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5 de febrero de 2018

SIEMPRE, MEJOR DURA QUE BLANDA (CORREDORES CARA ESTE HERMANA MAYOR, PEÑALARA)

"Pienso que actualmente el futuro de la escalada está en la creatividad que le pongan los escaladores y de evitar seguir los caminos de siempre".


31ENE18
Las precipitaciones habían sido casi nulas los días anteriores pero con la bajada de temperaturas pensamos que habría ayudado a la formación de un hielo más duro y un asentamiento de la nieve.
De lo primero nos equivocamos, pero de lo segundo acertamos.


Esta vez el tiempo del que dispongo es menor que otras veces por lo que vamos a tiro hecho en busca del Tubo del Duro primero y luego a intentar recupera el maillón dejado hacia un par de semanas.


Pero nada más llegar descubrimos que la entrada está incluso peor que hace 15 días.


Por lo que desistimos y subimos raudos al Diedro Central de la Hermana Mayor.


Al llegar vemos que la cascada que estaba formada a la entrada del corredor del Diedro Central estaba bastante peor.


Pasamos esta por su lado derecho y nos dirigimos hacia el escalón de roca.


Esta vez está más sencillo ya que la nieve está algo más dura y la roca descubierta permite apoyarte mejor.


Tras el escalón seguimos subiendo por terreno menos empinado cogiendo tendencia hacia la derecha.


A llegar al punto donde se monta reunión, descubrimos que la parte de arriba, la más vertical, está totalmente sin nieve.


La otra vez le di yo un pegue y está vez le toca a Yago probar suerte.


Tras montar la reunión Yago se enfrenta decidido a salir por arriba, aunque sabe que no será fácil.


Tras un par de intentos le escucho decir que está demasiado complicado y que se baja, del maillón.

Tendremos que volver…

Ya aquí toca salir por arriba o bien abandonar, destrepando y volvernos al coche ya, pero Yago me ha comentado que de otras veces que ha etado por aquí en solitario, ha visto que en el lado derecho hay varios corredores, aunque más cortos muchos más verticales y difíciles.


Miro la hora y veo que nos queda bastante tiempo para la vuelta por lo que nos animamos a mirar desde abajo qué tal está la cosa.

Para ello hay que hacer una travesía descendiendo por unas placas bastante pinas, la nieve está muy asentada en esta cara Este y con cuidado y con los piolets en posición por si hay que autodetenerse, avanzamos rápido hasta la parte de baja desde la que podemos ver lo que hay.

Por la cantidad de nieve y hielo que hay solo están disponibles tres opciones.


Una primera con tan solo un paso encajonado poco atractivo y muy corto, la segunda una difícil, pero muy atractiva cascada de hielo acumulada en un diedro más larga.
Y finalmente la tercera, un corredor con un claro “canal de eyección” al que le sigue un recorrido que parece hacer una zeta.

Nos decantamos por este ya que parece que no tardaremos en hacerlo.

Nada más empezar la canal de eyección nos sorprende la verticalidad de esta y deducimos que lo que viene será aun más pino.


Al llegar al estrechamiento descubro que puedo montar una buena reunión a la derecha. Lo malo es que si Yago falla o la nieve se va me caerá encima.


El terreno está justito pero parece consistente.

En cuanto Yago sale me escapo a la izquierda para protegerme de la nieve que empieza a tirar al poco de salir.

Esto solo era el principio. Poco después empieza a caer nieve a mansalva y es que más arriba está blanda blamdisima y le toca tirara la nieve para para poder avanzar en la verticalidad del terreno que esconde alguna que otro resalte de piedra.

La cuerda se mueve lentamente y no deja de caer nieve, terminando por enterrar cuerdas, mochila y reunión casi por completo.

Miro la hora y veo que ya es a la que pretendía bajar, pero ahora solo había un camino y era hacia arriba. Luego junto a Yago ya veríamos qué hacemos.

Un largo rato después la cuerda comienza a correr rápida. Entiendo que ha montado reunión y le suelto tras un intercambio de voces.

Mientras termina yo casi he recogido todo y colgado la mochila para salir cuanto antes.
Me he quedado helado y decido o quitarme la chaqueta de plumas que me he puesto por encima de la chaqueta de GORE-TEX, por vaguería.

¡Escalando!

Tras el primer tramo descubro porque ha tardado tanto.


Le ha tocado tirar mucha nieve blanda para poder pasar una parte que ahora a mi se me hace más sencilla ya que hay roca y se pasa bien.

Luego le ha tocado montar reunión en mitad de la ladera junto a una roca y ha tenido que hacer una repisa para poder quedarse ahí.

- ¡Vaya larguito Yago!
- ¡Pues ya verá el que te toca a ti!

Alucino un poco al mirar lo que me espera, pero agradezco que haya roca en vez de hielo ya que sería más complejo aun.

No me entretengo mucho y encaro el largo con ganas y decisión.


Toca arañar los piolets y desgastar las puntas d los crampones para avanzar. No hay otra opción.


Cada paso es un pequeño desafío.


Pienso en directamente quitarme los crampones y escalar con las botas, pero no estoy en el mejor sitio para quitármelos y sigo avanzando paso a paso.


Ya por fin en lo alto de la roca y pasado el arbusto descubro una pala de nieve de menos inclinación.
Solo deseo que esté dura, durísima.


Doy una pegada algo timida y descubro que que está en perfectas condiciones para subirla.


Echo una mirada a Yago y flipo al ver donde etá...podría ser cualquir sitio de los Alpes, no creeis?


Poco rato después he montado reunión.


Y aseguro a Yago.


Hemos tardado más de lo esperado y toca bajar rápidos y lo más rápido es la ceja.


Nos acercamos y comprobamos el estado de la misma.
Está bien y no es peligroso si pasamos por el lado izquierdo.


Aunque muy vertical en sus primeros 20 metros bajamos raudos sin mayores problemas.


Ya en casa reviso la información publicada de la zona y descubro que no existe reseña alguna de este corredor por lo que mientras nadie diga lo contrario lo bautizamos provisionalmente como “Mejor dura durísima y que blanda blandísima”.

22 de enero de 2018

LA VIDA ES UNA SUCESIÓN DE INTENTOS (CORREDORES DE LA HERMANA MAYOR, PEÑALARA)

Lo efímero de las buenas condiciones invernales que permiten hacer alguna cosa en nuestra sierra hacen que la gran mayoría de gente vaya aun sabiendo que es muy posible que no pueda hacer nada o que las pase canutas subiendo por ciertos sitios.

Lo que siempre hay que tener claro es que bajarse sí es una opción…siempre que se pueda claro.


Miércoles 17 de enero de 2018
Como comentaba en mi anterior post, las posibilidades de que podamos coincidir Yago y yo y que el tiempo acompañe, últimamente no eran viables, pero esta semana por fin los astros se alineaban y podíamos salir fuera, en este caso a probar suerte con un par de proyectos pendientes que ninguno de los dos habíamos hecho aún.

El Tubo del Duro y el Diedro Central de Dos Hermanas.

Quedamos todo lo pronto que me permiten mis obligaciones como padre, que no es muy pronto y nos adentramos rápidamente en el circo en un animado ascenso.


Al llegar al circo me sorprende la poca cantidad de nieve que queda. Y es que los dos días anteriores no habíamos bajado de 0ºC y posiblemente se habría ido bastante de todo lo que cayó hace unas semanas.


Según avanzamos, comprobamos, que en las zonas soleadas, si te salías un poco del camino, te hundías como mínimo hasta la rodilla y en las zonas de sombra lo que más había era nieve costra que da paso a nieve blanda.


Es obvio que aún tiene que asentar mucho para que la cosa sea más segura, sobre todo en las zonas más soleadas.

Nuestros objetivos, estaban a la sombra y encajonados, así que tan solo necesitábamos que hubiera una cierta cantidad de nieve/hielo en condiciones para que fueran practicables y en todas las reseñas que habíamos leído era bastante probable, aunque también podía cambiar mucho la dificultad según las condiciones.

No tardamos mucho en descubrir la evidente entrada al Tubo del Duro.

Entrada al Tubo del Duro

Ya desde lejos vemos claramente que la cosa no va a ser sencilla de superar debido a la falta de nieve.

Yago que es más largo que yo se anima probar suerte.


Tras poner un par de seguros, un nº1 y un Alien verde, le da unos tientos.


Con todo lo alto que es, intenta darse algunos pasos muy largos que luego me tendría que ingeniar yo para superar con mi altura, pero finalmente y tras desmenuzar lo poco de nieve que hay acumulada en la entrada abandonamos el intento.

Yago buscando como superar los dos bloques yendo por la roca

Se queda pendiente para más adelante porque el corredor aunque se ve que es corto parece muy interesante.

El día avanza y decidimos continuar tras recoger el equipo.


La entrada de nuestro siguiente objetivo está más arriba, a unos 250m, y gracias a varias fotos que encontramos por internet, localizamos rápidamente.

La pala más ancha que está mirando Yago es la entrada al Diedro

La primera parte la hacemos a pelo ya que la nieve está lo suficientemente dura, para esa inclinación, como para progresar con seguridad.

Pasamos la cascada de hielo por su izquierda seún se mira a la pared. Aquí acabo de pasarla.

Tan solo encontramos un pequeño escalón que te obliga a colocarte sobre las puntas de los crampones y traccionar de los piolets para salir.

Recien pasado el escalón rocoso

Poco después y tras girar a la derecha, encontramos lo más interesante del recorrido y pensamos que se trata de la salida del Diedro Central.

El tramo mas vertical de Diedro, que con la GoPro no se aprecia bien.

Ya que Yago lo había intentado con el anterior corredor, este me tocaba a mi.

Por la falta de huellas estaba claro que éramos los primeros que nos metíamos en ese berengenal desde la gran nevada.


Desde abajo se ve muy vertical. A ojo y en las condiciones en las que está la parte final rondará los 75º, pero hasta que no me meta no podré valorarlo con seguridad.

Tras montar una sólida reunión, salgo convencido de que por lo menos lo iba a dar todo.


Los primeros metros descubro que la costra es más fina de lo que esperaba y me hundo bastante en algunas zonas.


Espero que arriba, donde hay menos, este más dura.

Subo mirando continuamente a ambos lados para proteger cuanto antes ya que más arriba la cosa se ve demasiado compacta.

Puedo meter un 1 y un 0.75 de Camalot.

Tras este y después de supera el primer estrechamiento con un resalte que pronuncio por destrozar la poca consistente nieve que hay en él, encentro un clavo.

Aunque llevamos en nuestro equipo siempre es de agradecer encontrar algún seguro fijo del que depender.

El estrechamiento se ve a la derecha de la foto bajo mis pies. 
El clavo está chapado con la cinta gris y blanca que se ve.

Lo chapo y continuo unos metros hasta una zona más pina donde la posibilidad de proteger es nula y toca escalar en roca verglaseada y de agarres romos.

Hasta aquí llegué...

Después de pensarlo un poco me animo a probar suerte, pero no he hecho más que subir un poco cuando veo lo que viene después.
Se trata de una placa vertical de unos 75º, con una fina capa de hielo en su lado derecho que apunta a que no aguantara más que un toque.


Dudo y dudo y cuanto más dudo mi cabeza planea más bajarse del ahora lejano clavo.

Toca destrepar con cuidado hasta este y abandonar un maillón.

Con mucho tiento regreso de nuevo hasta la atura del mismo, me anclo con los piolets y bloqueo con los crampones para realizar la delicada maniobra.

El clavo parece a cañón y trabajará como debe si me cuelgo de él, pero aun así lo compruebo traccionando de él en diferentes posiciones.


Una vez puesto el maillón y pasada una de las cuerdas, pido a Yago que me vaya bajando mientras yo destrepo lo escalado.

Me cuelgo lo justo y necesario, aunque sé que me pararía el siguiente seguro no me apetece darme ningún susto con las afiladas heramientas dando bandazos.


Por fin, tras varios minutos de tensión, estoy en la reunión con Yago, comenzamos a recoger cuerda y equipo para salir de ahí y buscar otra opción más sencilla para llegar a la cima de la hermana mayor.

Decidimos salir a pelo por la derecha, entendemos que por el Diedro Derecha, y de paso acercarnos y ver como estaba la salida del Diedro Central desde arriba.


Al llegar arriba y asomarnos al sitio que hubieramos salido vemos que efectivamente la salida era tremenda.


Esperemos que las condiciones mejoren para febrero y podamos ir a recuperar el maillón y terminar ambos recorridos.


Después, y ya por una pala sin complicaciones, llegamos a la cima y luego bajamos por el camino largo hasta el parking de nuevo.


Aquí os dejo los croquis de la actividad hecha.

 Situación de ambos corredores vistos desde la Laguna

 Puntos clave del corredor del Diedro Central de la Hermana Mayor