29 de enero de 2018

IDEA PEREGRINA 3 (SIERRA DE LOS PORRONES)

Pocos podíamos imaginar que entre tanto frio siberiano de repente íbamos a tener tres días seguidos de buen tiempo.
Pero no de solo falta de precipitación y viento sino con calor primaveral.

Justo en uno de esos tres días, concretamente el miércoles 24, los astros se habían alienado para que Yago y yo coincidiéramos y ponernos en marcha con el proyecto de Idea Peregrina3.

Vista desde la Urb. Vista Bonita de El Boalo

Escalar la "cresta" de los Porrones hasta salir por la canal de la Torreta.

Vista desde un poco pasada la Ermita de El Boalo

El año pasado ya me había acercado yo solo a investigar el primer tramo del recorrido, haciendo algunos de los pasos en solo y otros esquivándolos por donde podía hasta llegar a la segunda parte.

Collage hecho en Noviembre en una primera excursión

En esta corta pero intensa excursión, ya se veía que el recorrido iba a ser muy divertido, bonito y posiblemente asequible.

Con las premisas de las anteriores "Ideas Peregrinas" de ir todo lo recto que se pueda, no dejar expansivos y sobre todo divertirnos imaginando estos peculiares recorridos, comenzamos esta nueva aventura a lo desconocido.

Y es que abrir un nuevo recorrido, por sencillo o discontinuo sea, siempre es una aventura ya que no sabes lo que te vas a encontrar y si podrás superarlo con los medios y experiencia de que dispones.


Miércoles 24 enero de 2018
Como otros días quedamos demasiado tarde, pero lo suficiente para el proyecto o al menos eso pensamos. En cualquier caso, nos hemos puesto las 17:00 como hora tope para bajarnos estemos donde estemos.

Para ello nos dirigimos al parking de la Ermita de El Boalo. Al llegar allí descubrimos que las motoniveladoras están trabajando para allanar el terreno y toca aparcar un poco más adelante. Eso hace que no salgamos exactamente desde el camino y al final campoatravesamos hasta la valla y comienzo de la vía.

20 minutos después estamos donde pretendemos y descubrimos una gran familia de cabras que nos miran curiosas al vernos llegar.

Comienzo de Idea Peregrina 3 y acceso de la valla

Esta primera parte consta de algunos pasos aéreos, que conviene asegurar si nos da respeto o no lo vemos claro. Con algún seguro grande se puede proteger sin problemas.
Nosotros, decidimos tirar a pelo para agilizar. Los pasos no superan el IIIº.

Yago en los primeros metros vigilado por las cabras

Tras estos, comienza una trepada entre bloques de como mucho IIº, yendo siempre en dirección hacia las destacadas piedras que forman un gran diedro.

En el caos de bloques por el que hay que navegar

Para llegar a estas y tras un rato yendo por la derecha, hay que coger tendencia a la izquierda.

Mirando los bloques que forman el gran diedro que gobiernan las zarzas

Cuando ya estamos frente a las dos piedras que foman el diedro descubrimos que sus pies están gobernados por copiosas zarzas que lo hacen impacticable.

Valorando subir por una ruta con un par de chapas oxidadas

Miramos a la izquierda de estas y descubriremos una falsa esquina o diedro que es la forma más sencilla de pasar.

Croquis de la falsa esquina

En mi anterior vista, este paso me lo di a pelo pensando que sería más sencillo. Invito a Yago a dárselo, pero recomendándole hacerlo protegiendo.

Sin mucha dilación desplegamos el equipo y empezamos a escalar el primer problema del recorrido.

Yago poniendo el único seguro

El paso lo asegura con un Alien azul.

En el paso de Vº

Saliendo del paso de Vº

Una vez arriba, Yago monta reunión a la derecha según se mira a la pared y me asegura.

Yo antes del paso

Tras este primer paso llega el segundo problema.

Yago se encariña del primer muro vertical, que se puede esquivar por un terreno menos vertical por la izquierda, como hice en mi solitaria excursión en Noviembre, pero ha localizado una capa naranja y decide darse este tramo chapando ese seguro fijo de la pared.

Croquis del muro de la chapa naranja

Aunque está sicado, como el resto de seguros que siguen hacia un muro vertical de adherencia, deduzco que se trata de un spit.

La chapa naranja y único seguro fijo usado durante la actividad

El seguro está muy alto. Tanto que requiere de darse al menos tres pasos para llegar hasta él y chaparlo.

La chapa se puede apreciar bajo la sombra del bloque de arriba

Antes, tan solo se puede poner un nº1 de Camalot (el rojo), pero tan bajo que no sirve para parar una posible caída. Aun así, lo ponemos y valoramos saltar hacia la derecha en caso de fallar antes de la chapa.

El musgo y la arenilla reinan en este muro y no es sencillo de escalar con esta limitación.

Yago, muy animado decide ir de primero y probar suerte.

Yago probando suerte

Pero tras varios intentos decide déjame probarlo a mi.

Los pasos que he visto darse a Yago a mi no me valen ya que soy más bajito, por lo que empiezo primero por el lado izquierdo y luego hago un paso estirándome mucho hasta el lado derecho donde encaro el recorrido más de frente.

Yo, entrando por la derecha

Tras valorar lo que me queda, vuelvo a regresar al lado izquierdo pero subiendo bien los pies hasta llegar a unos romos arriba.
Todavía no llego a la chapa, por lo que toca de nuevo subir pies a unas regletas y por fin chapo el seguro.

Tras chapar la chapa naranja

Pero la fiesta no se ha acabado. Ahora toca proteger con friends una bavaresa algo roma.
Resulta más sencilla de lo que aparenta. Solo hay que colocarse bien y subir altos los pies.

Tras superar los pasos de bavaresa sobre musgo

Aquí se me plantean dos opciones: Seguir la línea de chapas o salirme a la derecha en busca de una canal algo menos vertical.

Pruebo la placa y enseguida veo que es una mala idea.

La vía a la que pertenece la chapa naranja

Está cubierta por una arenilla por falta de uso que la convierte en una pista de patinaje, así que me cruzo a la derecha y encaro la canal con fisura.
Con varios pasos de diedro se sale bien no dando más de Vº.

En mitad de la canal fisurada del muro de la chapa naranja

Poco después monto reunión con el material que me ha quedado en el arnés para asegurar a Yago.

La reunión por encima del muro de la chapa naranja

Este sube raudo todo el recorrido.

Asegurando desde esta reunión a Yago

El siguiente tramo es uno de los que también vi en la primera visita, pero en aquel momento no vi tantos Buitres.

Yago investigando como subir la vertical pared de las buitreras. La canal de la derecha por la que subimos finalmente.

No tardamos en darnos cuenta de que es muy probable que se trate de un nido o incluso varios, ya que la ida y venida de buitres es demasiado continua.
Por ello decidimos dejarles tranquilos y bordear por la canal de la derecha.

Yago al final de la canal

Quizá en otro momento del año, fuera de época de nidifcación, se pueda intentar escalar este vertical muro que recuerda de alguna manera Riglos en alguno de sus tramos.

El vertical muro de las buitreras visto desde el comienzo de la canal de la derecha

La canal no tiene ningún misterio y además fue por donde pasé la otra vez buscando el siguiente problema. La fisura.

Croquis del muro de la fisura

Sin duda este largo iba a ser unos de los mejores del recorrido y como nos estamos repartiendo los tramos, este le toca a Yago que lo mira con cierta reticencia ya que se ve bastante vertical y desde abajo impresiona un poco.

Una cosa que tiene el abrir nuevas vías por terrenos poco visitados son los bloques sueltos y en este íbamos a tener varias sorpresas.

Yago decide ir por el lado izquierdo ya que se ve más directo y sencillo.

Yago comenzando el largo de la fisura. Se puede apreciar el bloque se cayó despues a la derecha de su codo 

Pero pocos metros después de empezar, de repente le veo resbalar y con él se va un gran bloque que estaba debajo de la gran piedra encajada.
Por suerte ambos estamos al loro y conseguimos esquivarla.

Parte del bloque que cayó

Lo malo es que cae sobre la cuerda y toca revisarla.

Tras un rato comprobamos que no tiene nada, seguramente porque al caer la cuerda estaba sobre la blanda tierra acumulada en la base, y esto amortiguo el impacto.

Tras el susto Yago continua, pero ahora por la derecha, tocando y quitando los bloques sueltos que nos son pocos.

Yago evitando tirar más bloques. Las marcas marrones son bloques sueltos que tiró adrede

Ya metido en faena Yago se concentra en los pasos y en proteger.

Yago en plena faena

Dese arriba me indica que no es tan difícil como parecía.

Yago tras pasar lo más vertical de la fisura

Tras un rato sale por arriba feliz de haberse hecho este pedazo de largo en libre y a vista.

Yago contento tras superar este bonito largo

Luego le sigo yo. Y lo primero que hago es limpiar el resto del bloque suelto que hay aun encajado hasta dejarlo seguro.

Luego voy disfrutando del largo y de sus variados movimientos.

Yo divirtiéndome 😋

Ya arriba, en la salida, Yago me indica que esté atento a no tocar los bloques sueltos que hay ahí.
Efectivamente son muchos y requiere de una buena limpieza por lo que me subo un poco más y tiro todo lo que está encajado aquí hasta dejarlo limpio de piedras. La tierra ya se encargará la lluvia de limpiarla.

Tras la limpieza de la salida de la fisura

El siguiente largo es una trepada con un paso aislado de IVº que te lleva al bloque que se aprecia en la foto de abajo.

Yo saliendo al final de la continuación de la fisura en un segundo largo.

Desde allí se llega a una zona llana en la que hay que caminar un rato.

Vista desde la salida del segundo largo de la fisura

Así que aseguro a Yago al estilo clásico y nos ponemos las zapatillas.

Yago asegurado por mi

Lo que tenemos en frente es la parte final de Idea Peregrina 3 y tenemos dos opciones: Tirar más de frente y probar por el caótico muro o irnos un poco a la derecha y meternos por la evidente canal que corona una gran encina.

Intentando decidir por donde tirar

La realidad es que por la canal sería más corto y sencillo que por el muro, y la hora ya estaba muy cercana a las 17:00, hora a la que debíamos bajar estuviéramos donde estuviéramos, así que nos decantamos por la canal.

Para llegar a ella hay que hacer algunas trepadas de IIIº por una especie de plataformas.

Por las plataformas antes de la canal

Ya a los pies de la canal la cosa parece sencilla, pero si algo he aprendido en montaña es que nunca te debes confiar demasiado y ya que me toca a mi este último tramo debo ir con pies de plomo.

Croquis de la canal

Por siaca, decidimos que Yago me asegure a un lado.

Vista de la canal desde su inicio

Así, si tiro o cae algún pedrolo este no le dará.

Yago buscando un sitio para asegurarme protegido de la posible caida de piedras

Tras unos pasos en diedro.

Yo a mitad de la canal

Musgo, tierra y bloques encajados.

En tiempos de guerra cualquier agujero...es factible de poner un friend 😅

Llego a la encina que oculta tras de si una sorpresa final.

La gran encina

Una chimenea con dos placas que no se pueden proteger.

La angosta y fresca chimenea final

Aviso a Yago de que voy a montar aquí para que me portee desde cerca.

La reunion dentro de la chimenea

Una vez los dos dentro del fresco agujero a Yago se le ocurre que puede llegar a poner un friend en el bloque encajado del fondo si se estira mucho.

Yago estirándose todo lo que puede para poner un friend

Lo intenta y efectivamente puede.

Gracias a ese seguro la escalada es más segura y me animo a darle primero con mochila y luego sin ella ya que los pasos son obligatoriamente en chimenea y las grandes mochilas que llevamos impiden los movimientos.

Yo a mitad de la chimenea..sonriendo

De nuevo el musgo manda y ello hace que los pasos sean más complejos de lo necesario a la salida de la chimenea, que obliga a darla en bavaresa.

Ya fuera monto reunión enseguida ya que hay una fisura perfecta para ello.

La reunión de la salida de la chimenea con la mochula de Yago ya recogida

Luego cojo cuerda y se la tiro a Yago para que me pase mi mochila.


Y luego la suya.


Posteriormente aseguro a Yago.


Que la sube de manera más sencilla.


Sobre todo por su envergadura.


Ya arriba, descubrimos que se puede acceder a la piedra cimera.

Final de Idea Peregrina 3

Tras cambiarnos, recoger y repartir el material, disfrutamos un rato de las vistas que nos ofrece esta cima mientras damos cuenta de un puñado de frutos secos y una mandarina a medias.

Increibles vistas desde el final de Idea Peregrina 3

Han sido unas 6h de escalada con sus búsquedas del mejor recorrido pero lo hemos conseguido y pensamos que queda una ruta muy bonita y asequible para aquel que quiera repetirla.

Croquis con puntos claves y datos de Idea Peregrina 3

Recorrido visto desde Urb. Vista Bonita (El Boalo)

Vista aérea del GoogleMaps con el acceso, recorrido y descenso aproximados
Enlace de GoogleMaps a punto de comienzo de Idea Peregrina 3

También descubrimos, al fondo, en el risco de enfrente, un trabajado refugio de pastores.


Refugio de pastones en las inmediaciones del final de Idea Peregrina 3

Cuando comenzamos la bajada por la canal que separa la Torreta de esta cima, no puedo evitar sentirme satisfecho, pero a la vez triste, porque de eso se trata la vida No? de luchar por tus sueños y proyectos y de vez en cuando conseguirlos, pero lo importante no es eso, lo importante es haberlo intentado y haber disfrutado haciéndolo.

La canal de bajada con la Torreta al fondo

Ya abajo, brindando con sendas Clásicas, como merece la ocasión, se pone en marcha la máquina de hacer proyectos y ya tenemos en mente el siguiente recorrido de Idea Peregrina 4…próximamente en el blog 😎👍

 ¡Va por ustedes!

22 de enero de 2018

LA VIDA ES UNA SUCESIÓN DE INTENTOS (CORREDORES DE LA HERMANA MAYOR, PEÑALARA)

Lo efímero de las buenas condiciones invernales que permiten hacer alguna cosa en nuestra sierra hacen que la gran mayoría de gente vaya aun sabiendo que es muy posible que no pueda hacer nada o que las pase canutas subiendo por ciertos sitios.

Lo que siempre hay que tener claro es que bajarse sí es una opción…siempre que se pueda claro.


Miércoles 17 de enero de 2018
Como comentaba en mi anterior post, las posibilidades de que podamos coincidir Yago y yo y que el tiempo acompañe, últimamente no eran viables, pero esta semana por fin los astros se alineaban y podíamos salir fuera, en este caso a probar suerte con un par de proyectos pendientes que ninguno de los dos habíamos hecho aún.

El Tubo del Duro y el Diedro Central de Dos Hermanas.

Quedamos todo lo pronto que me permiten mis obligaciones como padre, que no es muy pronto y nos adentramos rápidamente en el circo en un animado ascenso.


Al llegar al circo me sorprende la poca cantidad de nieve que queda. Y es que los dos días anteriores no habíamos bajado de 0ºC y posiblemente se habría ido bastante de todo lo que cayó hace unas semanas.


Según avanzamos, comprobamos, que en las zonas soleadas, si te salías un poco del camino, te hundías como mínimo hasta la rodilla y en las zonas de sombra lo que más había era nieve costra que da paso a nieve blanda.


Es obvio que aún tiene que asentar mucho para que la cosa sea más segura, sobre todo en las zonas más soleadas.

Nuestros objetivos, estaban a la sombra y encajonados, así que tan solo necesitábamos que hubiera una cierta cantidad de nieve/hielo en condiciones para que fueran practicables y en todas las reseñas que habíamos leído era bastante probable, aunque también podía cambiar mucho la dificultad según las condiciones.

No tardamos mucho en descubrir la evidente entrada al Tubo del Duro.

Entrada al Tubo del Duro

Ya desde lejos vemos claramente que la cosa no va a ser sencilla de superar debido a la falta de nieve.

Yago que es más largo que yo se anima probar suerte.


Tras poner un par de seguros, un nº1 y un Alien verde, le da unos tientos.


Con todo lo alto que es, intenta darse algunos pasos muy largos que luego me tendría que ingeniar yo para superar con mi altura, pero finalmente y tras desmenuzar lo poco de nieve que hay acumulada en la entrada abandonamos el intento.

Yago buscando como superar los dos bloques yendo por la roca

Se queda pendiente para más adelante porque el corredor aunque se ve que es corto parece muy interesante.

El día avanza y decidimos continuar tras recoger el equipo.


La entrada de nuestro siguiente objetivo está más arriba, a unos 250m, y gracias a varias fotos que encontramos por internet, localizamos rápidamente.

La pala más ancha que está mirando Yago es la entrada al Diedro

La primera parte la hacemos a pelo ya que la nieve está lo suficientemente dura, para esa inclinación, como para progresar con seguridad.

Pasamos la cascada de hielo por su izquierda seún se mira a la pared. Aquí acabo de pasarla.

Tan solo encontramos un pequeño escalón que te obliga a colocarte sobre las puntas de los crampones y traccionar de los piolets para salir.

Recien pasado el escalón rocoso

Poco después y tras girar a la derecha, encontramos lo más interesante del recorrido y pensamos que se trata de la salida del Diedro Central.

El tramo mas vertical de Diedro, que con la GoPro no se aprecia bien.

Ya que Yago lo había intentado con el anterior corredor, este me tocaba a mi.

Por la falta de huellas estaba claro que éramos los primeros que nos metíamos en ese berengenal desde la gran nevada.


Desde abajo se ve muy vertical. A ojo y en las condiciones en las que está la parte final rondará los 75º, pero hasta que no me meta no podré valorarlo con seguridad.

Tras montar una sólida reunión, salgo convencido de que por lo menos lo iba a dar todo.


Los primeros metros descubro que la costra es más fina de lo que esperaba y me hundo bastante en algunas zonas.


Espero que arriba, donde hay menos, este más dura.

Subo mirando continuamente a ambos lados para proteger cuanto antes ya que más arriba la cosa se ve demasiado compacta.

Puedo meter un 1 y un 0.75 de Camalot.

Tras este y después de supera el primer estrechamiento con un resalte que pronuncio por destrozar la poca consistente nieve que hay en él, encentro un clavo.

Aunque llevamos en nuestro equipo siempre es de agradecer encontrar algún seguro fijo del que depender.

El estrechamiento se ve a la derecha de la foto bajo mis pies. 
El clavo está chapado con la cinta gris y blanca que se ve.

Lo chapo y continuo unos metros hasta una zona más pina donde la posibilidad de proteger es nula y toca escalar en roca verglaseada y de agarres romos.

Hasta aquí llegué...

Después de pensarlo un poco me animo a probar suerte, pero no he hecho más que subir un poco cuando veo lo que viene después.
Se trata de una placa vertical de unos 75º, con una fina capa de hielo en su lado derecho que apunta a que no aguantara más que un toque.


Dudo y dudo y cuanto más dudo mi cabeza planea más bajarse del ahora lejano clavo.

Toca destrepar con cuidado hasta este y abandonar un maillón.

Con mucho tiento regreso de nuevo hasta la atura del mismo, me anclo con los piolets y bloqueo con los crampones para realizar la delicada maniobra.

El clavo parece a cañón y trabajará como debe si me cuelgo de él, pero aun así lo compruebo traccionando de él en diferentes posiciones.


Una vez puesto el maillón y pasada una de las cuerdas, pido a Yago que me vaya bajando mientras yo destrepo lo escalado.

Me cuelgo lo justo y necesario, aunque sé que me pararía el siguiente seguro no me apetece darme ningún susto con las afiladas heramientas dando bandazos.


Por fin, tras varios minutos de tensión, estoy en la reunión con Yago, comenzamos a recoger cuerda y equipo para salir de ahí y buscar otra opción más sencilla para llegar a la cima de la hermana mayor.

Decidimos salir a pelo por la derecha, entendemos que por el Diedro Derecha, y de paso acercarnos y ver como estaba la salida del Diedro Central desde arriba.


Al llegar arriba y asomarnos al sitio que hubieramos salido vemos que efectivamente la salida era tremenda.


Esperemos que las condiciones mejoren para febrero y podamos ir a recuperar el maillón y terminar ambos recorridos.


Después, y ya por una pala sin complicaciones, llegamos a la cima y luego bajamos por el camino largo hasta el parking de nuevo.


Aquí os dejo los croquis de la actividad hecha.

 Situación de ambos corredores vistos desde la Laguna

 Puntos clave del corredor del Diedro Central de la Hermana Mayor

15 de enero de 2018

COSITAS

Seguramente, muchos seguidores del blog se preguntarán qué he estado haciendo estas semanas en las que no he publicado nada.
La realidad es que muchas cosas, pero no son meritorias de contar por separado por lo que os hago un pequeño resumen de lo que he estado haciendo.

Antes de las demasiado mencionadas nevadas, he estado escalando con Yago, en roca, en alguna ocasión, en sitios habituales y cercanos a casa.


Aunque lo que más hemos estado haciendo es escalar en rocódromo.


Sobre todo, por la mala meteo que estamos teniendo justo el día que podemos coincidir.

También en una de esas escapadas al monte en solitario que me hago a menudo, estuve investigando de cerca el recorrido de “Idea Peregrina 3” y me hice en solo un tercio de la misma, de lo que promete ser un recorrido espectacular, muy atractivo y digno de repetir. Del grado ya hablaremos cuando la termine. Esto es un proyecto que se queda para terminar en primavera, cuando las nieves se vayan.


También he hecho y hago muchos “paseos” de varias horas, con mi hijo pegado al pecho mediante un sistema de porteo, con las limitaciones que eso supone, pero aun así nos hemos metido en la nieve ya varias veces.


En una de estas hasta hemos ido a buscar nuevas líneas en la zona de Becerril/Mataelpino de las que ya hablaré cuando lo vea en mayor profundidad.


Las navidades las pasé fuera de casa, con varios familiares y luego las alargamos, solo nosotros, un par de días, yendo más al Este, concretamente a Castellón, para librar un poco del frio y de paso que León conociese el mar.


Además, como es lógico, escalar un poco en una pequeña escuela cercana al lugar donde nos alojamos.
Fue con el Soloist (ya que solo estábamos Oriana, León y yo), a vista por no disponer de croquis en condiciones, y tan solo hice esta foto de abajo, de parte de las 4 vías que me dio tiempo a hacer entre toma y toma.


Ah y también me he animado a volver a correr.


No sé cuánto tiempo me durará esto de emular a las gacelas, pero tener un hijo hace que debas plantearte el entrenamiento de manera diferente a la que tenías antes y además que pueda acoplarse en la complicada vida de los padres, turnándonos para casi todo hasta que sea un poco más independiente.

Sí, seguimos en la brecha! 😎👍

1 de enero de 2018

RABADÁ Y NAVARRO, LA CORDADA IMPOSIBLE (LIBRO)

Lo primero la buena educación me “obliga” a felicitar el año a todos/as los lectores del blog y con los que espero contar un nuevo año lleno de esperanzas y nuevos proyectos y espero que con algo más de tiempo y montaña.

Como un regalo llegó este libro a mis manos y aunque al principio dude de la posibilidad de leerlo por el compromiso de tener un bebé y su cuidado que ocupa prácticamente las 24h del día, pronto descubrí que además de ser ameno en su lectura, sobre todo por las novedades que se exponían en el texto y que desconocía, el hecho de tener mucho documento gráfico restaba palabras y por lo tanto tiempo en su lectura.

Tanto es así que en pocas semanas lo había leído.

Os hablo de Rabadá y Navarro, la cordada imposible


Como decía es un libro con “poco” texto, resultado de un gran trabajo de investigación hecho por el autor Simón Elias Barasoain. Interesante ameno y rápido de leer. A esto hay que añadir que el libro, de gran calidad en su estructura física de tapa dura, con una sorpresa añadida de un DVD con varios vídeos protagonizados por los dos escaladores, como la ascensión del Fire.


Si lo que te gustan son las historias clásicas de la época dorada del montañismo y la escalada es un libro que no te defraudará.

Por último, añadir una opinión personal tras la lectura de su biografía.

De nuevo nos encontramos con dos valientes escaladores, adelantados a su tiempo en su visión de la escalada en roca con quizá más prisa que experiencia en otras facetas del montañismo por escalar todo lo que se les ponía por delante y que tristemente el Eiger les demostró que la montaña siempre gana y saber renunciar a la cima escuchando las señales (hasta 3 veces se bajaron en este intento antes de quedar atrapados demasiado arriba) que a veces son sutiles susurros y otras veces voces ensordecedoras.

Me pegunto qué habrían abierto luego si el Ogro (Eiger) no les hubiera dado el abrazo mortal.

Y ahora os dejo con un clásico de Al filo de lo imposible de la recreación de esta última escalada juntos.

¡Que la disfrutéis!