¿KESIKIESKESO? (TOROZO+BDR)
Desde la salida de Montanejos, no he vuelto a pernoctar fuera de casa y ya iba tocando, especialmente ahora que tenemos este tiempo benévolo que justo este finde ha cambiado.
Muchos a los que conté mi proyecto de irme a Ávila, a escalar y a dormir con el cielo por techo, les sorpredió. Aun más sorprendidos quedaron, los que sabían de la "calidad" de mi fibroso saco de batalla.
Pero confié en las previsiones que daban. Menos frío para Ávila que para Madrid, acertando de lleno hasta en el detalle del viento fregco del domingo.
Esta vez, los guerreros de la roca somos Yago, Diego y este personaje al que observan útimamente con lupa, como a una mariposa pinchada en un alfiler para ver si aletea ;)
El sitio decidido, el Torozo, donde sólo uno de los tres (Diego), ya lo conocía y por tanto pasó a ser guía de la aproximación.
También este detalle consiguió que fueramos a una vía concreta que le faltó terminar: El Gran Diedro, cotada de V+, siendo finalmenente su grado máximo este.
Viernes
Se decide salir el viernes a pesar de las caravanas habituales de salida, pero como nos entretenemos en el lugar de quedada, vaciando unos cuantos botellines por barba, no pillamos caravanas pero llegamos al Puerto de Pico a eso de las 23:30.
Un aireado y fresco recorrido hasta el primer vivac bajo el caracteristico árbol de la Albujera Ver comentarios (Primer risco antes del Torozo), nos informa de que dormiremos fuera de este, ya que está ocupado.
Era de esperar...
Después de una afanosa búsqueda por encontrar un sitio para caber los tres, decidimos que cada uno busque su hueco lo mejor que pueda.
Pero cenar, se cena juntos.
Mientras cada uno está desempaquetando su elegido manjar para esa noche, saco la sorpresa anunciada.
Una botellita de Albariño de las buenas. ;)
En poco rato la botella deja de contener los 75cl.
Un poco más calientes y a eso de las 02:00, cada uno se retira a su habitación, para disfrutar, en solitario, del espectáculo del cielo estrellado con un montón de deseos circulando de esquina a esquina del firmamento.
Sábado
Amanece, para mi, a las 08:30 y para los compis a las 09:00, con lo que me da tiempo para comenzar el Gran desayuno...aunque nada es, comparado con lo que se meten para el cuerpo Yago y Diego, hasta que finalmente se quedan sin gas...sino, a saber lo que hubieran seguido zamapando jejeje ;)
Decidimos desplazar el campamento al otro vivac. El que hay a los pies del Torozo y que no es cubierto, pero sí resguardado de viento.
Alli vaciamos las mochilas, presentamos nuestro material y comprobamos, que esta vez, no nos iban a faltar cacharros.
Juer si todo esto fuera mio...mi tesoroooooo.
A eso de las 12:30 estamos a pie de vía y a puntito de comenzar a escalar, habiendo ya decidido que Diego, se daría los dos primeros largos (V+), yo los otros dos (V+) y Yago (Vº) terminaría la vía con otros dos.
Diego lleva mucho tiempo sin meter cacharros y eso hace que sus dudas sean continuas, aunque finalmente, se saca todo sin problemas, pasando el paso de V+ que está un poco antes de la primera reu, que chapa y pasa, haciendose un sólo largo de 58m, montando reunión bajo el gran y atractivo diedro.
Intento ser lo más rápido posible y según llego, ya estoy cogiendo material, colgándomelo, cambiado las cuerdas, para, en pocos minutos ya estár metido en el ajo.
El comienzo es una fácil y disfrutona bavaresa que hago poniendo un sólo seguro en sui mitad para salir cuanto antes por arriba. La segunda parte del primer largo, que es más roto y requiere de más movimientos, que aunque no pasa de Vº, sale, para mi, como el más bonito de todos.
Después de superar ese tramo, me enfrento a la primera parte del segundo largo. Abajo, Yago me avisa con una voz, que sólo me quedan 10m de cuerda, por lo que estoy obligado a montar reunión sobre un par de clavos en una fisura, reforzándolo con algún cacharrín.
Poco rato después, estan ya a mi lado y esta vez es Diego el que me asegura mientras hago la corta travesía por la repisa, hasta llegar a la esquina por la que debo subir.
Bonitos movimientos de entrada, que te llevan a una parte final, donde está el paso de V+ del que salgo con algun resoplido y sumando más heridas en los nudillos...sale bien.
Una vez pasado esto, me encuento con otra reunión...bueno, mejor dicho, con un spit. Observo que quedan unos 5m de diedro antes del Gran techo a bordear, con un par de pasos, protegido con un clavo, que parece bonito y fácil.
-. ¡Yago! ¿Te apetece hacerte el último tramo del Diedro?
Después de cargarle con el gran peso, Yago tira haciendo de las suyas y subiendo los pies donde cualquier mortal sólo soñaría ponerlos.
Ahí, ahí aproverchando esos 2m de estatura.
Este último largo resulta ser el más clasicorro de todos, siendo muy navegable, buscando siempre la debilidad de la pared, para no hacer pasos de más de Vº, algunos de ellos muy bonitos.
Ya en la última reu, sólo nos queda subir un largo trecho de IIIº que bordea el pico por la derecha,...
...pasando por una curiosa cueva de dos alturas, que podría usarse como vivac de fortuna en caso de que te pille la noche por las alturas y no quiereas hacer el destrepe en la nocturtidad.
Hacemos cima...
...y bajada por lo más evidente hasta la mochilas, donde nos esperan en el vivac de la cara Sur del Torozo.
Las llenamos de nuevo, cogemos la frontal, la cartera y las llaves del coche para bajar a por nuestro premio, en forma de Clásica/comida en el pueblo de Mombeltran a 5km.
De camino, mi frontal se escurre de entre mis guantes y me percato cuando decido que ya mis ojos no dan más de si.
La doy por perdida...
¿Será una señal para que cambie de una pu... vez de frontal?
Unas cuantas tapas más, junto a algunas clásicas y decidimos que es hora de enfrentarnos de nuevo a la gelida noche.
Yago es el encargado de hacer que vuelva a creer, al hacerme entrega de mi frontal después de encontrarlo en el camino.
¡Hombe de poca fe!
Esta vez son las 00:30 cuando nos enfundamos en nuestros respectivos sacos, para esperar al nuevo día.
Domimgo
De nuevo amanece a eso de las 08:30 pero donde estamos aun no da el sol y remoloneo un poco hasta las 09:00.
Hechas las cotidianedades de la mañana, recordamos que, con las cervezas de más, nos propusimos escalar en la Abujea, asi que recogemos de nuevo todo y bajamos a su vera, donde nos espera nuestra vía.
La Verde. Un supuesto Vº de tres largos más uno de IIIº
Desde abajo se ve sucia y no demasido evidente su recorrido, sobre todo por los techitos.
Son tres Vº asi que uno para cada uno.
Después de que la suerte decide a quien le toca qué, (Diego el primero, Yo el segundo y Yago el tercero), veo que dudan mucho e incluso Diego se sube a observar de cerca el tramo del techito que no le convence.
No os quiero obligar, esto es un equipo. Si no apetece pues miramos otra cosa...
El problema es que no hay otra cosa más sencilla y los distancies de las vía de alrededor y la imposibilidad de proteger no atren demasido.
-. ¿Y que os parece si os enseño BDR? está a tan solo 1h o menos desde aquí.
Ponemos a funcionar el GPS para que nos lleve por el sitio más corto y en poco más de 50min estamos ya en el pueblo.
Como no hay mucho tiempo, ya que son las 14:00, les llevo a la Pedrera del Valle que es lo más cercano equipado.
Lástima de no tener las llaves de la casa para coger la colcho y asi hacíamos algo de Búlder.
Según nos acercamos a las vías, el viento ya nos refresca el getuño y como ya me conozco el temita, sé que nos va a dar la barrila...por suerte el sol está presente y nos da un poco de cuartelillo.
Les meto en Caballito de Sea Tuerto, 6a, luego en Diedrín, 6a y finalmente en Delfín, 6a...aunque se quedan con ganas de probar la de Trompa Lagarto, 6b, ver si pueden liberar Espoloncín un Ae/6a+ aun sin encadenar y quizas probarse en la fisura de deditos que hay a la derecha del risco, que no tiene reunión.
Para otra visita...
A eso de la 18:00 estamos en Martiherrero, en el Restaurante Las Fraguas, donde ya me conocen y donde arrasamos con todo lo que tienen en los expositores.
Seguiditos, repartimos material y en una horita de na, estamos ya en los madriles, cansados pero contentos por la diversidad del finde aunque con ganas de haber trepado algo más.