12 de abril de 2010

NEVERA ULTIMATE SOFT COOLER DE CAMPINGAZ (MATERIAL)

Una de las cosas que se busca cuando se adquiere una furgo es la de la independencia total que da ante una salida.
No debes de preocuparte por buscar un alojamiento y eso consigue que las condiciones económicas de la zona a la que vas te preocupe poco.
Otra de estas búsquedas es la de llevar cacharros de cocina y comida de sobra ya que el espacio es mayor que un coche.
Pero al igual que si llevarás un vehiculo más pequeño, esta el tema de la conservación de artículos perecederos o que necesiten tomarse fríos como refrescos y cervezas. Por ello desde que llegó la mediana a casa, ha sido algo que me ha condicionado.

En su momento pensé en adquirir una nevera eléctrica, pero mi furgo no lleva una batería aparte para ello y por mantener la comida perecedera a cierta temperatura, no me apetecía quedarme tirado en el monte.
Así que la mejor opción era una nevera conservadora.

Aunque el espacio en la furgo siempre es mayor que un coche, se debe pensar de manera práctica y todo lo que se lleve debe ser plegable, quitable, funcional y práctico. O al menos intentarlo :D
Por ello debía adquirir una nevera con ciertas características.



Precisamente llegó a mis manos una que parecía cumplirlas, la nevera Ultimate Soft Cooler de Campingaz.


Pero para saber si además de cumplir esas características, conseguía llegar a conservar en condiciones aceptables la comida y bebida que pretendía transportar, antes tendría que someterla a algunas pruebas.
Las pruebas:

La nevera la venden sin lo que ellos llaman “acumuladores de frío” que no son otra cosa que unas bolsas con un liquido azul que según creo tarda más en deshacerse que el agua.

Imagen sacada de la caja

Al no disponer de ellos decidí usar una botella de plástico de 1,5l, congelarla y meterla dentro para que haga como acumulador.


Esto tiene tres problemas básicos:
  • a. Quita espacio
  • b. Se descongelará antes
  • c. Al no poderse colocar en la parte de arriba y sabiendo que el aire caliente sube y el frío se mantiene abajo, los alimentos que estén en la parte superior tenderán a estar más calientes que los de abajo, donde se deberá alojar la botella por una cuestión lógica de peso y altura.

1. Para probarla, lo primero que hice fue comprobar si era cierta la info que daban en el embalaje, advirtiendo que con los acumuladores congelados y colocados en la parte de la tapa se conseguía los 5ºC al comienzo y pasadas 12 horas pasaba a 15ºC. Para ello metí la botella de agua congelada y un par de botellines de cerveza a una temperatura exterior variable entre los 10ºC y los 15ºC, dentro de la furgo. Tras las 12 horas exactas y sin abrir la nevera la temperatura interior era de 11ºC y los botellines estaban frescos.


2. Luego decidí probar cuanto tiempo conseguía llegar a mantener esta temperatura a una exterior más alta, ya que cuando mejor debe funcionar es cuando nos vamos en tiempo más caluroso, que es cuando más tememos que se nos estropee la comida y para ello metí la botella de agua congelada de 1,5l y esta vez añadí 6 botellines de cerveza y lo puse al lado de la calefacción a una tempe constante de entre 17/20ºC y abriéndola a las 12 horas y luego cada 2 horas para comprobar la temperatura interna y su bajada, hasta 24 horas después.


El resultado fue el siguiente:

- 22:00 meto la botella congelada y los 6 botellines.

- 10:00 (12 horas después) 11/12ºC Botella congelada con algo de agua


- 15:00 (17 horas después) 13ºC. En la botella se aprecia un bloque interno


- 18:00 (20 horas después) 14/15ºC Pequeño cilindro de hielo en la botella.


- 22:00 (24 horas después) 18ºC. La botella tiene el agua líquida totalmente.


Un resultado bastante aceptable y aproximado a lo que prometen los fabricantes.
Hablemos ahora de su aspecto...

Lo bueno:

Al ser plegable, cuando no se usa, ocupa un mínimo espacio, además de hacerse rápido y con unos sencillos velcros quedando en apenas 11cm de grosor.


Su bandeja resulta muy práctica para colocar cosas encima cuando se come sentado en el suelo y fácilmente limpiable.


La bolsa interior donde se ponen los alimentos y bebidas, se saca entera, dando la posibilidad de lavarla para evitar la formación de moho y eliminar restos de comida/bebidas que se haya podido derramar en su interior.


Las asas de transporte llevan un agarradero con velcro que permite juntar las asas.


La base, como ocurre con muchas mochilas, es de un material diferente al resto de la nevera, más rígido, resistente y aislante.



Lo mejorable:

Lo primero que en mi opinión debería desaparecer, por no ser útil o al menos tener la función de poderse quitar y poner, es la bandolera.


Lo curioso de este detalle, es que la imagen que aparece en la caja de la nevera, sí que lleva el sistema para poder quitar la bandolera.


Supongo que la que tengo en mi poder no tiene esta actualización.

Lo siguiente que se podría mejorar es el sistema interior para conseguir que se mantenga levantada. En vez de dos planchas de plástico, debería tener cuatro. Con ello conseguiríamos mayor estabilidad cuando usásemos la bandeja de arriba como apoyo.


Vender los acumuladores por separado no tiene ningún sentido y deberían ir incluidos en la nevera, ya que no llevarlos hacen a esta una simple bolsa de transporte que no conservará nada a no ser que esté congelado el producto que se meta.

Por último y no menos importante, la cremallera exterior debería ser más estanca para evitar que el frío se escape o entre el calor, (según se mire) ya que es precisamente por donde gana temperatura.


Conclusiones:
La nevera conservadora, da lo que promete e incluso un poco más, siendo para usarla como máximo para un finde de dos días, a unas temperaturas no excesivamente altas y con productos que puedan aguantar hasta los 15ºC en buenas condiciones.
No sé sí con los acumuladores funcionará mejor o igual ya que no los he adquirido.

8 de abril de 2010

SS10 DEPORTIVESCO (TOLEDO, PEDRIZA Y BDR)

Desde hace unas semanas llevo un ritmo muy mantenido y continuado. Tanto que estos últimos días el cuerpo ya no respondía al 100%.

Al final tendré que descansar...


Pero para más detalles mejor os lo cuento.

28MAR10
Visité una zona desconocida para todos, en una localidad que tampoco conocía, Toledo.
Concretamente su sector Cabeza.
Allí nos juntamos un montón de amigos: Asun, Carlos, Diego, Laura, Ramón, MariaJosé, Sergio e Irma.
Vías de grado asequible en su mayoría y equipamiento bueno a excepción de las del lado izquierdo.
Pero antes de salir la cosa comenzó ya como una premonición.



No recuerdo cuantas vías cayeron, pero sí que terminé cansado, así que serían unas pocas.



Pero lo más destacable del día no fue la escalada, si no la lucha por llegar a estas por un camino en el que los Killer Cactus eran capaces hasta de engancharse firmemente en la suela de las zapatillas y al intentar quitártelos, tirando de ellos, saltarte a la cara. En mi caso pude esquivarlo y se me enganchó en el hombro.



Uff casi…



Ya lo contaba Diego en su blog, pero solo mi hija peña fue capaz de captar el detalle de lo que nos dio para hablar largo rato.



Eran capaces de ver y atacaban premeditadamente!

Unos pocos se llevaron algunas agujas, en el cuerpo, a casa y hasta enganchados en la base de la mochila como si fuera una película de Alien, para luego saltar a la alfombra con malas intenciones.


30MAR10

El primer día de SS, para muchos, decidimos acercarnos a un sector en el que hacía años que no iba. El Cancho de los Brezos.



Y como en muchos sectores de la Pedriza tenía cosas pendientes que quería probar.
En este caso, unas vías de autoprotección del sector Moro.
En este caso Diego y Laura se animaron a luchar en las clásicas pedriceras placas de este casi siempre concurrido sector.
Pero como suele pasar en estas introspecciones, luego las cosas no son lo que parecen y lo que en la guía era de meter cacharros, es solo un paso para proteger y luego chapas alejadas en placa.
Pero no todo está perdido.



Encontramos una línea lógica que aunque algo expuesta, es sencilla y disfrutona siendo la que mejor gusto nos deja.



También repetimos algunas e intentamos otras.




2ABR10

No era la primera vez que proponía ir a BDR a que lo conociesen algunos de los que no tenían esa suerte y de hacerlo además con el guía local :D
Esta vez se animaron Antonio, Diego, Laura y Cristian.



Con un clásico recorrido creciente en grado, les llevo al sector de iniciación llamado Las Retuertas, para que vayan viendo de qué va la escalada en BDR, que como pasa con cualquier escuela, es bueno primero hacerse a al idea de lo que te vas a encontrar y mejor empezar por lo sencillo.



También sirve para que ellos me den su opinión del grado, ya que no soy objetivo por haberlas repetido ya muchas veces y de paso actualizar la guía que ya tenía desde hace algunos años, pendiente de realizar.



Seguido les llevo a la Pedrera del Valle, la zona más conocida y visitada por extraños, ya que es sencilla su localización y por su gran concentración de bloques.

Allí el grado es más caro y la cosa empieza por 6a, seguido de 6a+ses, 6b y un Ae con salida en libre de 6a+, pendiente de liberar y con una reciente rotura de una presa en el techo, por algún escalador que desconozco.



Destacar que me saqué al segundo peque la Trompa Lagarto 6b de OW, en bavaresa, que Diego lo hizo pero trabajando las nobles artes del empotramiento de todas las partes del cuerpo.




De Laura que se sacó la técnica placa de Quince y once de primera y que Antonio luchó como un jabato la salida de Diedrín 6a, que no todo el mundo es capaz de hacerla. :D



Tras deleitarnos con las torrijas de la mejor cocinera del mundo, vuelta para Madrid en apenas 1h30min.




4ABR10

Para terminar esta SS, decidimos, Antonio y yo, conocer uno de esos sitios, difíciles de encontrar, que recomienda Tino Núñez en su última guía, más atraído (en mi caso) por adentrarme en una Pedriza desconocida para mí.



El sector se llama Placa Carlos, equipada por el Emilio Delgado y Pepón Jiménez principalmente y por Tino.

En ella hay equipadas 3 líneas, aunque hay una 4º que no tiene nada, a la derecha, pero que estaba impracticable por un árbol y sus crecidas ramas.

Para llegar, la idea es subir por la Zetas hasta el mojón del km 14 (solo vimos el 7 el 12 y este 14) y bajar el lado izquierdo del camino sin camino definido, en busca de cruzar el río.



Pasando este por donde puedes, ir por el valle que se forma, donde veremos un elaborado vivac.



Aquí la guía indica de subir hasta bien arriba del valle para llegar a la placa, pero al ver lo crecido que estaba el río más arriba y el hielo/nieve que aun fecundaba las rocas y suelo, decidimos subir directamente hacia arriba, to tieso, trepando por húmedas rocas, en busca de la deseada pared.



Finalmente la descubrimos tras un gran bloque que nos…bloquea (nunca mejor dicho) el paso, pasando por su lado derecho.



Allí comprobamos que la fisura principal le han puesto una chapa en los primeros metros para salvar una “placa improtegible”.
También contiene gran cantidad de musgo recién regado por las lluvias del día anterior y la hace impracticable, como la que hay más a la derecha que tampoco se puede hacer por el mismo motivo además de por el crecido árbol que comentaba antes.
Según la guía, recomienda subir por detrás para rapelar y acceder de manera más sencilla al placa. El problema de este acceso es que las reuniones de rápel no son visibles y menos para alguien que nunca ha estado en al zona.
Pero esto nos da una idea para no tener que bajar por donde habíamos sufrido…digo subido. :D

La idea es subir las mochilas arriba para luego salir por arriba en la última vía, pero ello nos pone en la tesitura de o bien subirlas arrastrándolas, cosa que descarto de inmediato al llevar ya no se cuantas mochilas machacadas y esta es la única que tengo ahora o bien escalar con ellas puestas (y todos los hierros llevados para las fisuras) en la primera vía, dejarlas arriba, rapelar y hacer las otras.

¡Entrenamiento para Alpes!



Le estoy dado algo más de caña últimamente a los Pontas para probarlos en todas las condiciones posibles y quería hacerlo aquí también, pero lo hinchado de los pies tras el pateo de los más de 8km hacen que nada más chapar la primera cinta me tenga que bajar a cambiarlos por los cómodos Miura.

Una vez puestos estos, la cosa cambia y subo más tranquilamente concentrado en los pasos más que en dolor de los pies.



Me sorprende lo continuo de la vía que gradúan de 6a.

Luego me sigue Antonio.



Tras una corta travesía a la izquierda, enlazamos el rápel de la otra vía (2 spits) y rapelamos ya sin mochilas a pie de vía.



Esta le da Antonio y luego yo asegurado por el arriba.

Comprobamos que nos resulta más sencilla, a pesar de un paso algo más fino de equilibrio, pero mucho menos mantenida. Esta, cotada de 6a+.

Tras esto, mientras Antonio se calza, me acerco a ver las otras vías que hay por detrás en lo que se conoce como Torre Francisco Caro, pero de la que no hay reseña. Aun así se adivina alguna reu a la izquierda de la característica piedra cimera que me recuerda al Hombre de Hierro.



Para llegar a ellas hay que bajar por una canal que está con nieve y en la que corre un aire continuo y gélido.

Desistimos y nos encaminamos de nuevo a buscar las Zetas para bajar al coche.

Para ello bajamos a la izquierda de la reu destrepando algún que otro bloque sencillo para en poco rato llegar a una canal herbosa donde hay otro vivac.



También un grupo de cabras jóvenes que se sorprenden de encontrar gente por allí.



Poco después encontramos un marcado camino con hitos, que luego con el mapa veríamos que se trata de un camino que sube hacia el Alto de Matasanos, si no me equivoco.
Conociéndolo es mucho más sencillo ya que los casi 20min que habíamos tardado en trepar por el otro lado, esto fueron 5min hasta la pista de las Zetas.
Para ello es destacable un depósito que hay justo al comienzo del camino en la esquina de la curva.



Para otra vez.

Tras casi 2h de camino, estamos de nuevo en el coche, no sin antes tener que pararnos cada poco rato para fotografiar el espectáculo que nos rodea.




6MAR10

Siguiendo con la costumbre, es decir parar un día y escalar otro, este no podía ser menos y quedé con Yago para que me enseñara un roco que no conocía aun y hacernos unas pocas vías.
El monolito, de hormigón proyectado, de Rivas Vacía Madrid que imita a la roca.



Nos hacemos 5 vías de un grado indeterminado (quizás 6a+/6b ) y en la 6ª nos da por hacer un poco de velocidad con la cuerda por arriba y terminar por hacer esta misma sin usar las presas para las manos. Muy divertido!

Y luego, como cada una de estas escaladas, la clásica que no falte! :D