20 de agosto de 2018

LA NUEVA GUÍA DE ESCALADA DE LA PEDRIZA POSTERIOR (GUÍAS)

Esta nueva guía viene a rellenar un hueco en la información que hay de la Pedriza publicada.
Es una guía para gente montañera y escaladora porque trata de las zonas alejadas. Esas que requiere madrugar y cierta logística para llevar a buen término la escalada.


Una gran parte ya venía reseñada en la que se conoce como la biblia, de Ignacio Lujan y David Zapata, aunque en esta solo algunas vías.
Curiosamente son del mismo tamaño, aunque la de 2005 es un poquito más gruesa.


Esta tiene 575 páginas y la biblia 632 páginas.


Otra gran diferencia, es que en la nueva, solo salen reseñadas las fechas de apertura de las vías antiguas. De las nuevas no se dice…sobra decir el lógico motivo y era algo que tenía mucha curiosidad en comprobar cuando llegó a mis oídos que Juan Carlos Guichot junto a Ana Lliso estaban preparado una nueva guía con vías no reseñadas.

Lo mejor:
Sin duda lo mejor es la cantidad de vías nuevas no reseñadas con anterioridad en otras guías y por lo tanto nuevo atractivo para aquellos que llevamos muchos años escalando en Pedriza y nos gusta probar cosas nuevas.
Otra cosa buena es que en cada comienzo de zona viene un mapa esquemático con los riscos y situación. Ayudando a orientarse un poco en este laberinto de rocas que es La Pedriza.

El texto de la imagen está pixelado adrede por los derechos de reproducción

Fotos muy chulas en color, croquis (casi todos en foto) claros indicando los rapeles, sistema de estrellas para indicar la calidad subjetiva de las vías, en resumen un gran trabajo de recopilación a un precio asequible; 28€.

Lo mejorable:
Nadie es perfecto y está guía tampoco lo es.
Será deformación profesional pero no deja de sorprenderme que en el montón fotos en las que sale  gente escalado, nadie, pero absolutamente nadie, lleva casco.

Aprovecho para meter una cuña informativa que pocos saben o lo han olvidado. 
Cuando nacemos, nuestra cabeza está abierta por la parte de arriba para que el cerebro siga creciendo mientras nosotros también lo hacemos. Esta zona se llama fontanela y se cierra pasado el primer o segundo año de vida. Cuando lo hace deja un grosor de solo 2mm, cuando ya somos adultos, que separa nuestro cerebro del exterior. Imaginad que pasa si algo impacta ahí.

Otra cosa que me decepcionó es que en muchos casos los croquis de las vías y la explicación están en hojas separadas. Esto hace que te veas obligado a ir de atrás adelante buscando la información. Vale, no es una cosa muy importante pero quizá me he acostumbrado mal al nuevo estilo que impera desde hace ya muchos años en las nuevas guías y en esta me ha chocado.

Por último, también me ha sorprendido que muchas de las fotos de los primeros croquis de la guía están borrosas y hasta pixeladas.


Según parece han tardado varios años en recopilar la información, reemplazar seguros y hacer las fotos para los croquis. Desconozco el motivo por el que no han conseguido una mejor cámara con un teleobjetivo aceptable para luego maquetar los croquis, pero te deja con un mal sabor de boca.
 
Conclusiones:

Una de esas guías que no le debe faltar a un pedricero, a pesar de esos pequeños detalles que pueden subsanarse en una próxima redición, y de la que espero, en un futuro cercano, empezar a darle uso y probar muchas de las nuevas vías que aquí se detallan y por supuesto contarlo en el blog 😉

24 de julio de 2018

45 x 360º

Año este muy diferente a los anteriores.


Con poca escalada en roca y mucho roco.


Y la poca roca que he hecho ha sido con el Soloist o trabajando de guía.


Salvo claro la apertura de Idea Peregrina 2 e Idea Peregrina 3.

“Algo” de nieve cayó durante el invierno y aproveché un par de salidas a nieve también.


Pero lo que más he notado han sido los cambios en la búsqueda de la estabilidad económica, dejando en segundo plano la irregularidad de las guiadas y centrándome en buscar trabajos más estables y si era posible con contrato. Esto me llevó a trabajar en un rocódromo dando entrenamientos dirigidos, lo cual me ha llenado mucho gracias a que como siempre intento con todo lo que hago es hacerlo al 100%. No creo que exista otra forma de hacer las cosas si se quiere estar presente, disfrutar de ellas y estar abierto además a aprender, aunque tu cometido sea enseñar.


Ahora que comienzo una nueva vuelta al sol, también comienzo otra nueva etapa profesional (salvo cambios de última hora) que me llevarán a ser de nuevo escalador de fin de semana, con o que ello conlleva, al menos de septiembre a junio, y que me vuelve a obligar a plantearme ese dilema que tenemos los escaladores “pobres”: Tiempo libre vs dinero.
Aun así, muy ilusionado por este nuevo cambio.

Y no podía olvidarme de León, mi hijo, que también pasará a cumplir un año en unos días, habiendo vivido con él algo tan increíblemente maravillosos como duro para la vida del padre y la madre, por el cambio tan brutal que supone y la falta de sueño que se acumula con los meses.


Si tienes la suerte de ser padre/madre y puedes te recomiendo vivir esta experiencia lo más conscientemente posible no perdiéndote detalles, porque es realmente espectacular.


2 de julio de 2018

RIGLOS VERTICAL (GUÍA)

Esta nueva reedición de la guía de Riglos, viene a ocupar un espacio en mi biblioteca de guías ya que aún me guiaba por la de Felipe Guinda Polo del año 1994. En esa los croquis aún en dibujo y conteniendo varios errores de impresión en la recopilación de las zonas de Riglos, Agüero y Foz de Escalete.


De la edición anterior a Riglos Vertical tan solo la usé como consulta en los bares de Riglos y nunca me animé a comprarla, por lo que desconozco qué cambios tiene esta de 2018 a la anterior.

24 años separan ambas guías

Riglos Vertical, reseña, además de los citados en la de 1994, Peña Rueba. También viene reseñada en 3 idiomas: Castellano, francés e inglés. Una buena idea la añadir el francés al tratarse de un lugar tan atractivo y cercano para los vecinos de arriba.

La guía no está pensada para ser llevada durante una escalada ya que sus 480 páginas y su tamaño 21x15cm la hacen un buen tocho que enseguida se desestima llevar en caso de reducir peso en la mochila de pared.

Nada más abrir la guía buscando el índice no deja de sorprenderme que en este no vengan los números de las páginas indicando la situación de cada zona. Esto hace que te veas obligado a buscar de una manera menos exacta en sus casi 500 páginas.


Desconozco si es un error de impresión o una decisión poco acertada.

Poner de manera pública (Facebook, web, etc) un PDF descargable con el índice con los números de las páginas sería de gran ayuda para los que ya hemos adquirido la guía para los futuros adquisidores.

Sigo avanzando y veo que los croquis son dibujos editados desde fotografías.
El resultado es muy chulo visualmente, pero en un sitio como este en el que los bolos, las tonalidades, las sombras y demás detalles que se aprecian en una fotografía se pierden en esta edición y dificultan, a mi modo de ver, la localización de los comienzos y recorridos de las vías de varios largos sobre todo en los paños amplios.

Poniéndome en el caso de alguien que viene por primera vez a Riglos y adquiere la guía veo que necesita alguna manera de saber cuales son las más recomendables de cada mallo o zona con un sistema sencillo tipo estrellas o un cambio de color en la reseña. Todos los que hemos escalado por estos sitios sabemos que hay vías muy recomendables y otras no tanto.

Es interesante comprobar que han dejado un apartado para las dos vías ferratas (o tres según se mire) que hay por la zona de Peña Rueba y en Riglos en el Macizo d'Os Fils.
Bastante bien detallados en ambos casos y hasta con un enlace en formato de código QR para el aparcamiento.
Lo único malo es que ese enlace del QR te lleva al navegador que en mi caso es GoogleMaps y este no te deja en el lugar que indica el enlace, básicamente porque es una pista de tierra/ripio en muy mal estado en muchos de sus tramos y que el coche de Google no ha recorrido y por lo tanto te da un punto aproximado. Está claro que no debemos fiarnos de la tecnología a ciegas, pero es algo que quizá se debería advertir al pie del enlace QR de la guía para no llevarse sorpresas desagradables.

Por otro lado, los textos de las vías son escuetos y concretos lo cual se agradece en muchos de los casos. En otros se echa en falta algún detalle más.

Los mapas que vienen son muy prácticos sobre todo para identificar cada mallo en zonas como el cuchillo y el firé. También en las ferratas y sus recorridos.

De sobra es sabido para los que hemos escalado en Riglos, que en época estival hay que buscar las vías a la sombra o al menos con orientaciones que permitan estar unas horas escondidos del potente sol del prepirineo aragonés. La guía viene con 30 iconos diferentes para indicar de manera visual la necesidad de doble cuerda, si es de autoprotección, si es expuesto al viento, si está protegido de la lluvia, si la roca está descompuesta, si el itinerario es sinuoso, cómo abrieron o equiparon la vía, si la vía es de fisura, chimenea, artificial, el tipo de dificultad, equipamiento vetusto o moderno, el tiempo de aproximación y cuando da el sol a la pared. En este último una puntualización que al menos a mí me ha confundido un poco: El icono de “sol por la mañana” el sol aparece en el dibujo a la derecha y en el caso de “sol por la tarde” el sol se ve a la izquierda. Bajo mi punto de vista debería de estar justo al revés.


A pesar de esos detalles de mejoras propuestas, en general es una guía muy interesante si somos asiduos a Riglos y sus cercanas Rueba y Agüero y queremos tener una guía de calidad actualizada de todas las aperturas hasta su edición.

12 de junio de 2018

ESCALADA EN CASTELLÓN (GUIA)

Si alguien te dice “he estado escalando en Castellón” automáticamente piensas que ha ido a Montanejos, pero si dispones de la guía que editó hace ya unos años (2010) Luichy, el abanico de posibilidades aumenta.


En Castellón he escalado en 3 de sus escuelas antes de que conociera la existencia de esta guía, guiado, valga la redundancia, por locales de las zonas o por croquis de dudosa calidad y procedencia.
Concretamente en Montanejos, Jérica y más recientemente durante las Navidades pasadas en lo que llaman El Castellet. Con Solist y a lo loco.

Uno de los sectores más sencillos de El Castellet, Benicasim

Esta guía viene a cubrir un espacio que faltaba en la escalada de la Comunidad Valenciana y al que por alguna razón que desconozco no se le ha dado tanto bombo como a las otras provincias.

Michel en el último viaje de escalada que hicimos juntos a Montanejos

La guía es súper completa y siempre con la calidad que ofrece las guías de este incansable equipador y creador de guías.
De hecho, si no me equivoco salen zonas que siempre han tendido la necesidad de unos croquis de calidad y nunca los ha tenido como Penyagolosa, una pared a la que tengo hagas desde hace años pero la falta de información ha hecho que no me haya animado hasta ahora.

Yago en los primeros largos de la vía Monsieur, en Montanejos

Añadir que además estas 26 escuelas que nos muestra la guía en sus 320 páginas, hay mucho grado asequible para humanos lo cual la hace aun más interesante para aquellos que buscan nuevos lugares sin la obligación de hacer mucho grado.

Por último os enumero y cito las 26 escuelas que salen en esta imprescindible guía que combina la clásica con la deportiva.

1.     Jérica
2.     Peñas Aragonesas
3.     Tales
4.     Fuentes de Ayodar
5.     Llavalasar
6.     Vallat
7.     El Castellet
8.     La Cantera
9.     Borriol
10.  Oropesa
11.  La Rambla
12.  Atzeneta del Maestrat
13.  Penyagolosa
14.  Barranc de la Guitarra
15.  Sarratella
16.  Culla
17.  Cingle Redó
18.  Murs
19.  Torre Badún
20.  Penyiscola
21.  La Pedrera
22.  Morral de L’ángel
23.  Xert
24.  Rosell
25.  Morella-Forcall
26.  La Gotera

Por todo ello y aunque crea que no es la mejor guía de Luichy la recomiendo para aquellos que les gusta escalar en levante y están cansados de las mismas zonas de siempre.

28 de mayo de 2018

DÓNDE ESCALAR EN ESPAÑA 2018 (GUÍA)

Es triste, pero a la vez gratificante, ver que desde que salió aquel “Especial Escuelas” en 1999 y que luego se transformó en Dónde Escalar en España en 2012, han tenido que pasar 19 años, para ver por fin Benitos del Rebollar (BDR) en sus páginas.


Mucho ha cambiado esta entrega desde entonces.


Y no solo eso sino también comprobar que además se muestran blogs como referencias para la información adicional.
Blogs entre otros como el de Antonio y el mío, en zonas de escalada como La Alcanzorla, Mataelpino o Torrelodones.

Nadie es perfecto.

Sorprende la cantidad de zonas reseñadas en esta nueva edición. 1.227 asegura la portada.


No las he contado lo reconozco. No obstante, me he animado a sumar las que salen en el índice y las cuentas no cuadran ya que el total, según la suma del índice, son 1.354 zonas. Mejor más que menos no?

Lo que si he hecho es mirar página por página buscando las zonas nuevas que antes no venían reseñadas y comprobar algunos errores de la anterior que por desgracia aun siguen en esta.

Errores como el de la escuela de Zhueros, Córdoba dónde aseguran que hay croquis en el número 221 de Desnivel, el cual dispongo, pero cuando vas a este número solo hablan de la escuela de manera general pero no existe ninguna información de la misma.

Otro fallo que he encontrado en la revisión es que el índice indica que Castilla y León está en la página 166 y Castilla la Mancha en la 178. Resulta que están cambiadas y es justo al revés.


Un detalle sin importancia que tan solo debes corregir en el índice para posteriores búsquedas de la esta Comunidades.

Como novedad añadida, en esta edición además reseñan algunas zonas de psicobloc.

Por lo demás la misma calidad que las últimas, con el mismo sistema para calificar las zonas, coordenadas GPS, croquis de algunas zonas, los imprescindibles mapas de carreteras indicando el punto exacto donde se encuentra la zona y fotos chulísimas que motivan.

Por todo ello, a pesar de estos detalles a mejorar que comento, merece la pena su adquisición.
Como con la anterior, este es mi “libro de cabecera” para hacer planes de escalada en España y casi siempre va en el equipaje en eso viajes por si en el último momento hay que cambiar de planes y buscar otro lugar.

24 de abril de 2018

UNA TUERCA EN UN PAJAR (ZUHEROS, CÓRDOBA)

Hartos de tanta nieve y frio en un invierno que parecía no acabarse aceptamos la invitación de unos amigos que nos dejaban una casa que tenían en Córdoba concretamente en el bonito pueblo de Zuheros.

Este viaje es familiar y como León aun es muy pequeño (8 mesecillos de na) a pesar de lo avanzado que está en lo que se refiere a gatear y ponerse de pie, no da para muchos trotes así que los cuatro días los usaríamos para caminar, montar en bici y en mi caso escalar con el que últimamente es mi compañero habitual. El Soloist.

Las previsiones, era muy perras para estos días en toda España pero al parecer a partir del viernes la cosa mejoraba y nos daría tregua.

Zuheros es un pequeño pueblo que en su momento fue un lugar de referencia para la escalada Cordobesa pero las restricciones por nidificación, hizo que se quedara olvidada y la falta de gente para luchar por esta escuela de caliza no ayudó en su reequipamiento.

La información que hay en la red, o al menos la que yo he encontrado es igual a 0.
Tampoco hay guía publicada, por lo que tuve que tirar de lo clásico. Preguntar y preguntar hasta que alguna persona que puso en contacto con uno de los antiguos equipadores de la zona, llegándome un croquis de una de las pocas zonas que no tiene restricciones: Sector Las Cruces.

Día 12 abril
El jueves lo pasamos de viaje con sus correspondientes paradas por eso de viajar con bebés, llegando casi para cenar y acostarse.


Día 13 abril
El viernes ya lo pudimos usar para recorrer el pueblo y sus entresijos.


Me sorprendió ver vías de escalada (ahora desequipadas) en el mismo muro del castillo del siglo IX.


También pude ver algunas en el puente colgante que está a la izquierda según la foto de abajo.


Todas ellos con una característica: Equipamiento vetusto.


También nos adentramos en el cañón del rio Bailón donde la fuerza del agua sorprende.


Nos comentaron que en verano es un riachuelo que se puede pasar casi caminado, pero ahora es un RIO con mayúsculas.


Para terminar el día nos acercamos al mayor reclamo turístico de la zona: la Cueva de los Murciélagos.


Pero estaba cerrada.


Aquí Oriana decide darse el paseo de ir hasta el pueblo con León y yo aprovecho para acércame a ver la zona de escalada a la que pretendía ir el sábado. Día que daban sol por fin.

Para llegar hay que coger de referencia la gran Cruz que se ve en lo alto del cañón y coger la carretera que sube hacia la cueva de los Murciélagos.

Se puede apeciar bien desde la calle principal de entra al pueblo si se mira hacia el cañón

El primer mirador que nos encontramos con sitio para tres coches bien colocados es nuestro parking. Si estuviera ocupado toca continuar con el coche como 1km y dejarlo a la derecha en un apartadero que hay en una curva y luego regresar caminando por la carretera hasta unas escaleras.
En el caso del mirador, como es lógico remontar la carretera y subir también por las escaleras.


Estas escaleras son el comienzo de lo que llaman viacrucis, que básicamente es un camino en zigzag y bastante empinado que recorre varias cruces hasta la gran cruz de la Atalaya, que fuere erigida al despeñarse un pastor, pero curiosamente la que está ahora está dedicada a la persona que restauraba la cruz cuando los vientos la tiraba…del muchacho, su nombre o cualquier otra cosa ni rastro. Curioso.


Gracias al croquis dibujado a mano localizo rápidamente las vías.


Me paseo por debajo de todas las líneas que puedo (hay más, arriba a la derecha, pero no sé cómo se sube) me quedo con un par que parecen asequibles y alguna otra con buena pinta y bajo raudo a la casa ya que el día se acaba.

Día 14 abril

Amanece en el pueblo de Zuheros y siendo sábado la cosa es muy diferente.


Se trata de un pueblo turístico y el caudal de agua del rio Bailón es uno de los motivos de esa atracción y los coches se agolpan en los parkings públicos que hay.

Nosotros nos encaminamos con el coche al cercano pueblo de Doña Mencía, donde pasa una vía verde del antiguo ferrocarril y donde existe un alquiler de bicis.

Tras unas dudas de cómo llevar a León finalmente nos animamos a llevarle en un carrito que se acopla a la bici.

A pesar de lo chiquitico que es conseguimos asegurarle bien en los cinturones y añadir un buen surtido de ropa para que no se ladee en las curvas y con las vibraciones del terreno.

La vía verde es de bajada hasta Zuheros y luego hasta Luque, objetivo que nos habíamos planteado con unos 18km en total. La vuelta es de subida con un 4%, que no es mucho pero cargando con el carrito que son 10kg más León que se acerca a esos 10Kg, la cosa cambia.

En principio el chico de las bicis sin casi preguntar me lo acopla a mi bici. Pero todo hay que decirlo bici cojo poco, y si además hay que llevar un carrito que hace que la bici se maneje como si llevaras un remolque en un coche voy un poco preocupado.

Esto se cambia sencillo entre bicis No?

Sí, sí, no hay problema, es muy sencillo.

Doy por hecho que lo es y arrancamos.


El primer km bien el segundo también y en el tercero de repente noto que la barra del carrito me roza en los radios, por lo que deduzco que se ha salido de sus sitio y me paro.

Qué raro…como es posible si hemos ido súper lentos y no he hecho nada raro.

Al bajarme descubro horrorizado que no solo se ha salido el carrito sino que he perdido el eje de la rueda!!!

Miro para atrás y veo algo en el suelo. Ori se acerca y me dice que efectivamente es el eje de la rueda pero que falta la tuerca!!!

Tras mirar un poco el sistema entiendo que el tipo no me ha cerrado del todo la pinza y se ha soltado en algún momento durante estos casi 4km…

No sé cómo es la tuerca exactamente, pero mirado la bici de Ori, aunque es diferente a la mía, me hago una idea y me planteo buscarla.
Abandono a mi hijo y a Oriana esperándome sentados en un lateral y camino buscando una tuerca en un pajar.


No me lo creo cundo a tan solo 500m la encuentro!


Regreso contento y me animo a ponerla, pero no tengo ni idea de cómo va y no quiero liarla parda enganchándolo mal, así que paro a un par de equipados ciclistas que me echan un cable y me ayudan a poner la rueda de nuevo.

Una vez se han ido decidimos cambiar el carro de León y ponérselo a la bici de Oriana ya que al parecer se ha perdido uno de los muelles que van en el eje y no sabemos si eso afectará al sistema.


Tras el percance continuamos caminos bajando hacia Luque.

Pero nos quedamos como a medio km del pueblo ya que se nos ha echado el tiempo encima para el plan de la tarde así que hacemos una pequeña parada para recuperar energía.


Y luego comenzamos la subida que Oriana, como una titana se hace entera ella sola.


León mientras sobando.


Tras comer, devolver las bicis y volver a la casa, recojo los bártulos de escalar en solitario y me subo al sector Las Cruces.

Oriana mientras decide hacerse uno de los recorridos chulos de la zona que sube por el cañón hasta un punto donde el rio no le permite cruzar.


Yo mientras me animo a probar la vía (1) claramente muy sencilla, que tiene dos largos.


Solo llego al primero de ellos porque el segundo desploma y tiene pinta de ser durillo.


Luego me acerco a la otra vía (2) que parece asequible, aunque los spits con los que está equipado me dan poca confianza.

ATENCIÓN El mirador que aparece en el croquis no es el del parking

Y más yendo con el Solist.


Descubro en seguida que los pasos son obligados y un rappel de una de las chapas con spit no lo considero una opción así que aprieto el culillo y tiro para arriba hasta la reunión.


Calculo que será 6a.

Tras estas dos vías el tiempo y la luz desaparece. Toca recoger y volver al coche.

Y mañana de nuevo a la fría y nevada sierra.