20 de abril de 2015

VÍA LA ESCALERA DE ESCHER (UN ESPAÑOL EN NICARAGUA)

Cuando el hambre aprieta ni las escaleras se respetan y se usan de manera invertida para al menos quitarse el mono que ataca de manera brutal después de tantos meses sin poder escalar.


Estaba sentado un día desayunado en mi casa de Nicaragua, cuando de repente vi delante de mi la escalera que tantas veces había subido y bajado pero esta vez la miré de manera diferente, la ví al revés, por abajo?…mi mente escaladora comenzó a imaginar los movimientos, y a seguir una línea roja imaginaria por el borde de la barandilla hasta salir por arriba a la segunda planta.


Apenas 8 o 10m de recorrido que presentaban dificultad en el afilado agarre de la escalera de madera que solucione usando guantes mitones aunque con ellos reducía la calidad del agarre evitaba la posibilidad de lesión y luego la imposibilidad de agarrar bien la barra de la parte baja de la barandilla.

Todo esto además en desplome continuo desde el comienzo que obliga a jugar muy bien con la cadera y los pies.

Un reto que ha hecho que la motivación que tenía acumulada en estos meses haga que cada mañana a las 05:30, antes de irme a trabajar, me ponga a darle pegues para perfeccionar el recorrido y conseguir, en un futuro no muy lejano, encadenarla saliendo por arriba.

De momento sigo  en ello y disfrutando del aprendizaje en cada paso porque lo importante no es encadenar sino el trabajo que nos ha llevado hasta ello.


La contraseña o Password para ver el vídeo es: escher 

13 de abril de 2015

PALAFILIA – SEMANA SANTA 2015 (MONTE VERDE - COSTA RICA) 01

Algunos me acusarán de darme unas vacaciones en vacaciones, pero lo cierto es que no es así.
El trabajo que estoy realizando en Nicaragua es muy duro a la par que bonito por el fin que tiene, aun así de vez en cuando se necesita desconectar, y aprovechando para viajar ya que estamos “cerca” de otro país que Ori conoce bien: Costa Rica.


Tras mucho tiempo del estudio de la logística del viaje finalmente nos decantamos por el alquiles de un 4x4.
Pero en esta zona los alquileres no se parecen a Europa y tampoco sus seguros, saliendo extremadamente caro rentar un carro.

Los billetes en Costa Rica no tienen presidentes muertos ni reyes

El más barato que cumple con nuestras necesidades es un Suzuki Jimmy de 4 plazas.


Tan eficaz en terrenos irregulares y empinados como lento y rudo en su manejo.
Tras mirar y comparar muchas compañías nos decantamos por National, a un precio, por 8 días, con todos los seguros, de 673$

La Semana Santa la dividimos en dos partes, la primera sería visitando a amigos de Ori en Monte Verde y participando en la creación del Sendero Pacífico y la segunda escalando (¡Por fín!) en la catalogada por los visitantes como una de las mejores zonas de escalada de Costa Rica, por su acceso, número de vías asequibles y situación: Cachí.

28/03/15
Tras el viaje hasta la frontera entre Nicaragua y Costa Rica y por recomendación de nuestros compañeros de trabajo, solicitamos la ayuda de un "gestor" de los muchos que hay en la zona.
Sale por un precio de unos 100 córdobas y merece la pena totalmente.


Eso sí da un poco de cosilla cuando el tipo te pide los pasaportes y se los das para que gestione los diferentes trámites, que en esta frontera son bastante caóticos ya que no hay una lógica de dónde se encuentra cada lugar por el que tienes que pasar y con estas personas en apenas unos 15min estamos ya al otro lado.


Lógicamente no puedo hacer fotos en esta tierra de nadie que es el paso entre fronteras, pero os cuento que descubrimos que vamos en dirección contraria a la mayoría y hay cientos de personas haciendo colas sin fin visible que salen de Costa Rica y quieren entra en Nicaragua. Pensamos que gran parte son trabajadores inmigrantes que regresan en estas fechas para ver a sus familias y llevarles el dinero recaudado durante los meses de trabajo. Posiblemente a nuestro regreso ocurra justo lo contario, lo cual nos tranquiliza bastante.

Ya en Costa Rica vamos caminando hasta la oficina de National donde nos entregan el Jimmy.


Pocos minutos después estamos inmersos en la carretera que nos llevará hasta Monte Verde.

Según nos vamos acercando Ori me va contando historias de la zona y de cuando vivía aquí y mi mente va recreando estas con los paisajes que veo.


Paramos en un sitio para ver a los primeros amigos pero estos no están.


Continuamos y paramos en otro sitio, donde sí están otros amigos y con los que compartió muchas horas.

Nos enseñan su especial jardín de orquídeas (flor nacional de Costa Rica) y otras.


Unas se parecen a hombres con bigote.


Otras a mujeres preparadas para bailar salsa


Y otras no sabría definirlas…


Además de su lugar de trabajo donde fabrica bonitos artículos en madera de dos colores.


Tras un café, con ellos continuamos viaje.


Nuestro siguiente objetivo es el alojamiento de esa noche que Ori ya ha concertado en una cabina (cabaña de madera), de una de las que rentan otros amigos llamada Cabina Capulin &Farm.


Están a tope pero nos han reservado una muy especial que es una pena no poder disfrutar más tiempo.


A destacar la ducha con agua caliente! Primera que me doy desde que estoy en Centro América!


Para cenar nos bajamos al pueblo de Santa Elena donde vamos al restaurante de otros amigos llamado The Green en el cual nos sirven una deliciosa cena que tristemente olvido fotografiar, posiblemente por la estupenda botella de vino que nos abren para la ocasión y esa sensación de estar tan cómodo que no te acuerdas de hacerlas.



29/03/15
Tras recoger el equipaje y desayunar con los dueños y amigos de las cabinas, ponemos rumbo a San Luis donde hemos quedado con Nat, fundador del Sendero Pacifico y otros en los Estados.


De camino también aprovechamos para pasar por el Instituto Monte Verde, donde Ori trabajó en un proyecto comunitario durante un año.


Y ver uno de los lugares donde vivió.

Al llegar al punto de encuentro nos recibe una chica que nos indica que Nat llegará más tarde, llevándonos a un lugar donde nos espera una agradable sorpresa.
El Trapiche.


Al parecer se reúnen en este lugar varias veces al año para hacer, de manera tradicional, lo que llaman Dulce que se presenta en forma de Tapa.

Esta tapa de dulce sale de la caña de azúcar y para ello, se pasa por diversos procesos que Noe y Leo, entre otros, nos enseñan.

Primero se selecciona y corta la caña.


Luego se ponen los bueyes en el trapiche.


Se les pone a dar vueltas.


y se procede a pasar la caña por el centro del molino donde se desguaza.


Por uno de los lados sale el jugo que se recoge en diferentes recipientes.


Luego este líquido blanquecino se echa en uno de mayor tamaño y se pone a cocer durante horas para deshidratarlo hasta que queda una pasta.


Finalmente se pone esta pasta en unos recipientes con la forma de la tapa y se deja enfriar.


Antes de que se termine el proceso de cocción aparece Nat con dos muchachas.


Tras comer salimos hacia el Albergue Amapala.


El sitio donde pasaríamos los siguientes 4 días sin luz eléctrica, aunque sí con agua caliente gracias a unos paneles solares.


Aquí la vida se vuelve básica, los móviles se apagan o se les pone en modo avión para ahorrar batería y solo se usan para hacer fotos. Aunque Nat dispne de un panel solar portátil para cargar un móvil en caso de necesidad.

También se comienza a hacer la cena a eso de las 16:00, antes de que anochezca, para aprovechar la luz del sol.


Y de paso cuando se toman las viandas se disfruta de la siempre espectacular y diferente puesta de sol sobre el golfo de Nicoya, destino final del Sendero Pacifico que sale desde Monte Verde.



30/03/15
A eso de las 06:00 el sol ya está alumbrando los bosques nubosos que nos rodean y el olor a café preparado por Nat  inunda el Albergue Amapala.

También se escucha llegar un 4x4 que va cargado de muchachos y un par de adultos de la comunidad que vienen también a colaborar en el sendero. Algunos de ellos los conocemos del trapiche.


Tras la presentación y explicación del trabajo que vamos a realizar Nat reparte las tareas y el material.


“Cuando acabéis amareis la pala”

El trabajo sin duda es duro, sobre todo para los neófitos como nosotros en estas tareas, pero Nat es un buen jefe y además de trabajar como el que más nos deja un poco de creatividad para realizar los trabajos de retención del terreno por la erosión y a la vez creación de peldaños o gradas como lo llaman ellos, para facilitar la subida de las fuertes pendientes que encontramos en esta parte del sendero que nos toca preparar.


El trabajo es físico pero a la vez muy gratificante por lo que representa.


Por algún motivo me siento como cuando he abierto o equipado alguna línea de escalada aunque sin duda esto es más duro.


Ahora, cada vez que pase y pise un escalón de madera en algún sendero sabré de verdad lo que cuesta ponerlo.


Tras la comida Nat nos sube hasta un mirador que hay a un par de kilómetros tras varias subidas, para aprovechar parte de una antigua cerca de la que tan solo quedan en pie sus pesados y compactos maderos que han sobrevivido a la humedad. Mañana los usaremos para terminar esta parte de los peldaños.


Sorprende ver a los jóvenes muchachos luchar para sacarlos de su apretado agujero en el suelo mientras en  mi caso apenas consigo sacar un par y ayudado por el mayor de ellos.

Precisamente en uno de esos intentos le hago un gran siete a un pantalón que ha sufrido muchos envites en mis aventuras montañeras pero que aquí no ha podido aguantar el enganchón.


Reparación temporal


31/03/15
El segundo día de trabajo amanece con lo que ellos llaman “pelo de gato” y que en España llamamos “cala bobos”. Ello hace que nuestra “tele” nos regale un espectacular arcoíris completo.


Hoy toca subir de nuevo para bajar los maderos que acumulamos ayer en lo alto del camino.


Llevamos  mucho tiempo moviendonos mucho en coche y poco con nuestras piernas y me cuesta volver a la actividad aeróbica. Aun así lo doy todo.

Y este es el resultado de algunas.


Este día los muchachos ya se vuelven a sus casas y tras una emotiva despedida aseguran volver e invitar a más compañeros a crear este bonito Sendero Pacifico.


01/04/15
Nat ha advertido que andamos algo tocados por lo que nos propone caminar la parte del sendero que está abierto hasta ahora y de paso poner señales en los lugares donde pudiera haber dudas sobre el camino a seguir, por cruzarse con otros creados por las vacas.

Nat poniendo la primera señal del Sendero Pacifico

Al ir avanzando no puedo evitar comparar la sensación en mi mente con hacer los agujeros donde irán los parabolt para sujetar las plaquetas, tras realizar el estudio de dónde es el mejor lugar para colocar cada seguro dependiendo de la caída, de la roca, de la comodidad del chapaje, etc.


Mientras disfrutamos del sendero Nat va poniendo las flechas de manera estratégica y reduciendo el número de flechas al mínimo necesario.


Poco a poco, como hormigas vamos subiendo y bajando colocando las flechas.


Y nos sorprendemos de la belleza del recorrido.


No dejo también de intentar no mirar solo el bosque, sino de fijarme en los arboles, las hojas, las pequeñas flores.


En resumen en los detalles.


Y tanto me empapo en este último día que un grupo de 10 garrapatas se agarran a mis piernas y decide alimentarse de mi sangre sin pedirme siquiera permiso.

Es lo que tiene la montaña, que hay bichos :)

Lo extraño es que solo me cazan a mi. Nat y Ori no parecen ser de su agrado.

Para esta última noche, en la “tele” ponen uno de los mejores atardeceres que he visto, hasta la fecha, en el viaje y aquí os regalo una instantánea del mismo.


Muchisismas gracias Nat por dejarnos participar en la creación de este precioso Sendero Pacifico que esparamos ver terminado y poder hacerlo completo en nuestra próxima visista a Costa Rica.



02/04/15
Este día sería el viaje de transición hacia la zona de escalada.

Y también de prueba real del 4x4. ¿Por qué digo esto? Por la increíble inclinación de la bajada a la zona de escalada que nos encontramos y que antes inspeccionamos caminando, en Cachí en Cartago.

¡La foto no está trucada!

Continuará…