13 de julio de 2012

ADIEDRADOS (PICO DE LA MIEL: PILOTO Y TICUPA – RISCO DE LOS PRINCIPIANTES: DIEDRO Y MIRA UN BÚHO)

Los días previos a un esperado proyecto siempre son raros.
En ellos evitas hacer demasiado el cabra aunque al final lo haces más de lo que te hubiera gustado, arriesgando absurdamente todo lo planeado y preparado…por probar suerte.



Sábado 7 JUL
Día de mucho calor en el que decido repetir, esta vez junto a Ori, una vía que no he escalado completa más que en tres ocasiones, si la memoria no me falla (que es muy posible), y la última fuimos tan rápido que ni siquiera me enteré.

Tranquilamente la vamos subiendo.


Sus largos son bonitos y estéticos.


Su lógico recorrido abrumador.


Sus reuniones cómodas.
...

Y además escalas hasta la cima!


Reuniendo finalmente en el poste geodésico.


Sin duda una de las recomendables del Pico de la Miel.





Lunes 9 JUL
Tarde fresca pero sin excesos, en la que Yago, Sergio y Kiko me acompañan a repetir para mí y estrenar para ellos una de esas vías pequeñas en largos pero grandes en recorrido. El Diedro Ticupa.


De grado similar en ambos largos.


Pero más cansado el primero que el segundo.


Delicia de tarde en la que no hay cabida más que al buen rollo, las eternas conversaciones sobre esos temas que nos encantan y nos dejan un buen sabor de boca en la despedida.


Miércoles 11 JUL
Último día que escalaba con Yago antes del proyecto y penúltimo previsto para mí, nos decidimos por un viejo conocido en una tarde más que fresca tirando a fría por el viento que arrecia y nos azota con dudas de si no lloverá.


A este día también nos acompaña Irma que se apuntó en el último momento.


-   Oye...y mis gatos???

En mis 15 años de escalada jamás se me habían olvidado los pies de gato, por lo que las dudas me atrapan pensando que quizá, cosas de los mosquetones de rosca y de llevarlos por fuera de la mochila para que no se aplasten y se aireen, se había desprendido de su amarre y habían quedado huérfanos en algún lugar del recorrido.

Lo malo no era perder unos gatos, que tenían apenas cuatro meses, si no que al proyecto me iba a tocar llevar los viejos y desgastados Miura, ahora que ya los tenía hechos a mi o yo a ellos, según se mire.

-    No os preocupéis, id escalado yo voy a retroceder un poco a ver si los veo y si no los encuentro, pues os hago fotos…fotos? Mierda me dejé la cámara en el coche! Pues tendrá que ser con el móvil.

Yago es quien se anima al primer largo.


Yo me alejo y voy a provechando la distancia y la falta de zoom óptico como puedo buscando el mejor sitio para conseguir aprovechar la poca luz que nos deja el cielo.


Esto lo hago hasta que le viento me deja helado y decido acompañar a Irma en su aseguramiento.
Estamos en estas cuando vemos que por arriba aparecen un par de cabras con intenciones de bajar por donde esta Yago escalando…por suerte continúan camino.


En la travesía Yago decide pasar de la Mira un Búho y meterse por el diedro hasta el final.

-    Venga, Vlady si esto te lo haces en zapatillas! – Me pican los compañeros.

Tengo monazo de bavaresa así que tras unas dudas sobre la “excelente” adherencia de mis Salomon, me animo a probar suerte.

Dejo que Irma se aleje unos metros y comienzo el diedro haciendo más oposición de lo que lo haría con unos gatos y es que la adherencia de mis zapatillas es nula sobre todo por lo lisas que están ya.


No puedo evitar empotra de vez en cuando para poder recuperar material y luego comprobaría algo que suponía antes: Que sus cordones ni tejido externo están preparados para estos menesteres.


Una vez los tres arriba, rapelamos los 50m que nos separan del suelo.

Ya abajo Irma se anima a darle de primero a la vía Diedro, mientras observamos dudosos las amenazantes nubes.


Con ello consigo hacerles a ambos fotos que probablemente con mi cámara hubieran sido mejores, pero es lo que podía hacer con el móvil.


Irma lo disfruta y aunque duda en algún tramo sube rauda por la pared.


Asegurando lo justo y necesario.


Un buen avance Irma! ;)

Ya cuando están terminado el sol se asoma por debajo de las nubes antes de despedirse y me deja aprovechar eso rayos para sacar un par de fotos majas.

Una panorámica.


Y otra "normal".


Luego casi corriendo y sin tiempo por mi parte a tomar la clásica me despido de Irma Y Yago, a los cuales ya no vería hasta dentro de unos días.

Al llegar al coche y abrir el maletero descubro que allí están los Miura, preguntándose por qué no me los había llevado y yo casi con ganas de abrazarlos.


Jueves 12 JUL
Con la espina clavada por el absurdo olvido, le propongo a Ori ir al Risco de los Principiantes a hacer la Mira un Búho.

Ella encantada, aunque Yator no tanto, debido a la hora que comenzamos a subir al Risco. 11:30.


Cuando estoy a pie de vía con casi todo colgado me doy cuenta de que de nuevo se me ha olvidado algo…la cámara!

-    Pfff…

De aquella visita que le hice en 2005 a este risco junto con Icoba/Ortíz/César, lo recordaba algo más difícil.
Supongo que el tiempo deforma las cosas.

Tanto que hasta recordaba haber montado una reu bajo el techo y ahora me encuentro que hay un par de chapas más abajo que uso tras destrepar unos pasos.


Ori alucina con la travesía pero se la hace sin problemas, siguiendo mis indicaciones, hasta llegar a mi lado.


El siguiente largo recordaba que era algo más difícil y advierto a Ori de ello, que finalmente se anima a pesar de lo que le cuento.



Según voy subiendo intento proteger lo mejor que puedo para que Ori, si tuviera un fallo, no se diera mucho péndulo esto hace que se limiten mis protecciones según avanzo.

Cuando llego al comienzo de la laja separada, mi IA me indica que es por ahí, por lo que como mi memoria se niega a decirme por dónde es y no llevamos croquis, hago caso a lo único que tengo y tiro por la laja.
Luego descubriría que la vía más por la misma fisura, aun así este recorrido me encanta y me recuerda, salvando las distancias en el más amplio sentido, al famoso paso de Thank God Ledge.



Ori de nuevo lo escala sin problemas usando en algún caso el famosos sistema de arrastrar el friend.

¡Muy bueno Ori!

Tras el rápel decidimos comer algo y esperar a que baje el sol bajo la sombra de unas encinas.

Luego abajo, esta vez sí, “jarrón” de cerveza junto con algo de carne y demasiadas patatas.

Completisimo día!


Y ahora, a “descansar” hasta el día del viaje. :)


5 de julio de 2012

EL TIEMPO PASA…DESPACICO (AGUJAS ROJAS – CIRCO DE GREDOS)

Sorprende que, a pesar de no parar de escalar ni lesionado, aun me queden muchas cosas cercanas a mi actual residencia, que no he probado, como es el caso de la roca del Circo de Gredos.



Por fin estos días atrás he podido probarla y que mejor opción que eligiendo una de las 100 mejores de la zona centro, que jamás me ha defraudado en la calidad de sus vías.


Domingo 1 JUL
Pero antes, por puro placer decidimos, Ori y yo, pasar por BDR a pesar de la vuelta.


Y probar de nuevo una de las delicias de esta tierra. Su carne.



Y cómo no sus Yemas.


Después, casi sin pausa, tomamos dirección a la plataforma cuando son las 20:00, parando antes en un peculiar chiringuito donde nos tomamos unas infusiones para ayudar al estómago a dirigir la carne, donde por algún motivo parecen tener algo de prisa por irse.

-    Ah, que hoy hay un partido de fútbol, No?

Pensamos que por ese motivo en la plataforma no habría nadie, pero sí que hay más gente que se la trae floja eso del fútbol.


Somos gente rara…



Estamos preparando las mochilas para la actividad de mañana, antes de que se vaya la luz, cuando escuchamos el ruido de un motor que se ahoga con la cuesta, nos asomamos y vemos que se trata de un Wolsvagen con el volante a la derecha.


Pero eso no es lo más peculiar del visitante, sino su aspecto e intenciones.

Le vemos abrigarse, colocarse en su asiento sin cabeceros y acurrucarse para al parecer pasar la noche.

El cerebro te juega malas pasadas y si además disfrutas de imaginación te empiezas a imaginar cosas raras.

¿Qué fue del Tio Creepy? (Vease con tono de humor)

Al final descubrimos que sencillamente se trata de un francés con coche inglés, que le gustan la flores y está allí para disfrutar de las que hay en este entorno tan espectacular que es Gredos.


Lunes 2 JUL
Madrugamos lo necesario pero sin excesos agradeciendo las horas de luz que podemos disfrutar.


Además nos tomamos con calma la aproximación ya que el pateo iba a ser considerable.


La idea era subir hasta las Agujas Rojas del tirón, escalar la Punta Esther, bajar de nuevo al coche y volver a Madrid.


Según nos aproximamos intentamos distinguirlas ya que en las guías que llevamos no hay ninguna foto de una vista general para situarlas.


Por los mapas deducimos que debe estar a la altura del Ameal de Pablo.

Una vez en el Refugio Elola, preguntamos a los guardas que nos confirman nuestras sospechas.
Efectivamente son las que están a la derecha del impresionante cresterío que se forma desde el Ameal.


La subida promete ser intensa y aunque lo hacemos ligeros sumamos una hora a las 2:40 que habíamos tardado en llegar al Refugio.


Con ello llegamos algo cansados a pie de vía.

La vía desde abajo impresiona y te hace plantearte si serás capaz de subir por allí a pesar de los grados que prometen los croquis.


Tras deducir desde abajo por dónde podría ir la vía me meto en faena buscando que el recorrido sea IVº hasta la primera reu.
Pero no lo consigo, aunque el recorrido que veo más asequible resulta ser una belleza aérea con buenos agarres aunque difíciles de ver.
Sencillamente precioso.

-    Vlady! Pero estás seguro que es por…ahí???
-    Tiene que serlo, lo demás desploma demasiado para un IVº
...

Ello hace que las cuerdas zigzagueen por la pared consiguiendo un buen rozamiento.


Pocos minutos después Ori está comenzando el largo descubriendo lo peculiar del recorrido.


A pesar de su corta experiencia en escalada, se saca los pasos, guiada por mí en los que requiere de algo de técnica.


El siguiente largo es el más difícil de los dos que se compone esta modesta aguja que apodan Esther, valorándolo de V+ y se presenta majestuoso con prometedores pasos de bavaresa limpia.


Aquí le pregunto a Ori si quiere seguir o nos bajamos, ya que le advertía que el que quedaba era más difícil.


-    Pero es más corto No?
-    Sí pero más intenso…
-    Adelante!


Desde los primeros pasos descubro que la cosa iba de cosicas pequeñas, por lo que me vería obligado a proteger poco para reservar piezas más arriba.


No me equivoco.

Cuando llego arriba mi intención es la de montar una reu y así poder ver y hacer fotos a Ori mientras sube, pero tan solo me han quedado en el arnés el Alien Azul y el camalot del nº3.
Por suerte un poco alejada de la línea hay un par de spit con dos maillones que uso para montar la reu.

Desde aquí, algo incómodo, seguro a Ori que lucha el peculiar largo hasta el final.

El viento se adueña de la cima y de nuestros cuerpos.


Por suerte en cuanto nos alejamos hacia el lado contrario de la pared, este desaparece.

La bajada no está muy clara en las guías aun así usamos nuestra IA y conseguimos salir caminando.


La idea es bajar por la primera canal que encontramos, con cuidado de no tirar bloques, para luego cuando nos encontremos una zona más vertical en la que te obligaría a usar la manos, retroceder y tirar hacia la izquierda, según la pendiente de la canal, y pasar al otro lado donde hay un “camino” de piedras sueltas y tierra que te deja al pie de vía.


-    Ahora toca bajar…pff



Tras hacer parada y fonda en el refugio.


Continuamos nuestro camino ya más pesado donde nos encontramos con reptiles buenos.

Reptiles malos.

Yo no he sido

Y fuertes y caros equinos.




Martes 3 JUL
Cansado de la actividad no suelo fallar a una propuesta de escalada salvo por causas de fuerza mayor y a eso de las 10:00 estoy en el Pico de la Miel con Yago para hacernos los cuatro primeros largos del Espolón Manolín, corriendo ya que por fin me están tratando la epicondilitis.


Y es que de nuevo el proyecto está en marcha! :D

A pesar de hacer los cuatro largo en un tiempo espectacular (para nosotros), casi no llego a tiempo a la reha! XD

2 de julio de 2012

SALUBRISTAS Y PREVENTIVISTAS (PEÑALARA)

Ya es momento de subirse a más de 2000m de altitud para poder huir de los rigores del verano, y en Madrid hay un sitio que a pesar de su modesta altura dispone de un montón de vías asequibles en la que pasar una tarde o una mañana. Peñalara.



Esta semana de nuevo consigo trepar tres veces, pero la última se está produciendo hoy lunes, precisamente en estos momentos, en Gredos, por lo que no saldré en esta entrada :D

Lo que si sale es lo que hice durante la semana en la zona del Circo de Peñalara, acompaña de Marga un día y de Ori el otro.


Miércoles 27 JUN
A eso de las 10:30 estamos caminando hacia el circo, casi completa soledad y es que el día más caluroso del años hasta la fecha, poca es la gente que se atreve a salir a la calle y parece que menos a trepar.

Aun así vemos que en la Placa Teresa hay una cordada de chicas que está haciendo las clásicas vías de este repetido muro.


Nuestro objetivo es repetir una combinación de vías, en la Pared de Zabala, que ya hice con Michel en 2007 y de la que tenía un recuerdo raro en lo que se refiere a autoprotección…claro. En aquella época solo disponía de los friends HB en mi arnés.


No disponemos de mucho tiempo así que nos entretenemos poco para empezar.
El primer largo es una delicia de fisura de V+ sencilla de proteger en su primera parte.



El segundo se trata de un IVº algo sucio y con un paso en la fisura de antes de la repisa un poco más complejo que Marga soluciona sin demasiado problema.


En la repisa hay una chapa y Marga decide montar reu ahí, reforzando con un fisu y un friend del nº3, desde donde me asegura.

Para finalizar, una travesía a derechas con un paso de salida de Vº atlético, protegido con una chapa, que da a la reu.


Desde aquí se camina hacia la izquierda en busca de otra reu desde la que rapelamos en una sola tirada de 32m.


Casi corriendo recogemos todo para que nos dé tiempo a tomar una clásica en el bar del aparcamiento y probar una tortilla que nos sabe deliciosa, a un precio razonable.


Jueves 28 JUN
A eso de las 18:30 estamos, Ori y yo, en el parking de Cotos, más tarde de lo planeado por haber comenzado, por fin, la rehabilitación del codo para eliminar la fiel epicondilitis que me acompaña a todos los sitios últimamente.

Cuando son las 19:15 estamos comenzando a trepar por el muro del Trapecio, buscando la debilidad de la pared.
De repente oímos un ruido y miramos hacia arriba asustados por la posibilidad de caída de alguna piedra.



Se trata de una cabra que se ha subido, en un par de saltos, a la altura de nuestra primera reunión.
Desde allí nos mira como si se riese de nosotros al vernos con tanta parafernalia para subir por esta “sencilla” senda…de cabras.


Un rato después, de otro par de saltos, se baja y nos deja pasar.

El largo resulta ser una delicia de Vº, no muy complicada de proteger y con la roca algo cascarillosa después del deshielo, que me hace limpiar alguna laja y comprobar cada bloque dudoso llamando antes de agarrarme.


Solos completamente en la zona, disfruto de las vistas mientras aseguro a Ori, que sube, sin quejarse, hasta mi lado sacando sin problemas los peculiares pasos del largo.


Tras este decidimos tirar por las dos chapas que se ven para hacerlo más interesante.
Después me voy hacia la derecha llamado por una reluciente reunión que chapo para continuar hacia la otra reu junto al solitario pino cimero, en travesía a izquierdas, por sencillo recorrido.

El sol está a punto de irse y el viento se hace fuerte antes nuestras pretenciosas ropas veraniegas, por lo que hacemos los dos rápeles (llevamos una cuerda de 70m) hasta la base de la pared rapidamente, siendo el último de unos 32m.


Llegamos a los coches con noche cerrada pero la creciente luna ilumina tanto que no precisamos de sacar la frontal.

Contento con ambas actividades toca planear la que estoy haciendo en estos momentos, consiguiendo una intención que tenía desde hace tiempo: Escalar en roca en el Circo de Gredos.