1 de julio de 2013

MI PRIMER ULTRA, TP60

Mi primera impresión del Trail Peñalara 60km, con 2500m de desnivel positivo y otros tantos negativos, es que es una carrera que se hace más con la cabeza que con las piernas. Claro, yo no tenía referencias de lo que era un Ultra. Por más que intentaba compararlo con un día duro de montaña o dos etapas en una del camino de Santiago, la distancia y el desnivel se disparaban.

Los días previos todo son nervios para planificar al detalle la comida, el líquido y cada detalle de las viandas y material obligatorio que he de llevar en la pequeña mochila de 10 litros. Compra de algún gel y un top de Hoko (ya que recientemente con el calor y el sudor todos los sujetadores deportivos que tenía me hacían heridas), recogida de dorsal y a comer pasta e hidratarse a todas horas!!

También hago un esfuerzo de planificación para orientar a los compis de Montañeros Anónimos (y a mi hermano y su chica) que a mi llamada de "auxilio" se han prestado a estar pendientes de mí durante el itinerario e incluso a venir a verme a algunos puntos. En rojo mis horas estimadas de paso y en negro las horas de cierre de los controles.



El Sábado me levanto súper temprano y un autobús de la organización nos lleva desde Navacerrada a Rascafría.


Allí el ambiente es genial, un montón de corredores, paso de los participantes del TP80 y el GTP110 e incluso discurso emotivo de la alcaldesa. Parecía algo así como ¡a la batalla mis valientes!, ¡vuestra honestidad es un ejemplo! Hora: 8:15.



A partir de aquí no soy capaz de recordar los hechos ligados a ninguna emoción en particular. Creo que mi mente se blindó y se puso en modo “carrera”, centrada en el aquí y ahora, con un solo objetivo: llegar al siguiente avituallamiento y, por ende, llegar a meta. Iba atenta a cada signo de mi cuerpo: sed, hambre, cansancio, dolores. Controlando en cada momento los tiempos, la zancada, la actitud corporal. Aun así, un momento muy especial fue en el Reventón y la cuerda hasta Peñalara, incluyendo el paso de Claveles y los neveros…bonito, bonito.


En la cima de Peñalara (a las 11:52, un poco retrasada porque no contaba con un poco de congestión en Claveles) me encuentro a mis compis que me dan un achuchón tremendo y me infunden muchísimas energías.


El descenso a La Granja lo hago rauda y veloz, disfruto con la bajada técnica y adelanto a varios corredores.


En la entrada a la Granja me encuentro a las bandoler@s que me dan ánimos!! Llego a las 13:25 y espero a mi hermano comiéndome un sándwich de paté que llevo y reponiendo agua en el avituallamiento. El ambiente en la Granja es genial!


A las 14 horas salgo hacia lo que va a ser la peor parte de la carrera. En los entrenamientos había conseguido hacer esta parte en su mayoría corriendo y de manera muy fluida. Pero el calor y unos misteriosos retortijones me frenan. Tengo que buscar “un baño” detrás de unos árboles y seguir caminando porque no me encuentro bien, a pesar de que muscularmente y a nivel de energía voy genial. A partir de aquí ya no tolero más que agua y las naranjas que la organización ha preparado en los avituallamientos. Me siento un poco mal porque quería correr esta parte y me estoy retrasando con mis previsiones, pero este es uno de los factores que juegan un papel importante en un ultra y me debato conmigo misma en cómo gestionarlo.

Y justo es aquí, en el avituallamiento de la Casa de la Pesca (16:30), donde esos voluntarios le dan la vuelta a la carrera. Esas sonrisas, esas palabras de ánimos, esa ducha con botella de agua… me dan la vida. Cruzar ríos mojándome los pies, el cuello y la cara contribuyeron a que me sintiera mejor hasta este punto. Aquí decido cambiarme de calcetines, se me estaban empezando a macerar los pies mojados. Me hecho bálsamo del tigre en el cuello, debajo de la nariz y en los tobillos. Ese fresquito profundo hace que de repente me sienta mucho mejor. Tengo claro que la voy a acabar! Salgo como una escopeta a la Fuenfría, donde me espera hace ya media hora otra montañera anónima! La subidita a Fuenfría por la cuesta del GR-10 no defrauda, aunque no es nada para una montañera que se suele calzar los crampones.


Tras reponer fuerzas en la fuente, salgo disparada al Puerto de Navacerrada, corriendo en muchas ocasiones, donde me espera una de mis mejores amigas!! Siendo las dos médicas le cuento toda la carrera incidiendo en las partes más escatológicas…como nos gusta a los médicos…
Último avituallamiento en puerto de Navacerrada.


La subida a Emburriaderos es aceptable, pero la bajada a la Barranca…si hasta aquí me preguntaba dónde estaría mi límite muscular y articular, aquí me lo encontré, en el km50. Pero me dije, qué leches, aquí es precisamente donde hay que correr, es cuesta abajo y huelo la meta, si no corro se me va a hacer interminable. Así que corro con los bastones repitiendo el mantra (levanta, levanta los pies, grabado a fuego en el último entrenamiento con Gema Quiroga en ese mismo trayecto) marcando el ritmo a dos o tres que vienen detrás de mí y me lo agradecen. A partir de aquí la mente ya no me funciona y solo acierto a darme ánimos a mí misma. Vamos preciosa, vamos campeona. Ni pensamientos transcendentales, ni ver mi vida pasar, ni poner en la balanza todos los entrenamientos de los últimos meses, ni todas las personas queridas. Solo había un monotema en mi cabeza: ánimo, tu puedes, ánimo tu puedes, la meta está aquí ya…y así entré corriendo en la plaza de Navacerrada, a las 20:38 (12h 23min), sólo con un punto de emoción al ver a mis amigos y en particular a mi entrenadora y sabia consejera (en muchos sentidos) Gema Quiroga.

Foto llegada a meta
Foto con medalla FINISHER del TP60!!
Con los compis 
Con Gema Quiroga
...
Ahora que he terminado pongo en valor la hazaña, el hecho de haberme enfrentado a la carrera sola (hay atletas impresionantes que por supuesto se lo plantean así, pero en el pelotón se ven a pocas chicas- comparado con chicos- y mucho menos solas, sin compañero/a de viaje) y sobre todo un agradecimiento profundo a la organización de la carrera, los voluntarios y sus ánimos y aplausos que te infunden chorros de energía. Me queda eso, mucho sentido de pertenecer a una gran familia extremadamente humana y amante del deporte y la montaña….

Sin embargo, no he tenido grandes revelaciones vitales en la carrera en sí (tal era mi expectativa?), he tenido sensaciones reveladoras mucho más profundas corriendo sola este invierno en Cercedilla, con el perrito-Yator, o saliendo a la montaña asiduamente con mis montañeros anónimos…

Será, porque como dice mi madre, “eso es porque la montaña ya está en ti”.


Gracias a ellas y a todo lo que me han enseñado!

7 comentarios:

mayayo oxigeno dijo...

Enhorabuena Oriana! La primera vez no se olvida, eso seguro. Con este debut vendrán despues muchas más, seguro, pero este TP60k por una cresta de Claveles nevada casi en Julio siempre quedará ahí. Disfrútlalo. Hoy quizá aun tengas demasiadas cosas por digerir aun, con el tiempo los recuerdos se asientan y se ve una luz diferente. O al menos, asi me pasó a mí...y hasta hoy que sigo, ultrero perdido ya :)

Anónimo dijo...

Hola Oriana, estuvimos coincidiendo en bastantes momentos de esta aventura. Tambien era mi primer prueba de este tipo y la verdad es que la disfruté un montón.
Muy buena la crónica.

Saludos

JonyMao dijo...

¡Enhorabuena!
Aunque no te haya revelado nada vital, es toda una proeza.
Saludos

Ori dijo...

Gracias Mayayo, por los consejos de última hora y demás. Y efectivamente, una experiencia más para la mochila y los buenos recuerdos.

Anónimo!! Quién eres? Cómo ibas vestido? Intercambiamos alguna conversación sobre cervezas y chuletones? :-)

Gracias JonyMao! La verdad es que no sé contextualizar mucho la proeza, comparado con los tiempos que se hacen los atletas o los corredores que me fui cruzando del TP80 y GTP lo mío no es nada...

Anónimo dijo...

Dorsal 857. Gorra morada y mallas piratas. No hubo conversacion de chuletones...me hubiese parado a buscarlo, jajajja sobre todo bebida. He cogido una repulsión al Isostar...he estado leyendo en foros de orros que acabaron y mola y engancha.

Saludos

Ori dijo...

Dorsal 857...ya sé quien eres!! Por una de las galerías de fotos de andandaeh en Picasa veo que ibas en el Puerto de Navacerrada unas 8-9 personas por delante de mí. Pues a esas alturas yo ya hablaba de chuletones con todo el que me cruzaba! Ilusa de mí hasta el día siguiente no fui capaz de ingerir semejante cosa!

Anónimo dijo...

Ori, yo estoy rescatando tb fotos de la red. Hoy he localizado unas de Recmountain que hacian dos chavalas que estaban en todas partes. Hace ilusion tener fotos de esta prueba, ya que yo no saqué ninguna.

Ahora toca ver que es lo próximo que preparamos...algo caerá. Para despues del verano. Seguro que volvemos a vernos.

Saludos