22 de agosto de 2016

ARNÉS SOLUTION DE BLACK DIAMOND (MATERIAL)

Este año tocaba cambio de arnés y las opciones eran muchas, pero en este nuevo, quería que cumpliese con ciertas cosas que en el anterior, a pesar de que era un arnés de gama alta, tenía ciertos detalles que no me gustaban e incluso algunas me vi obligado a modificar.

Pero pasemos a ver el que titula este nuevo post de material, la review del nuevo arnés Solution de Black Diamond.



Lo bueno:
Una de las características que buscaba era que no fuese muy voluminoso. Por ello quería evitar los clásicos acolchados que vuelven un arnés aparatoso.

Este lo cumple siendo muy fino y además performado en zonas como en la espalda.

También el detalle de que los portas sean cuadrados, para aprovechar toda la superficie de la misma manera, y estén situado en la parte baja del arnés, para evitar pliegues raros cuando estos se cargan a tope.

Hasta 10 mosquetones en cada portamaterial

Otro detalle importante era el tema del cierre de la cintura.
En este caso es de una sola hebilla y dispone de un par de trabillas por las que pasar la cinta sobrante, con el importante detalle de que el tope está en la dirección correcta para que la cinta no se salga.


En la hebilla me voy a parra un momento.

Una cosa que nunca me ha guustado del sistema actual de cierre de los arneses, es que si esta se enganchaba con algo en la dirección contraria al ajuste, se podía aflojar con una sencillez preocupante, consiguiendo que el arnés quedase suelto!
No sé si es adrede o es casual, pero en el caso del Solution, esta hebilla no se abre con sencillez y debes forzarla y girarla para poder desaflojarla, lo cual hace que sea más difícil esta situación.


Ya fuera el arnés, una cosa que me ha gustado mucho es la bolsa de transporte, con un sistema de cierre curioso, practico y fácil de entender una vez se aprende.


Añadir que resulta suficientemente cómodo cuando estamos colgados durante mucho tiempo ya que reparte muy bien el peso.

Se nota que me gusta el azul No?



Lo mejorable:

Se trata de un arnés pensado para deportiva. Esto lo delatan las perneras que no son regulables.


Hasta la fecha, y que yo sepa, no hay un Solution con perneras regulables y eso me “obligó” ha plantearme su adquisición de manera diferente.
Temía que, como suele pasar con los arneses deportivos, las perneras no se ajustasen en relación a la cintura y esa incertidumbre (además adquiriéndolo por Internet), hacía que me hiciera dudar de la talla a elegir.

Finalmente, y tras varias conversaciones con el vendedor me decanté por una talla mediana.
Luego, con el uso, me daría cuenta que hubiera sido mejor una S en vez de una M, pero ya era demasiado tarde.
Como recomendación para la posible compra, es mejor que vayáis a tienda fisica y lo probéis colgándoos de él.

Otra cosa a tener en cuenta es que al principio notaremos que el arnés es muy rígido, por suerte con el tiempo se vuelve algo más blando y plegable. ¿Por qué digo esto? Por lo siguiente.

En lo bueno, hablaba del tipo de cierre de la bossa de transporte que me gustaba, pero tiene una cosa que no he llegado a entender: Su tamaño.
Es muy pequeña y cada vez que tienes/quieres guardar el arnés en ella, es todo un trabajo de ingeniería y aplastamiento.


Por último, un detalle a tener en cuenta es el color azul claro del arnés (también lo hay en gris). Es un color poco sufrido y en poco tiempo se ensuciará. Un color menos claro hubiera sido mejor opción.



Resumiendo:
Un buen arnés (relación calidad/precio), cómodo, ergonómico, poco voluminoso, seguro (en relación a la posible apertura accidental de la hebilla), con una original bolsa de transporte, aunque muy pequeña para el tamaño del arnés.
Por todo ello y cumpliendo con las expectativas puestas en él, se lleva el sello verde.


15 de agosto de 2016

DRAKAR VULPÉCULA (PARED DE ZABALA, PEÑALARA - SECTOR CENTRAL)

Seguimos buscando nuevas líneas en lugares altos y frescos. Esta vez nos adentramos en la pared de Zabala cuando el sol está ya alejado del zenit y las sombras comienzan a largarse en la dirección adecuada para poder escalar estas caras.



Con la antigua y descatalogada guía de nuestro amigo Miguel Barroso y los dos pasados los 40 y sin las gafas de cerca, intentamos descifrar el recorrido de las líneas de esta caótica pared.


Finalmente decidimos meternos, como otras veces, por lo que nos resultase más atractivo.

Creemos que hacemos la vía Dakar pero no podemos asegurarlo.

El recorrido del primer largo es sencillo. Casi una trepada vertical que se protege bien y se escala aun mejor.


Sin mucho problema se llega a la reunión con argollas de descuelgue.


Desde allí cambiamos los cabos del miedo y es Yago quien apura los siguientes metros por donde adivina va.


Desde la siguiente y última reunión rapelamos, y mientras lo hacemos observamos las líneas que nos rodean a ambos lados.


Difícil decisión.

¡Todas parecen buenas y atractivas!

Finalmente, y ya que el sol no respeta más que al tiempo, nos decidimos por la primera que sale a la derecha de esta.

Estoy comenzando cuando escuchamos unos ladridos. Es Cris, a lo lejos, que se acerca con sus perros (Jara y Hippye), con la que habíamos quedado sobre esta hora.

A ver si me da tiempo a terminarla antes de que llegue y así no nos tiene que esperarnos mucho - Le digo a Yago mientras ya estoy encaramado al muro.

La vía resulta ser preciosa, aunque exigente en su parte media, difícil de proteger y con pasos raros de entorno al 6a.

Tras estos la cosa relaja y te lleva a la reunión de antes.

Después de que la escale Yago, recogemos bártulos y nos bajamos raudos.


Mañana día 4 de agosto comienzo un par de semanas de intenso trabajo, con mucho viaje y pateo, y quiero descansar un poco.

8 de agosto de 2016

REPITE CONMIGO: EMBURRIADEROS (PUERTO DE NAVACERRADA, MADRID)

Este post es el resumen de dos visitas hechas con diferentes con diferentes amigos a Emburriaderos en el Puerto de Navacerrada. Un luegar perfecto para esclara por la tarde en verano.


La primera fue con Yago, donde escalamos en las vías del paño izquierdo, y la segunda, con Eloy y Antonio, en la que escalamos en el paño derecho.

Tres cosas caracteriza a Emburriaderos. que la hace destacar entre otras zonas altas de la Sierra: Todas las vías son muy variadas, a la vez bonitas y ninguna te deja indiferente. Es algo en lo que se suele coincide tras visitar la zona.

Con Yago comenzamos desde la izquierda y fuimos barriendo hasta que nos dieron las 21:00, momento en el que la noche llega en estas fechas a este lugar de bellas vistas.

Durante esta visita hacemos cinco vías.

Las dos primeras son de placa.


Las siguientes semiequipadas combinando imaginativos seguros con parabolt.


De estas tres últimas, la más bonita, la que dejamos para el final.


La más expuesta la del medio y la más clásica la que hacemos primero.


En la visita junto a Antonio y Eloy, sin mediar palabra para decidir dónde escalariamos, nos adentramos en el paño menos visitado de este muro por haber poca o ninguna información. El de la derecha.


Para calentar hacemos el Vº que va en medio de las tres líneas que cruzan esta pared.


Luego Eloy se anima a probar la desplomada salida de la derecha y eso me pica.


Recuerdo haberla hecho en su momento, pero no los movimientos.


Lo intento y lo saco.

Antonio tiene ganas de hacer una vía que casi cierra Emburriaderos por la derecha y que comenta que tiene el recuerdo de haberme visto asegurándola. Yo no me acuerdo.


Él es el primero en darle y la encadena.


Luego le doy yo y finalmente Eloy.


Aquí un gif de Eloy haciendo ls primeros pasos que me genera el Picasa.


Aquí las vías son más serias y no requieren de Friends. Excepto en una que me vuelvo a meter y de la que recordaba que era muy bonita, pero mi memoria había olvidado el tema del inexistente descuelgue. O mejor dicho del antiguo puente de roca laceado con roñoso cordino.


Cuando llego al blanquecino y rígido cordino, veo que lleva dos maillones.
Esto me hace pensar que quizá dejase en su momento uno.


Bastante a la derecha, asoma el ojo de un clavo que lleva otro cordino de similares características pero con alguna flor en su camisa.


Tras varios intentos de añadir un cordino mío al puente de roca desisto ya que el paso del tiempo ha hecho que el hueco se haya tapado de piedras y tierra se convierta en un trabajo de minería en una posición incómoda.

Tras un rato decido sacar ambos cordinos que suelo levar para hacer dos machard, les deshago los nudos de pescador y los estiro comprobando que puedo enlazar calvo y cordino de puente de roca.

La reunión que pretendo montar no me da para bloquearla, si quiero evitar un ángulo demasiado abierto, por lo que solo tengo la opción de atar en un lado al clavo directamente y en el otro al maillón. El otro maillón lo usaría para pasar la cuerda y descolgarme.

No dispongo de más cordinos para hacer un machad y evitar caer desde muy alto y tampoco estoy en el mejor sitio para nadar recogiendo la cuerda y rapelando, por lo que opto porque Antonio me baje, con delicadeza, e ir recuperando el material puesto, hasta llegar a tierra firme.

Una pena que se pierda esta línea por falta de una reunión en condiciones.


Cansados, satisfechos, cenados y contentos, regresamos a los coches para despedirnos hasta dentro de unas semanas, ya que cada uno tenemos planes que harán que sea difícil volver a coincidir en breve.

Croquis de los Emburriaderos, Navacerrada (Agosto 2016)

1 de agosto de 2016

PRE-CUMPLEAÑOS (EL TRAPECIO, PEÑALARA)

De nuevo volvemos a las frescas alturas de Peñalara donde aun nos quedan vías por escalar gracias a las pocas vistas que he hecho en estos casi veinte años que llevo escalando.

Esta vez, en este día de pre-cumpleaños mío, nos animamos a salir Irma (a quien hacía siglos que no veía), Eloy y Antonio. Número perfecto para escalar.

Lo único que Irma debe regresarse pronto por lo que sin prisa, pero sin pausa comenzamos a escalar las vías que nos diera tiempo a hacer en esta magnífica pared que llaman el Trapecio.


Antonio y Eloy se van al comienzo de la pared. Antonio quiere hacer la “fisura negra” y probar la de la su izquierda.

Esta foto no pertenece a la "fisura negra"

Irma y yo nos vamos a las vías centrales que ninguno de los dos hemos hecho antes y de las que desconocemos grado, protección y recorrido.


¡Me encanta escalar a vista!

Comenzamos por la de la derecha.

Resulta estar más equipada de lo que parece y el grado se concentra en el comienzo, además de una zona de más arriba donde hay un paso peculiar done la roca tiene eco…


Tras esta nos metemos en la de la izquierda, que resulta ser más exigente y difícil de leer, tanto que me salgo por donde no es y me doy un vuelvo que Irma detiene sabiamente sin mayores consecuencias.


Tras este vuelo, corrijo y en mantenido, y desprotegido V+, te va llevando a la reunión de la otra vía.

Una vez la hemos escalado ambos, hacemos cambio de paño y nos vamos a las vías que Antonio y Eloy han dejado libres.

Estas vías ya las había escalado en 2007 y así lo atestigua un post del blog de aquella visita con croquis incluido de todas las vías que hicimos en aquella visita Michel y yo.

Lo cierto es que no las recordaba en absoluto y es que 9 años son muchos años para poder recordarlas.

La primer que hacemos es la de la “fisura negra”. Una preciosa línea que tiene el paso antes de la reunión con mucho aire, imposible de proteger, aunque de paso sencillo.


Tras esta vemos que la hora se le ha echado encima a Irma, por lo que decido darle con la cuerda por arriba a la otra y así no entretenerla mucho más.

Nos despedimos y Eloy se baja con ella, mientras Antonio y yo nos vamos de expedición al Cosaco, para hacer una última incursión nada fructífera.


Después, bajamos raudos a la Venta Marcelino a por el merecido premio (Cerveza + bocadillo de lomo con tomate) y de ahí cada mochuelo a su olivo.

Hay un error en los nombres de las vías: 3 Espigüete y 4 Angelote

25 de julio de 2016

43 GRACIAS (CUMPLEAÑOS)

Repaso los post pasados de esta última vuelta al sol que me he dado, como quién mira un álbum de fotos antiguas, e intento hacer reflexión sobre lo vivido durante este tiempo.


Esta nueva vuelta, entre otras muchas cosas, he subido, y bajado, junto a Ori, del gran Monte Perdido.


He actualizado la web de BDR que se había perdido en la inmensa red.


He abierto, junto a Yago, una vía, sin expansiones nuevas, en la Sierra de La Cabrera, en el llamado Cancho Soyermo.


He sabido, también junto a Yago, lo difícil que es repetir una vía en La Maliciosa y no precisamente por el grado.


He viajado al pasado a conocer de dónde vengo, para saber dónde voy.


He buscado y encontrado, incansable, nuevas zonas olvidadas, y/o poco conocidas junto a Yator.


He estado, junto a Ori, a punto de cambiar de país.


He tocado hielo. Al menos una vez.


He abierto varios bloques nuevos en BDR y confirmado que aun hay mucho que hacer por allí.


Me han enseñado (y he aprendido un poco) a grabar vídeo en condiciones extremas.


Y por último he probado mucho material y contado mi opinión como usuario, lo cual sé que ayuda a mucha gente a decidir sus compras.

Reflexión: Sin duda ha sido un año completo, lleno y satisfactorio en experiencias que es lo único que nos llevamos. Y por ello doy las gracias, primero a los miles de lectores que siguen el blog desde hace ya casi 12 años y que este año ha subido a 60.000 visitantes mensuales de media, a los amigos/as que me ha acompañado en cada historia de montaña a pesar de lo complicado que se hace quedar por mi trabajo de guía, a la familia, de ambos lados, y como no a Ori. Os quiero.