17 de abril de 2017

GAFAS DE ASEGURAR CLIP UP DE Y&Y VERTICAL PARA LOS QUE LLEVAN GAFAS DE LEJOS (MATERIAL)

Siempre he pensado que es muy arriesgado para una empresa apostar por la creación de un producto para un público minoritario, ya que el reporte en beneficios siempre será menor.

No obstante seguro que ese porcentaje, lo agradecerá y recomendará.

Es precisamente caso de la nuevas gafas de asegurar de Y&Y pensadas para gente que usa gafas de lejos.


Este no es mi caso, pero a las gafas se le puede dar un uso que soluciona en parte un detalle que ya mencioné cuando hice la review del anterior modelo.

Cuando el sol está en lo alto no podremos usar las antiguas a no ser que nos pongamos unas gafas de sol con cristales muy polarizados para evitar quemaduras en la retina. Aun así no debemos estar mucho tiempo usándolas cuando el sol está en el zenit como supondreis.

Con este nuevo modelo al acoplarse, mediante la pinza incorporada, a muchos modelos de gafas de sol, no es necesario andar controlando la posible caída de las gafas de asegurar por el volumen que ocupa en nuestras orejas y nariz llevar dos gafas puestas y además estar atento a nuestro compañero y sus a veces erráticos movimientos buscando el agarre perdido en ese descomunal desplome.


Tras estos detalles pasemos a resumir lo bueno y lo mejorable tras el testeo de las gafas de asegurar CLIP UP de Y&Y.


Lo bueno:
La posibilidad de usar por los que llevan gafas de lejos y su sencillez en el cambio de posición cuando no las estamos usando.


Su reducido peso para que sea posible usar con gafas ligeras.


La posibilidad de poner en muchos modelos de gafas de sol para poder usarlas cuando el sol empieza a estar por encima de nuestras cabezas.


Lo mejorable:
Lo único a destacar mejorable es que no vale para todas las gafas de sol. Si son demasiado curvadas en la parte central no quedarán bien ajustadas por lo que si somos de los que usamos gafas con un ángulo muy cerrado puede que no podamos ponerlas en ellas.
Una solución que se me ocurre es que la pinza tenga una pieza que vascule hacia los lados para que se acople a la curvatura de la gafa de sol.



Conclusiones:
Una nueva innovación en las gafas de aseguramientos de los chicos y chicas de Y&Y que hacen, actualmente las mejores gafas de aseguramiento del mercado combinado calidad, precio y además haciendo productos para todos los públicos. Encantado con ellas.



10 de abril de 2017

ENTRENAMIENTO PARA PATAGONIA (07) – LOCO, ARREPENTITE SOLO DE NO HABERLO INTENTADO (EL CHALTÉN, ARGENTINA)


Miro la hora y veo que son las 07:10.
Sacamos la cabeza por la puerta y el cielo es de azul intenso y el viento es casi nulo.

Parece que la ventana se ha atrasado.

Aun tumbados en los sacos discutimos qué hacer.

Está claro que a la cima no nos da tiempo. ¿Quizá a la base del glaciar? Pero tampoco sabemos si esta ventana aguantará mucho.


¿Lo intentamos? – Le digo a Yago sentándome.
¿Ya que estamos aquí? –
Responde positivamente.

Nos levantamos, desayunamos lo previsto y salimos camino arriba.


Lo primero es conseguir agua y en las inmediaciones solo encontramos una zona en la que chorreaban hilos del líquido elemento “filtrados” por el musgo.


Esperemos que no nos dé cagalera…

Tras coger agua continuamos hasta el derrumbe. Allí nos encontramos con la mejor vista que podíamos imaginar.


El Cerro Torre, con su glaciar debajo.

Una pena solo disponer de la GoPro para hacer fotos, ya que la vista era mágica y hubiera estado genial si se pudiera haber usado el zoom de la mojada cámara de Yago.


Con la reciente lluvia que había caído, que arriba seguramente había sido en forma de nieve, se podía apreciar el perfil blanqueado de esta impresionante aguja.

Una hora después llegamos al rio que nos habían comentado, donde se puede coger agua sin problemas (con poco minerales recordemos) y vemos el lugar de vivac perfectamente, antes de cruzarlo.


Es lo que tiene el ir por primera vez a un sitio.

Desde aquí la cosa se pone pina y bastante peligrosa ya que toca caminar por terreno inestable y difícil de seguir pero siempre hay tiempo para un selfi :P


Al final subimos por donde podemos.

A la bajada seguro que se ve mejor.

Cuando el lado izquierdo se vuelve demasiado vertical pasamos al otro lado del rio.


Aquí Yago me ha sacado bastantes metros de distancia. Y es que en las subidas se nota mucho la diferencia de altura, y más en ese terreno en el que das un paso y retrocedes dos en muchos casos.

Decido darme un respiro, comerme una barrita, dar un buen trago de agua y hacer una foto con la GoPro.

Quién me iba a decir que justo esta magnifica foto sería la última que podría hacer del Cerro Torre

Pipipipi…

De repente la GoPro empieza a pitar cada vez que intento hacer otra foto.

Miro la pequeña pantalla y descubro con horror lo que pone.

FULL

La tarjeta está llena y no me deja sacar más imágenes.

Como no he traído el móvil, no puedo acceder a las opciones, mediante la app, para borrar alguna foto o vídeo, así que opto por intentar bajar la resolución de las fotos para que así me deje sacar alguna más. Después de trastear un rato, descubro que no se puede hacer si no es con un terminal con la app instalada.

Resignado me quito la mochila de la espalda y guardo la cámara en la seta.

Miro para arriba y veo que Yago ha desaparecido de mi vista. Entiendo que se ha metido detrás de algún recoveco que me impide verle.

Sigo subiendo pesadamente hasta que de nuevo le localizo.

Ha llegado a los picos que veíamos y no ve por donde seguir.

Esta zona requiere de mucha atención ya que el recorrido es un auténtico laberinto siguiendo los hitos que buscan lo más sencillo para pasar, obligándote a ir arriba y abajo, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.

Por fin, tras varias horas llegamos a lo que interpretamos como el paso para acceder al glaciar.

Llevamos 5h desde que hemos salido del campamento y hemos llegado a la hora límite que nos habíamos planteado para regresar a El Chaltén y devolver a la tienda antes de las 17:00.

Un último vistazo al comienzo del glaciar del Cerro Solo nos da una idea de lo que nos quedaría por subir hasta la cima. A ojo, al menos otras 3h hasta cima. A esto hay que sumarle el tiempo de bajada.

Cuando salimos esta mañana de nuestra tienda ya sabíamos que no lo ibamos aconseguir pero había que intentarlo.
Hemos apostado y hemos perdido, pero al menos hemos jugado.

Y es que de lo único que hay que arrepentirse es de no haberlo intentado.

“Satisfechos” retrocedemos por nuestros pasos en dirección al campamento donde tenemos aun montada la tineda con el resto del equipo.

Recogemos la tienda. Caminamos hasta la tirolina, la pasamos, esta vez sin problemas y caminamos otras 4h hasta El Chaltén.

Dejamos el papel de registro en el buzón del parque para que sepan que estamos de regreso, luego al hostel a dejar las mochilas y también decir que estamos abajo.

Cogemos mi cámara y móviles para poder seguir documentando el viaje.


Devolvemos el equipo alquilado.


Y nos vamos a celebrarlo como se merece. En las horas felices :D

¡A pares!


13 febrero 2017
Como ya habían previsto en varias web llegaban varios días de mal tiempo en la zona y amanece lloviendo y como no con viento.


Tras hacer el equipaje, pagar y despedirnos, toca hacer parada en la única estación de servicio de la zona para llenar el depósito. En la que como es lógico hay cola.


Luego cogemos carretera y empezamos con el regreso a El Calafate.


Fotos de despedida con el arco iris cubriendo las agujas.


Parada para mear junto al único elemento discordante en este paisaje lunar. Un coche quemado que hay a mitad de camino.


Llegamos a El Calafate tras 3h de viaje con todo el día por delante.

Dejamos las cosas en el hostel, luego devolvemos el auto y nos vamos a hacer un poco de turismo por la zona.

El perro es de verdad ;)

Vuelta al hostel para preparar el equipaje para el avión y gestionar el minibús que nos recogerá para llevarnos al aeropuerto mañana, para poder volar a Bariloche de nuevo.




14 febrero 2017
De nuevo toca viajar con las botas y con el equipaje repartido por volumen y peso.


Debido a la hora del vuelo no nos da tiempo a hacer nada este día. Cosa que agradecemos ya que el cuerpo se resiente después de 25 días sin parar nada.

Todas las comparaciones son odiosas


15 febrero 2017
Pero aun nos queda un cartucho en la recámara y un par de días antes del regreso por lo que decidimos aprovecharlo yendo de nuevo al sector Génesis, para hacer las vías que nos quedaban de la visita anterior.


Sabiendo ya el camino la cosa es muy diferente.


Vamos a tiro hecho y aprovechamos bien la mañana, hasta que ambos notamos que el cuerpo nos está dando aviso de que llevamos demasiado tiempo sin parar.


Pero no nos queríamos ir sin hacer una llamativa fisura adiedrada, limpia y con reunión.


Resulta ser una magnifica vía de 6a+ aunque muy sucia por la falta de uso.


Tras ella nos vamos a esperar el colectivo a la carretera.


Ya en Bariloche nos pasamos por una de las playas del lago para refrescarnos un poco.


Descubrimos, además de que el agua está helada, que lo que nosotros llamamos Socorristas aquí lo llaman Guardavidas.




16 febrero 2017
Amanece lloviendo, como si fuera una película, que suele significar cambio.


Este era nuestro último día y como tal además de ir a probar suerte en el Club Andino, con la campera (chaqueta) de plumas de Yago, tocaba hacer equipaje al estilo de la pareja de catalanes que nos encontramos en el Frey.

Lo de la campera es un éxito y la recuperamos!


Lo del equipaje nos lleva toda la tarde y aun así dudamos de que lo consigamos.


Por la noche, como habíamos planeado desde nuestra llegada a Bariloche, nos vamos a cenar a eso de las 20:30, para coger sitio en La Fonda del Tío.


Nos hartamos a comer y beber.


Y por supuesto con postre.


17 febrero 2017
El día del viaje de vuelta a España.

Nos la jugamos a una carta y en mi caso con todas las camisetas que había traído puestas, para reducir el volumen, además de las botas, chaquetas, etc


Por suerte cuela y lo conseguimos pasar si pagar exceso de equipaje, pero seguimos sin entender como lo hicieron los catalanes, ya que decían se habían traído, entre otras cosas, cuatro sacos de dormir, dos de ellos gordos.


Ya con todo facturado, nos relajamos, sacamos los bocadillos y los comemos en silencio.


Mientras miramos a los pasajeros ir de un lado a otro como vacas miran do pasar trenes, miro mi bocadillo y por alguna razón imagino que el viaje podría ser como un bocadillo, que tras prepararlo y saborearlo, luego hay que asimilarlo, como todo lo que habíamos vivido en este impresionante y sigular viaje a la mítica Patagonia.

Fin

3 de abril de 2017

ENTRENAMIENTO PARA PATAGONIA (06) – CAMPERA, BUZO Y REMERA (EL CHALTÉN, ARGENTINA)

Así que tenemos un par de días en medio de mal tiempo en los que no sabemos qué hacer.

¿Habrá que aprovechar el coche no?
¿Se te ocurre algún sitio?
Déjame pensar...

Las opciones son pocas y no queríamos terminar alcoholizados en los múltiples bares de El Chaltén y sus horas felices (de 4h), por lo que decidimos darnos el pequeño lujo de irnos al “Refugio”de la Laguna Cóndor.

Nos habían informado que con el alquiler de una de las cabañas teníamos incluido el uso de bicis, kayak, por la laguna, con guía y además de la comida.

Sin pensarlo mucho decidimos ir al día siguiente.



9 Febrero 2017
El día amanece nublado y con viento.

¿Qué raro? :P

Por la noche ha estado lloviendo.

Aun así, el ripio suelta polvo como si no lo hubiera hecho.


Llegamos al Refugio tras los 10km que hay desde El Chaltén.


Al llegar vemos que no hay nadie, lo cual no nos extraña mucho ya que siendo jueves era de esperar.

Hola – Nos dice la chica que nos recibe con amplia sonrisa - ¿Tenéis reserva?
No… - respondemos sorprendidos al ver lo solitario que está el lugar.

Tras corta conversación nos informa que el precio es uno muy diferente al que habíamos visto en Booking y que además nos disponen de tarjeta al no haber cobertura en la zona, por lo que si queremos quedarnos esa noche tendríamos que volver al El Chaltén, a la agencia que lleva estar reservas, pagar y luego volver.

Resignados pero comprensivos por la situación, volvemos a El Chaltén, hacemos la gestión, conseguimos un precio similar al de Booking (hablamos de una diferencia de 130€ por cabeza a 105€) y volvemos al Refugio.


Ya alojados nos preguntan si vamos a usar la tina junto al rio antes de la cena y nuestra respuesta a pesar del fresco día es que si.


Tienen que calentar el agua con fuego de leña durante 3h por lo menos, así que en ese tempo, aprovechamos para coger las bicis y darnos un rulo por la zona.


Yago está muy acostumbrado a lo dela bici, en cambio yo, no recuerdo la última vez que me monté en una.


Lo pasamos bien, aunque sufro en las cuestas como un condenado.


Tras el ejercicio toca cerveza/vino y luego a hacerse el machote y meterse primero en el rio y luego en la tina.


Yo lo consigo hacer 2 veces.

Yago le coge vicio.

Qué se le va hacer, soy de secano.

Luego nos espera una deliciosa cena hecha por el chef del “Refugio”, regada por un buen vino de la tierra de Mendoza.


¡Cuánto sufrimiento!




10 Febrero 2017
Como estaba previsto, el día amanece con mucho viento.
Cuando llega la guía, una chica, nos reúne y nos comenta que el tiempo está dudosos y lo mismo no se puede hacer actividad.
La Laguna Cóndor está descartada y la opción que nos ofrece es la de remontar el río siempre que la cosa no se ponga fea.

Aceptamos el reto.


Lo pasamos genial a pesar del lógico esfuerzo de remontar un río.


Esa misma tarde volvemos al El Chaltén, revisamos la meteo y nos decidimos por la subida al Cerro Solo.


Lo primero de todo, ya que cierran muy pronto, es registrarnos en el parque para que nos tengan en cuenta en caso de no volver en las fechas estimadas.


Luego alquilar tienda (o carpa como le llaman aquí), saco y esterilla para pasar una noche fuera.

Conseguimos encontrar un sitio (hay tres en El Chaltén pero solo dos alquilan tienda, saco y esterilla) que nos dejar recoger ahora, por la tarde, cobrando solo un día, si lo devolvemos antes de las 17:00 del domingo 12.

Yago comprobando el estado de la tienda, antes de llevarnosla, para evitar sorpresas desagradables

Esperemos que así sea.

El resto del día lo usamos para preparar el equipo y la logística de la actividad.



11 Febrero 2017
El día amanece ventoso pero no muy frio.


Aun así las bajas nubes dejan ver de vez en cuando nuestro objetivo.


Este cada vez se hace más grande y alto según nos acercamos y en mi cabeza aparece el interrogante de si nos dará tiempo a realizar tan largo recorrido en el día y volver.


Ya solo la aproximación al lugar de acampada que nos habían indicado en el parque, son unas 5h, el cual incluye una tirolina que cruza el rio Fitz Roy.

Nuestro plan era levantarnos a las 02:00 de la noche, para salir a las 03:00 y así aprovechar las horas de buen tiempo que daban, que iban de 00:00 a 15:00.


Vamos tranquilos, hay tiempo, y tras pasar el famoso campamento de Agostini, viene la tirolina.


Pero justo antes de llegar a esta nos paran siete holandesas que nos increpan a preguntas que nos hacen pensar nos están proponiendo que las pasemos por la tirolina.

En nuestro mal inglés las indicamos que sintiéndolo mucho era demasiado peligroso y lento.

Sorry guys, is very dangerous and slow. Good luck!

Tras dejarlas atrás nos dirigimos a la famosa tirolina (o tirolesa como le llaman aquí), que enseguida vemos que es una forma de cribar a la gente ya que no dispone de ningún sistema para recupera la polea, y esto hace que tengas que llevar equipo, como mosquetones y una cuerda lo suficientemente larga para los 20m (aprox) que tiene.


Cuando llegamos están cruzando, hacia nuestro lado, un par de estadounidenses que usan la polea (que está al otro lado) uno y un mosquetón HMS el otro.

No es difícil darse cuenta que la tirolina tiene la caída hacia donde estamos, por lo que una vez llegado a la mitad, tocará remar la otra mitad con lo que ello conlleva.

Yago es la primera vez que cruza una por lo que soy yo quién va primero.


El río está muy crecido y eso hace que tenga que colocarme muy cerca de la polea para que no acabe empapado el equipo o yo.

Ato la cuerda a la polea y Yago la sujeta desde el otro lado para poder recuperar esta y usarla él.


Efectivamente la paliza de remontar con tal peso y sobre un acuerda, que hace que el rozamiento sea mayor que si fuera un cable de acero, me hace llegar cansadete al otro lado.

Desde la otra orilla le doy indicaciones, a gritos, de que tenga cuidado con las manos para no pillarse con la polea, que se ponga muy cerca para no colgar mucho ya que yo casi me mojo, que suba las piernas sobre la mochila para ir más cómodo, etc.


Pero lo que no le digo es que guarde la cámara dentro de la mochila por si se le moja.

Y es justo lo que ocurre :/

Lleva en bandolera la cámara y en cuanto se cuelga veo que irremediablemente se le va a mojar.

Intento no meterle muchas prisas, pero ver como entraba y salir del agua me pone de los nervios.

¡No estires los brazos Yago!

Cuando llega por fin al otro lado, la cámara chorrea agua por todos lados.


Solo llevamos mi GoPro y su cámara, por aquello de reducir peso, y ahora solo disponemos de mi cámara para hacer fotos.

Ya en este lado, descubrimos que solo hay que seguir el camino que va por el filo de una redondeada cresta.

Aquí, al viento se le suma la lluvia.

Mmm…Esto no lo decía la previsión…

Según nos habían dicho, lo mejor para atacar esta cima era la de hacer el campamento muy avanzado, justo en un río.

Cuando la cresta termina, solo hay una cuesta muy pronunciada, con alguna trepada, que da a una travesía donde hay un derrumbe enorme que bloquea el camino y que hay que sortear subiendo más para poder continuarlo.
Aquí nos damos la vuelta y volvemos al final de la creta donde descubrimos un lugar llano, protegido del viento, en el que se nota alguien a acampado antes.

Creo que hemos encontrado nuestro lugar.

Para de llover.

Montamos la tienda.


Cenamos.


Nos acostamos y ponemos las alarmas de los relojes.Vuelve a llover y el viento aumenta en velocidad.

¡Buenas noches!

Son las 21:00.



12 Febrero 2017
De repente me despierto con la sensación de que han pasado más horas de las que deberían para ser las 02:00.
Busco la frontal mientras escucho como a fuera llueve copiosamente y el viento azota los árboles que nos rodean.


Son las 05:30

¡Yago nos hemos dormido!

Aun así, la ventana de buen tiempo anunciada o no había llegado o había sido tan corta que ni siquiera nos habíamos enterado.

Asumiendo la situación entre decepcionados y aliviados por no habernos pillado este mal tiempo arriba, decidimos seguir durmiendo hasta que amanezca.

Unas voces fuera y en inglés de una pareja que pasa caminando cerca de nuestra tienda, me hacen salir de los extraños sueños, sobre caballos corriendo, y volver a las inmediaciones de la Laguna Torre, donde habíamos acampado.
Ya hay luz.
Miro la hora y veo que son las 07:10.
Sacamos la cabeza por la puerta y el cielo es de azul intenso y el viento es casi nulo.

Parece que la ventana se ha atrasado.

Aun tumbados en los sacos discutimos qué hacer.

Está claro que a la cima no nos da tiempo. ¿Quizá a la base del glaciar? Pero tampoco sabemos si esta ventana aguantará mucho.

¿Lo intentamos? – Le digo a Yago sentándome.
¿Ya que estamos aquí? – Responde positivamente.


Continuará…