22 de diciembre de 2014

BRAZALETE PARA EPICONDILITIS EPITEC FIX DE ORLIMAN (MATERIAL)

Quién sea escalador habitual sobre todo del tipo de escalada que requiere tirar de dedos habrá tenido algún episodio de epicondilitis de mayor o menor grado. Si no eres uno de ellos este post no te interesa…pero si eres sufridor de esta dolecia quizá te pueda ayudar este brazalete de la marca Orliman que descubrí gracias a un profesional de la ortopedia de esos que hace su trabajo bien.


Hace un par de años, precisamente en pleno entrenamiento para las pruebas de acceso para hacerme Técnico Deportivo de Escalada, me surgió un episodio grave de epicondilitis en el brazo derecho.


La cosa me duró casi 6 meses, por un motivo básico: No dejé de escalar.

Durante este tiempo descubrí que varias conductas hacían que el dolor aumentara (aparte de seguir trepando), entre ellas el hecho de usar el ratón del ordenador sin tener apoyado el codo en algún sitio.
También la forma de coger el volante cuando conducía (apretrando continuamente) influía en ese dolor.
Corregí ambas.

Lo malo es que pasaron las semanas y los meses y seguía sufriendo ese desagradable y limitante dolor punzante.

Traumatólogo, radiografía, fisios, punciones secas, punciones con electricidad…nada.

Al final tuve que reducir la intensidad de mi escalada y fue cuando empezó a mejorar, pero aun así no se terminaba de quitar.

No recuerdo cuando fue, pero un día me acerqué a una ortopedia y consulté a esta persona de la que prefiero no dar más datos ya que no he podido pedirle permiso para ello.

Llegué pidiendo un brazalete típico de neopreno. Él me lo vendió y me dijo: Si no te va bien lo traes y probamos otra cosa.
Al día siguiente estaba de nuevo por allí ya que no aguantaba la presión constante del brazalete.

Me dio otro similar pero que podía regular la intensidad de la presión. Nada. A los dos días estaba de nuevo allí bastante desesperado y fue cuando me dio el brazalete definitivo.

Mira a ver este que nos acaba de llegar y dicen que es muy bueno y sirve para la epicondilitis y para la epitrocleitis. Llevatelo y me cuentas...


Nada más ponérmelo la sensación al apretar el puño era muy diferente y el dolor se redujo de manera brutal.


¡Casi magia! - Pensé



Poco tiempo después de usarla mientras escalaba, conducía y estaba con el ordenador (no recuerdo cuánto) pude volver a apretar de nuevo en las regletas sin dolor en el antebrazo.

El motivo de publicar este post ahora es que en estas últimas semanas, debido a un trabajo temporal como Técnico en Trabajos Verticales, ha hecho que vuelva a resentirse…lo cual no es de extrañar ya que me he tirado casi 8h diarias colgando de las vigas de la estructura y ese movimiento repetitivo es perfecto para que vuelvan este tipo de lesiones.


Por suerte guardo como oro en paño el brazalete Epitec Fix de Orliman y en cuanto he sentido el primer pinchazo me lo he puesto.

Ya estoy mejor :)

Espero que si decidis usarlo os ayude a superar esta terrible dolencia tan difícil de curar para los que nos gusta tanto estar colgados de nuestros brazos.





15 de diciembre de 2014

¿CÓMO SE FORJA UNA LEYENDA? (FILOSOFANDO…)

Hace unos días me pasaba con unos amigos por un muro al que ya le he hecho unas cuantas visitas y en el que hacía tiempo no escalaba.


Curiosamente al llegar al sector me fijo en que hay una chica escalando la primera vía de la izquierda y desde mi posición la escucho decir: “Espero que no esté la víbora…”

Ya los 4 a pie de vía, vemos que la chica, asegurada por su amiga, desciende y continúan con la conversación: “Si eso de la víbora es una leyenda…”

Al escucharlo no puedo evitar esbozar primero una sonrisa sorprendido por el comentario y luego sentirme obligado a intervenir.

-    En realidad no es una leyenda chicas – Les digo dirigiendome a ellas mientras dejo la mochila en el suelo.
-    No? Y eso? – Responden dándose la vuelta.
-    Porqué fue a mi quién le pasó…
-    Ah sí? – Contestan sorprendidas – Y cómo fue?

Tras contarlo a grandes rasgos nos ponemos a escalar.

Kiko en la vía que dio nombre al sector

Luego ya en casa, me puse a investigar un poco por la Internet y sorprendido me encontré con que el sector se conoce con ese nombre “Muro Víbora”!
Incluso hay derivaciones en plan "Muro de la Víbora" y hasta “Cancho de las Víboras”!!

Aquí unos pocos enlaces en que lo llaman así:

Enlace 1
Enlace 2
Enlace 3

Recordar al lector que ese nombre se lo pusimos los compañeros y yo tras la visita con susto, con la sana intención de sencillamente llamarlo de alguna manera para hablar de él ya que no teníamos referencias de su nombre y así lo explicabamos en el post y en el croquis que hice a comienzos de 2011.


Luego, buscando un poco más veo que la cosa ha llegado a mayores y hasta hay algún vídeo en plan cachondo usando una víbora de plástico para rememorar la historia. LOL


No sé cómo todo esto ha llegado a pasar, pero está claro que el nombre es llamativo y fácil de recordar y eso supongo que ha hecho que el nombre se haya quedado grabado en la mente de los escaladores, para referirse a este magnífico muro de invierno que siempre hace que tus antebrazos se quejen cuando llevas ya unas pocas vías.

8 de diciembre de 2014

METEOR IV - RECTIFICANDO (MATERIAL)

Tras el batacazo que se dieron con el casco naranja cuyo nombre no quiero acordarme y que poca gente adquirió por lo mismo que muchos otros productos que salen al mercado con aspecto frágil o con demasiado plástico o aspecto de, que a pesar de pasar los controles de seguridad y resistencia que se exige para poder venderse en Europa, no llega a gustar al cliente de a pie. Y es que en temas de seguridad a nadie le gusta que el aspecto del equipo sea frágil por muy poco que pese este.

Y es que de un tiempo a esta parte el tema del peso en el material de montaña se ha convertido en la máxima de los fabricantes cuando al final donde está el grueso de las ventas es en el escalador de a pie al que no le suelen obsesionar estos temas y prioriza que le dure mucho tiempo.

No quiero convertir este post en una forma de reivindicar que los escaladores en general lo que preferimos es durabilidad en nuestro "hardware" y no tanto la ligereza...pasemos pues a hablar sobre lo que titula este post: La nueva versión del modelo Meteor. La llamada por muchos IV, aunque en la web de Petzl, ni en sus instrucciones aparezca ese "IV" por ninguna parte.

La aparente deformación de las bases de los cascos es un efecto del angular de la cámara de fotos con que se hizo la foto.

Han pasado unos pocos años desde que me decidiese a cambiar mi antiguo Meteor por el Meteor III y en ese momento no me terminó de convencer. Aun hoy sigo sin cuadrar del todo el sistema de apoyo en la parte de arriba.

Por suerte las cosas evolucionan favorablemente y Petzl en esta nueva versión ha conseguido superar al anterior modelo (sin contar el naranja del que ya no se habla por ningún lado y yo tampoco lo haré ya que no lo he usado) respecto a varios puntos.

Decir antes que el Meteor III aun a día de hoy (7 años después) sigue funcionado su cierre perfectamente, aunque he tenido que hacerle reparaciones en las almohadillas internas cosiéndolas, ya que al lavarlas se despegaba y se salía la espuma. Además de algunos picotazos por esos clásicos golpes que te das en los techos por no calcular las distancias bien, nada que destacar.

Aclarar que el uso de cascos de este tipo (Policarbonato) durante más de 5 años (obviamente sin golpes fuertes ni deformaciones), al tener las correas integradas en la estructura hace que su resistencia sea menor y conviene revisarlas y si es posible que lo haga la marca para saber en qué estado está para poder seguir usándolo con cierta seguridad.
Aunque si hay dudas lo mejor es desecharlo y adquirir otro.

Pero pasemos a desgranar el Meteor IV. Al igual que hice con la anterior review he pensado en repartirlo en varios apartados que creo de vital importancia cuando compramos un casco.

Comodidad:
Indudable principal punto cuando nos decidimos a cambiar o comprar nuestro primer casco.
En este caso y siempre comparando con el anterior modelo (Meteor III), decir que lo han mejorado.


Sus almohadillas ahora son diferentes y ya no existe esa extraña sensación  cuando te ponías el otro.
Es un pieza (en vez de dos) más pequeña y deja libre la parte de arriba consiguiendo mayor ventilación y menos sensación de presión.

Ventilación:
Esta es una de las grandes novedades del nuevo modelo.


Lo que más destaca es su parte trasera aunque también en los laterales y en la parte de delante ha cambiado aunque no lo apreciaremos tanto como la de tras si no los ponemos uno junto al otro.


Podemos pensar que con esto han conseguido aun reducir más el peso del casco que ya es una pasada de lo ligero que es, pero no es así. Tan solo unos gramos de diferencia con el anterior que no apreciaremos.
El motivo? Pues otro de sus novedades que ya venía en la versión naranja. El sistema del cierre del barboquejo.
Esta vez el sistema lleva unos imanes siendo la única parte metálica del casco.
Sobre el cierre decir que me gusta, no obstante tiene un pequeño inconveniente y es que si por lo que sea se mete algo de arena en su interior es un engorro sacarla y no podrás cerrarlo si no lo haces. En el anterior aunque más sencillo y rudimentario esto era más complicado que pasase.


También el sistema de ajuste en el contorno de la cabeza ha cambiado.


No puedo decir que me guste más uno que otro. Sencillamente son diferentes.


Este en concreto lo que hace es “abrazar" más abajo el cráneo cosa que le da una sensación de mejor estabilidad a pesar de llevarlo con un gorro fino cuando la cosa se pone fresca. Este quizá lo veo algo endeble. En el anterior sigue funcionado muy bien. Veremos qué pasa con los años.

Ligereza:

Ya he hablado algo en el apartado anterior, pero para los que les gustan estos datos decir que el Meteor III pesaba 235g y en esta nueva versión (talla 2) pesa 225g (según datos web ya que no lo he pesado). Como decía algo inapreciable. No obstante creo que el peso, en general, de un casco junto a la ventilación es lo que determinará que los uses sin necesidad de quitártelo, por calor o agovio durante todo el rato que dure la actividad que realices.

Precio:
Un poco más caro que el anterior modelo pero dentro de unos márgenes aceptables para el consumidor de a pie. Por ello es un casco que se ve mucho a pie de muchas vías y en pared.
Puedes conseguirlo por unos 75€ si buscas un poco, mientras que el naranja ya se sube a los 90€ (euro arriba euro abajo)…Pero he dicho que no iba a hablar del naranja y me estoy saliendo del tiesto :P

Estética:

Este punto lo añado por una razón y es que del mismo modo que comenzaba el post diciendo que el aspecto de sus materiales era importante para que un producto llegase a ser un artículo que se vendiera  bien, también su forma y colores serán de vital importancia para ello.
En el caso del Meteor IV respecto al III las formas han cambiado ligeramente. El nuevo es más “redondo” pero no tanto como el primer modelo, aunque como digo es casi inapreciable y solo lo notaremos cuando pongamos uno junto al otro.

El reflejo que se ve en la foto, en el modelo de más a la izquierda, es una ventana no un dibujo.
Aunque queda muy bien no os parece? :D

Sobre los colores decir que ha sido un gran acierto. Además de evitar que el casco sea de un color muy oscuro para que no absorba mucho el sol y nos cozamos el cerebro, ese punteado, en algunos colores, es genial para disimular los clásicos picotazos que se forman con el uso habitual.

Por último y como nota negativa, esperaba que la bolsa que dan con el casco (todo un detalle por cierto) podría ser algo más resistente ya que como la del anterior modelo tiene el aspecto de bolsa de papel... y con el tiempo esta bolsa se va literalmente desintegrando. ¿Costaría mucho hacerla más resistente usando otro tipo de material?…se me ocurre por ejemplo la lana. Qué no? que pesar mucho? ya...y qué? ;)

Conclusión:

Muy contento con la nueva adquisición. Recomendable para aquellos que tienen el antiguo Meteor III y quieren/necesitan cambiarlo.
Ahora solo espero no tener que deciros qué tal aguanta los impactos ;)



1 de diciembre de 2014

LA CRESTA DEL GALLEGO (SEGUNDA CRESTA DE VALGALLEGOS)

Esta cresta la tenía Yago en mente desde hacía tiempo pero por unas cosas u otras no llegábamos a ir nunca y por fin este martes pasado, a pesar de la inestabilidad del tiempo, nos acercamos a probar suerte a la zona.


El cielo está aborregado y eso suele indicar cambio de tiempo en las próximas horas, por lo que no nos entretenemos mucho poniéndonos a pie de vía.

Los días anteriores ha llovido mucho y el suelo esta embarrado y la roca aun húmeda por el rocío de la mañana pero gracias a eso el lugar presenta el otoño en su más bucólico momento.


Tras el paseo hasta el comienzo de las crestas, nos decantamos por la última a pesar de que es la más corta pero también la que presenta mayores dificultades y patio.


Tras echar a suertes quien comenzaba el primer largo, nos ponemos los apechusques de escalar.



Me toca a mi! :)

Nada más ponerte en línea con la cresta ya te entran unas ganas terribles de subirte por ahí.


Es como un pequeño Torreón de Galayos!

Estoy a punto de comenzar mientras observo las posibilidades de atacar la esbelta aguja cuando de repente me parece ver…un clavo!


Estaba claro que un recorrido como este tenía que haber sido escalado ya por alguien. Un recorrido demasiado bonito para no haber sido descubierto aun.



Tras llegar al clavo descubro otro más un poco más arriba antes de la primera repisa y luego a otro más en la misma repisa desde donde decido montar reunión


Lugar desde el cual aseguro a Yago.


Luego Yago sigue mis pasos recuperando el poco material que he decidido instalar dada la sencillez del recorrido (Vº).


Tras llegar cambiamos de líder de cordada y es Yago quien se enfrenta al tramo que viene y que desconocemos como es.


Desde aquí no encontramos más clavos ni restos de que alguien haya pasado por aquí.

Tras unas dudas al final Yago decide pasar por encima (IV+).


Una vez pasado por encima, toca bajarse de la cresta ya que se produce un cambio en esta hacia la derecha que obliga, si quieres seguir cresteando, a bajarte.


Lo que viene ahora es de lo más aéreo de la cresta ya que tienes que ir saltando de bloque en bloque para ir avanzando con patio (más por la izquierda) por ambos lados.


Ya cerca de Yago descubro lo que me toca.


Otra preciosa aguja galayera que termina en punta y que te lleva de nuevo a un tramo desconocido.


Pasos de Vº fáciles de proteger nos dejan en una canal que invita a caminar por lo que avanzo un poco y monto reu.


Desde aquí puedo además hacerle fotos a Yago saliendo de la aguja por arriba.


Una vez juntos, tras unos metros más caminando, donde decido ponerme las zapatillas, llegamos a otro tramo escalable donde decidimos ir por donde parece seguir recta la cresta (IVº).


Aquí literalmente se acaba la cresta y la damos por finalizada.


Pero como aun es pronto y el cielo parece aun respetarnos, decidimos aprovecha que en este último tramo hay 5 vías que ambos recordamos haber hecho en alguna otra ocasión para darnos una atracón rápido de aprietes.


Calculamos que de derecha a izquierdaizquierda (como las hicimos nosotros) debe ser 6a, 6a+, 6a+ y 6b.


La última, la quinta, ni la intentamos ya que recuerdo que la he probado en top junto a Sergio y no fuimos capaces de sacarla. Recuerdo que hablamos de más de 7a.

Estamos en estas cuando de repente se oye tronar.

Me da que es el momento de salir pitando de aquí.

Efectivamente. No hemos terminado de recoger y se pone a llover.

Ya en el coche la cosa se pone seria y cae un buen chaparrón.


Hemos quemado energía y en el Mavi de La Cabrera dan lentejas en su menú por 9,30€…no nos podemos resistir :D


24 de noviembre de 2014

PIW Y POW (LA FOCA, PEDRIZA)

Hoy es miércoles. Un día cualquiera de Otoño en el que las nieblas gobiernan las primeras horas del día.
Yago y yo llegamos a canto Cochino y miramos como poco a poco la niebla se transforma en nubes y deja paso a ese azul especial del cielo que contrasta tanto con el granito anaranjado de las primeras horas del día.


En nuestras manos, y aun dentro del coche, mantenemos una guía de la Pedriza cada uno.

-    Entonces ¿Dónde vamos? – Pregunta Yago
-    No sé. El día no está para ir muy alto. Seguramente estará húmedo…qué te parece si dejamos que el destino elija?
-    ¿Cómo?...
-    Abrimos la guía por un sitio y mientras no esté muy alto vamos…

Tras varios intentos, finalmente nuestras miradas se van a la derecha, a la oscuridad, a la también posible humedad, pero ninguno de los dos ha escalado allí y hay una vía que en varios sitios ya he escuchado llaman “La Separate Reality de la Pedriza”.


Está en La Foca, es cara Norte (de las de verdad) y la vía se llama Skandar o Eskandar (depende de la información que mires).

El día es húmedo y ha estado lloviendo días atrás, por lo que nos acercamos con dudas y siempre mirando a nuestra espalda donde podemos adivinar a gente escalando al tibio aunque tímido sol de Tres Coronas.

No hace viento y la temperatura no difiere mucho de estar a la sombra o al sol.

Llegamos bajo el imponente y tétrico paredón y tocamos la roca con dudas.


Está húmedo…

Aun así nos situamos donde pensamos comienza la vía, colocamos un nº3 para auto-asegurarnos mientras nos preparamos y decidimos como repartir los 3 largos de que se compone la vía.


Uno hará dos y el otro uno.

Yago es quién comienza el primer largo que resulta seguir una lógica aplastante. Está claro que es la gran clásica de la pared y la que sigue una línea imaginaria que invita a buscar lo más sencillo del recorrido hasta llegar al techo que en libre dicen que es 7a o más.


Aquí soy yo el encargado de hacerme el techo que salvando las distancias sí que puede recordar a la famosa Separate Reality del Valle de Yosemite.


Lo miro un rato y tras pensármelo poco, decido darle con los estribos.

Los primeros pasos están protegidos por dos parabolt.


Luego toca colocar cacharros que entran muy bien si los eliges correctamente.


Tras pasar el techo se puede salir en libre.


Voy con botas en vez de con gatos y aunque hago los últimos metros en libre no quiero arriesgarme a un resbalón aquí.


Me sorprende encontrar una reu sin argollas.


Aunque a un par de metros a la derecha hay una que sí es rapelable que pertenece a otra vía.


Yago sí que se da los pasos finales tras salir del techo y va en zapatillas aunque con la cuerda por arriba por lo que se anima a intentarlo y sale no dando más de V+ este tramo.


Yago está motivado y se anima a darle al último largo.


Yo he de reconocer que me quedo con ganas de hacer ese largo pero seguro que en un futuro repito la línea y quizá pruebe además a darme en libre al largo de Separate Reality... a ver qué pasa.

La dificultad de este último largo se concentra en superar la verticalidad que hay antes de la fisura al poco de salir de la reu y que está protegido con un parabolt.
Ninguno de los dos lo sacamos en libre. Hay que darse algún paso de adherencia y la roca no está hoy para esos menesteres. Según croquis vistos por guías e Internet 6a...yo creo que es algo más pero no lo sé con seguridad, por ello en el croquis ponemos 6a+/A1.
También hay una zona con un canto roto que igual era antes un buen agarre.

La fisura que continua (Vº) es una delicia, sencilla de proteger, aunque está algo húmeda obligando a prestar atención.


Luego se llega a una reu rapelable y en una trepada se sube a la cima donde tristemente se llega de manera asequible y en la que te encuentras cosas como estas… :(


Ahora ya calentados por el sol que está en su zenit nos hacemos un clásico selfie contentos por la decisión y por la vía escalada.


Ahora toca celebrarlo con una clásica de las otras.