASTONES TREKKING "ADVANCE" DE BLACK DIAMOND (PRUEBA DE CAMPO)

Hace muchos años que compré estos bastones. Tantos, que ya casi no me acuerdo. Lo que si que recuerdo es el sitio donde los adquirí y lo que me costaron: 60€ el par y en la tienda Koala de Madrid.


Aconsejado por el dependiente de esta, mostrandome el nuevo sistema de ajuste que estaba usando Black Diamond en sus modelos, me dejé engatusar.


El sistema lo apodaban Flicklock, y solucionaba el problema típico de no poder desbloquear el bastón cuando este se ha congelado o llenado de suciedad su interior, en los de ajuste por giro.


Con este sistema, también me aseguraba que podría desbloquearlo hasta con guantes, manoplas, etc sin problemas!
Si la memoria no me falla, incluso me hizo una demostración poniéndose unos y accionando el sencillo pero práctico sistema.


También me aseguraba solucionar el tema de que con el tiempo y el uso, el bastón se encogiese al cargar peso sobre él, como suele ocurrir con los habituales de ajuste por giro, pasado un tiempo.

Este sistema es bien sencillo de ajustar con un destornillador, apretando según la altura de usuario para que apriete desde ahí.


A mi no se me ha partido esta pinza nunca, pero sabedores de que eso puede pasar, los de Black Diamond comercializan la pieza aparte por un precio asequible.

Como suele pasar con todo lo nuevo con lo que te encuentras, compré el bastón con algo de miedo, pero en seguida comprobé que había hecho una buena compra.

Es extraño que durante todos estos años nunca me he encontrado a nadie con un bastón con el sistema Flicklock, a pesar de ser claramente mucho mejor que el habitual.
Imagino que la razón es que el bastón es algo en lo que la gente no suele invertir ni renovar y usa el mismo desde el comienzo de sus actividades montañiles, aunque a veces le falle.

Decir que este modelo en concreto que tengo yo, ya no se comercializa y salvo que alguna tienda aun lo tenga, no lo encontrareis con facilidad.


No obstante, en la búsqueda de info sobre él, he podido ver que Black Diamond, sigue fabricando sus Pole (bastón en inglés) con este sistema y aconsejándolo para el ski como reza su web.

Sin duda este sistema es lo mejor del bastón, pero también tiene esos detalles que tendría cualquier otro bastón de este tipo.
Su mango es ergonómico y ligeramente inclinado hacia delante. Este, es de goma y con el paso de los años tan solo se ha perdido alguna de sus tiras, pero en general ha aguantado los envites y roces del paso del tiempo.


Su punta de Widia, a pesar del gran uso que le he dado por caminos sin nieve, sigue ofreciendo sus características casi intactas.


Esta punta la ofrecen con un taco de goma, pero jamás lo he usado, más que para proteger las puntas, evitando así arañazos al coche o enganches en la ropa. He perdido estas gomas infinidad de veces, pero por suerte siempre las he encontrado en algún bolsillo, al fondo de la mochila, en el maletero…


Pero no todo es halagos, también hay algo que nunca me convenció. La correa que lleva, tiene un sistema de ajuste mejorable, ya que al ir a presión mediante una pieza móvil que hay en el mismo mango, este se levanta cada dos por tres y ya desde los primeros usos dejé de ponérmela.
Por otro lado, también me acostumbre a no meter la mano por su cinta ya que me aconsejaron no hacerlo para evitar la clásica rotura de pulgar por caída y que mas tarde publicaría en un críticas donde hablaba sobre ella la revista CampoBase.

El peso por bastón, según mi báscula de precisión, es de 283 g.

Hasta hoy (y mira que les he dado caña desde que me peté la rodilla) jamás me han fallado en lo que se refiere al ajuste de la altura.

Como referencia comentar, que lo he probado en Grecia, Marruecos, Italia, USA y en diferentes sitios de España.

Por último decir que, recientemente otra marca se ha unido a este sistema (o muy parecido) para uno de sus bastones que ya anunciaba en otro críticas hace unos poco meses.

Resumiendo, un buen bastón.