3 de diciembre de 2012

LA VIDA ES UN EXAMEN CONTINUO (ALQUEZAR Y MEZALOCHA)

Llevo semanas dándome cuenta que me levanto con dolor de mandíbula…bursitis? No, estrés, y es que hasta hace apenas un par de días, desde hacía meses, la cosa había sido una tensión continua esperando la resolución de un tema personal que no me dejaba ni escalar a gusto ni disfrutar de la vida en general, como siempre lo he hecho.
Aun así he de reconocer que aunque no queramos, de una manera u otra siempre nos estamos examinando, pero algunos exámenes son más clave que otros.


Lo bueno de estos, es que a veces te sirven para conocer a gente majísima que en tan solo unos días te sientes cómodo entre ellos.
Gracias por la compañía, enhorabuena a los que pasaron y los que no, no os preocupéis, seguro que a la segunda va la vencida ;)


Tras unos días en Huesca solucionando uno de estos ya olvidados “exámenes”, a la vuelta, paro a ver a Asun y Carlos que como siempre me acogen como buenos amigos que son. Y no solo eso, sino que además Carlos, en nuestra primera vez escalando como cordada de dos, me lleva a conocer una de esas escuelas que hay que probar al menos una vez en la vida.
Mezalocha.


Uno de esos sitios que respiran historias de montaña en el que la humildad te invade al observar la roca que se amontona como si de una pared de adobe de 100m se tratara.


Vaya cojo… le echaban los recios de antes.

Llevaba mucho tiempo sin escalar por placer debido a las circunstancias que me han rodeado estos últimos meses y esta era la primera en mucho tiempo que tan solo quería escalar con un amigo, en un sitio bonito, nuevo para mí y una clásica. Aunque por la mente no dejaba de rondarme una llamada que tenía que hacer en unas horas.
Un "poco" de fresco viento venido del cercano y nevado Moncayo, junto con temperaturas que habían variado en el viaje de entre 5ºC a 7ºC y sombra en la pared hasta la tarde, no me iban a echar para atrás.

En el caso de Carlos, con más ganas incluso que yo de trepar, tampoco era una opción retirarse y aunque en un principio valoramos hacer las dos grandes clásicas de la pared del moro, al final nos decantamos solo por la Serón, dejando la Edil (una de las primeras vías de Rabadá y Navarro) para otra visita menos venteada ya que la exposición al viento la haría, seguro, demasiado sufrida.


La vía consta de 4 largos repartidos de manera lógica siendo el segundo el más complicado y el tercero el más mantenido.

Para mi estos podrían graduarse como IV+, 6a+/A0 (un paso), V+, Vº, pero solo es mi opinión y además contando que hasta el cuarto largo no me sentí las manos y tenía que mirarlas para ver qué es lo que tenía agarrado y como.


El primero me toca a mí y no pongo ningún seguro ya que los que tiene preinstalados están justo dónde tu coco te puede generar dudas. Aun así la protección es complicada.
Escalada de abrirse de patas para buscar la progresión con varias repisas llenas de piedras sueltas que puedes tirarte encima o a tu compañero. OJO!


El segundo se lo merienda Carlos en un plis plas, saliendo sabiamente del paso clave.


Luego cambiamos los cacharros de arnés y le doy yo al tercero que desde la salida de esta colgada reunión ya tienes que apretar un poco.


Pero solo un poco ya que algún bloque que parece fiable se mueve demasiado y hace que me pare a poner un seguro de esos quita miedos y da sustos para poder seguir adelante al menos en cuestión de coco.

Llego a la amplia reunión y decido pararme allí, aunque Carlos me recomienda probar a seguir para empalmar el siguiente largo, pero no sé si nos escucharemos con el viento.


Al poco aparece Carlos y sin pasarnos material, tan solo el tiempo que tardo en sacar el freno de la reunión y enganchármelo al arnés, lo que usamos para que continúe él.

Descubro entonces que el siguiente largo apenas tiene 8m, aunque nos separa un paso raro, vertical y con algún bloque peligroso.


En la cima descubrimos el vientaco que hace fuera de la protección del diedro y no tardamos mucho en buscar la bajada, marcada con unas flechas azules.

Descenso peculiar y con algún destrepe de “ten cuidado”.


Luego, sin más dilación y con ganas de salir del ajetreado viento, nos vamos al coche dónde hago una llamada importante en espera de una respuesta aun más importante, pero no hay respuesta, así decido llamar cuando lleguemos al pueblo.


Allí, tras unas compras de productos de la tierra, hago de nuevo la llamada y la respuesta es una sonrisa de satisfacción en la que se descargan 525.600 segundos de incertidumbre, de noches sin dormir, de viajes, de nudos en la garganta, de esperanza...todo de golpe.

Una cosa menos en qué pensar.


Con tan buena noticia y tras una también buena comida, en fantástica compañía, regada con vino de la tierra, me vuelvo para Madrid contento, repartiendo amores, lágrimas y sonrisas!


Salgo a pasear por dentro de mi... 



N del A Fotos de Carlos Soneman...en su mayoría.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Salud, Profe!
¡Fue un honor y un placer compartir cuerda, viento, una clásica y, sobre todo, una buena noticia con usted!

Ya sabe dónde tiene para repetir

¡Abracicos!

Carlos Sóneman

Antonio dijo...

Enhorabuena Claval! :)
Una locura menos

Un abrazo

Javi dijo...

Bonita escalada y pedazo de canción! La roca se ve buena y además de bonito color, donde cae ese sitio exactamente?

Un saludo

Vladimir Bustóf de la Sousa dijo...

Qué hay!

Carlos Sóneman: El placer sin duda fue mio :D
Y a ver si la próxima estoy más centrado en lo que hay que estar ;)

Antonio: En el fondo somos unos locos atados a unas cuerdas ;)

Javi: Únicos y muchas veces imitados Extremoduro, pero pocos llegan a acercarse ;)
La roca siento decepcionarte pero buena no es precisamente una característica de esta pared llamada la Peña del Moro. Eso sí es bastante adherente y nunca había escalado en algo tan peculiar como esto.
Por compararte la calidad de la misma se podría decir que es similar a Dolomitas, salvando las distancias y hablando de distancias, esta pared se encuentra en el embalse junto al pueblo de Mezalocha. Para llegar a este pequeño pueblo zaragozano, debes tomar la salida que te lleva a l pueblo de Muel por la A-23 que es la autovía de Mudejar. Una vez en Muel, verás el desvío hacia Mezalocha, se cruza el pueblo buscan carteles que ponga “Pantano” y tan solo es seguir la carretera y luego pista. La pared se encuentra en el lado izquierdo, aunque hay más opciones de escalada en otras paredes, pero desconozco su equipamiento y estado.
Aquí un enlace de los croquis de la zona.
Suerte!

Salu2

Asun Villaseñor dijo...

PROFEEEEEEEEEEE¡¡ VENTE CUANDO QUIERAS, YA SABES QUE AQUÍ ESTAMOS PARA LLEVARTE A ESTAS ESCUELAS TAN BUENAS.. jaajajajajajaja... pero como te engaño el mañico..jajaja:) yo ya viste que me quedé en Zaragoza..jaja.::))
HALAAA... QUE HOY FIRMO CON MI NUEVO BLOGGGGGGGG¡¡¡
el pillapilla lo actualizo esta semana... gluppss¡
BESOTES DE LA PILLAAAAAAAA

Vladimir Bustóf de la Sousa dijo...

Qué hay Asun!

Ya me extrañama a mi que no te vinieras :D

Para la próxima no faltes eh?

Besos!

PD: No sé por qué pero tu nombre no me lleva a tu nuevo blog...
Lo pongo en este enlace ;)

Asun Villaseñor dijo...

uyssss PUES NO SE.. GRACIAS.. ALGO HABRÉ HECHO MAL...jajaja
BESOTES.

Pekas dijo...

Felicidades.. apañero.. !!! A mi todavía me quedan unos intensos meses... pero mientras.. a seguir disfrutando .. y aprendiendo.. ;-)

Vladimir Bustóf de la Sousa dijo...

Qué hay Pekas!

Gracias por las felicitaciones!
En mi caso en realidad solo es el principio…pero ya es un gran avance.

Ánimo!

Salu2