27 de abril de 2010

SKY LINE (TOROZO+BDR)

La profunda tos me ataca y me hace echarme hacia delante, desperezándome de mi momentáneo descanso sobre el sillón con ruedas que uso para ponerme delante del monitor y escribir cada historia de montaña, hasta que consigo controlarla.
También me hace acordarme de esa mujer que tenía a mi lado el jueves, a las 22:00, en el excesivamente caluroso y abarrotado vagón de metro, con la misma tos que ahora disfruto yo.

¿Por qué la gente no se pondrá por lo menos la mano?

Repaso lo escrito hasta ahora y continuo donde me había quedado.


Sábado 24 ABR

…no podía creer lo que me había pasado, el maldito croquis se me había escapado de las manos y estaba volando hacía arriba por una corriente de aire ascendente.

- Chavales, se me acaba de escapar de la manos el croquis – Les digo a Yago y Antonio que andan entretenidos deshaciendo las cuerdas para poder asegurarme en este segundo largo.

Los tres, nos quedamos absortos mirando como el papel con los croquis sube ligero, hasta perderse de nuestra vista.

El día antes, Antonio me había mandado un mensaje para que imprimiese los croquis ya que se le habían olvidado en el curro. Casualmente cuando le doy a imprimir en casa a la ya muy antigua y ruidosa Epson Stylus Color 440, con los cartuchos de vete a saber cuando, se enciende la luz parpadeante que indica el final de unos de los colores básico para imprima. El negro.

Tras unos retoques en los colores, consigo sacar algo, en magenta y azul, que nos pueda servir para orientarnos en la caótica pared Sur del Torozo, donde pasan y cruzan decenas de líneas por el mismo sitio dando lugar un casi imposible recorrido completo de una vía específica.

El primer largo que se ha dado Antonio, en los croquis lo dan de IV, pero tras pasar los tres nos damos cuenta que más bien debería tratarse de un V+, por lo que deducimos no nos hemos metido correctamente ya desde el principio, cosa habitual en esta pared.



Estoy resignándome a la perdida del croquis que nos podría aclarar algo nuestra escalada, cuando recuerdo que en la mochililla que llevo a la espalda metí la guía de Gabi, de 1994, por si decidíamos cambiar de vía por está ocupada.

No es la mejor orientación ya que aparte de tener muchos años y ser en dibujo, le añadimos que según unos de los aperturistas de la vía del Friend nº 1, objetivo de día, estaba mal dibujada en anteriores croquis, pero mejor que nada…

El largo que me toca no tiene chapas y comienza por una fisura semi ciega, húmeda y con musgo, pero sencilla.



Tras unos metros la fisura me empieza a llevar hacia la derecha donde el agua caída los días anteriores busca la mejor manera de bajar. También la protección empieza a ser más difícil y lo peor es que me estaba alejando de la reu que ya había localizado a la izquierda.

- Hey, acabo de ver el croquis! Está justo debajo de la reu pegado a la roca!



Animado por el objetivo y por la posibilidad de recuperar el preciado tesoro, continuo subiendo sin referencia alguna de seguros fijos y viendo que no me quedaba otra opción que subir hasta bien arriba y luego travesear hacía la izquierda.

- ¡Te quedan 5m de cuerda Vlady!

¿Juer y ahora que más? – Pienso

Entonces veo horrorizado como el croquis lo empuja el viento hacia abajo y se coloca como a 5m de la reu.

Mierda…no te muevas más!


Lo que me queda es una travesía de roca lisa sin fisuras, hasta llegar al techo.
Tras un rato de delicados movimientos ya que mi último cacharro quedo ya lejos, llego a al preciada reu y observo como el croquis amenaza con largarse de un momento a otro.

He llegado con la cuerda justa, por lo que no puedo plantearme pasar la cuerda por la reu y que mis compañeros me bajen para alcanzarlo.



Sólo queda la opción de que ellos lo cojan.

Cuando están ya cerca de la reu, vemos tristes como el papel con nuestra orientación en la pared se aleja hasta colocarse como a 40m más abajo en una fisura donde parece haberlo cogido un remolino que lo cambia de sitio casi continuamente.



Estando ya en la reu, nos movilizamos para que Antonio baje rapelando y lo intente coger, pero el maldito papel sigue amenazando desaparecer y la parafernalia de montar el rapel y demás hace que finalmente desistamos y nos guiemos por la información que guardo a buen recaudo en mi mochililla.

Bajo este techo poco vemos, pero Yago ha localizado una chapa a la derecha, por encima, donde hay un paso atlético tirando de una cortante lajilla con los días contados.



La siguiente reu la monta casi 60m más arriba, sin percatarse de que tiene una montada a la izquierda, con dos cáncamos negros, un poco más arriba.
La cambiamos y ahora es Antonio quien se ata los cabos del miedo y avanza decidido donde piensa que indica el croquis.



Tras unos metros de subida en medio travesía a la derecha, le oímos comentar que hay otra reu.

- ¡Debe ser de otra vía! ¿Cómo lo ves? – Le decimos desde la seguridad de nuestra posición.
- ¡Por aquí no subo! – Confiesa buscando una respuesta de ánimo por nuestra parte.

Sacamos la guía e intentamos descifrar donde estamos y por donde podría ser. Tras una interpretación excesivamente exhaustiva para las líneas generales que observamos, le indicamos que tiene que regresar y que debe ser por las fisuras adiedradas que está a un par de metros a nuestra derecha.

Un destrepe delicado de Antonio le deposita en la nueva línea propuesta.



Pero la cosa no mejora.

El recorrido se ve técnico sin reposo aparente y con delicadas protecciones, sobre sucias fisuras y grandes bloques móviles.

Cuando ya le perdemos de vista, Antonio nos informa de que no sabe como resolver el siguiente tramo y está parado en un antiguo y oxidado clavo que tiene instalada una cinta Express abandonada.
Tras colocar un seguro más arriba para reforzar el clavo decide destrepar hasta nuestra posición.
En el rato que Antonio ha estado luchando el largo, he tenido un gran cambio en mi ánimo al notar escalofríos a pesar de que el sol calienta, entre las nubes, lo suficiente como para notar la ropa caliente, llevando ropa de sobra puesta.

Yago y Antonio se percatan de mi estado y decido no esconderlo. Está claro que tengo fiebre.
Intento hidratarme todo lo que puedo y mantenerme en movimiento para que el cuerpo siga luchando.

Por alguna razón que aun sigo sin entender, interpretamos que en los croquis el largo difícil es el de la chimenea/canalizo que había tras este largo, cuando luego en casa nos sorprende comprobar que estamos equivocados y que el largo más difícil de la vía lo dan preciosamente en este.

Yago, sin saber este dato, decide terminar el largo que Antonio a dejado protegido a unos 15m de las cintas rojas que cuelgan bajo la vertical chimenea, que interpretamos es la siguiente reu y por lo tanto próximo objetivo, penado que así me dejaba el largo difícil.



Ahora quedo con Antonio en la reu mientras este le asegura y yo intento mentalizarme de que no estoy tan mal como para no poder escalar, aunque me sienta débil y el no haber dormido más que unas pocas horas, más el viaje de 2h y pico desde Madrid, junto con la subida de 50min hasta pie de vía en el mismo día.

Un rato después, está Yago avisando de que podemos subir, cosa que me alegra sobre todo por que por fin podría moverme de la reu y así valorar mejor mi estado físico.

Salgo yo primero y cuando paso el tramo de los bloques sueltos, sale Antonio.

El largo se las trae y contiene un montón de pasos delicados con protección ajustada y de grado, en conjunto, valoramos de 6a.

Yo, a mitad del largo decido irme hacia la derecha donde veo una par de patatas donde agarrarme un momento y descansar.

Uff…no estoy bien.

Antonio por el contrario se ve obligado a tirar por el lado izquierda de este casi vertical muro, para poder recuperar un friend que ha puesto Yago.



Enseguida compruebo que los tres no podemos ponernos donde está Yago y que la reu es incómoda, montada sobre algún clavo y un fisu abandonado, así que decido quedarme un poco más abajo en un pequeña repisa y salir desde ahí para enfrentarme al supuesto largo más difícil de la vía.

Con todos los cacharros colgando observo desconfiado la amenazante y sucia chimenea mientras Antonio y Yago me animan.



A vivir el ahora…

Los primeros metros son sencillos y avanzo por la chimenea tras proteger en su fondo con un par de cacharros. Mi respiración es más acelerada de lo normal, signo inequívoco que de que estaba necesitando usar más energía de la necesaria y que el cuerpo estaba usando para regular la temperatura por la fiebre.
Pero el cuerpo es sabio y aporta la energía concentrándola donde es más necesaria en cada momento y ahora tocaba salir de esta.

Tengo la suerte de disponer de una buena IA, por lo que en plena vía suelo hacerle caso y normalmente acierto.

Espero que esta vez no la tenga alterada por la fiebre…

En mitad de la chimenea, descubro una patata roma en el espolón izquierdo que puedo alcanzar con el pie izquierdo, subirme sobre ella y probar suerte con el otro lado que parece menos vertical.

Ya subido en la patata roma, busco con la mano izquierda algo donde asirme y poder pasar el peso, lo malo e que no llego a ver que es lo que hay al otro lado y sé que una vez saque el pie derecha para hacer cambio de pies, volver a la chimenea será tarea imposible.

La IA no me falla y llego a una lajita que me deja meterme dentro de una más benévola fisura, donde puedo descansar un momento y recuperarme para continuar por lo que seguía, que no parecía mejor que lo pasado.



Descubro una par de cintajos pasados por un gran puente de roca, de lo cual informo a Yago y Antonio por si quieren subir aquí y asegurarme más cómodamente.
Deciden que siga.

Por alguna razón el tiempo me empieza a obsesionar y tengo la sensación de ir muy lento en mi escalada, por lo que empiezo a escalar rápido (o eso creo) para llegar a la seguridad de la siguiente reu.

El tramo que sigue obliga a darte unos pasos algo agobiantes, sobre todo si vas con mochila y no quieres salirte por fuera por miedo a caer.

Tras este, llego a otro tramo vertical de chimenea muy sucia y poco agradable.



Subo unos pocos metros intentado descubrir por donde atacarle mejor pero no lo veo nada claro, así que destrepo y decido mirar la guía en detalle.

Esta no me aclara nada, pero descubro que como me he saltado esa reu de los cintajos, que marca el croquis y que la siguiente está muy lejos. Temeroso de quedarme sin cuerda, decido montar una aquí mismo y asegurar a mis compañeros.

Mientras llegan a mi lado sigo observando la roca y me imagino las posibilidades de escalada que tiene, descubriendo una debilidad en el lado derecho de la pared, donde además faltan un parte de trozos de roca dejando al aire un tono rosado.

Tiene que ser por ahí.

Cuando ya están Yago y Antonio a mi lado, les comento la jugada y me confirman que a ellos también el parece por ahí.

Ya con los cabos del miedo en mi arnés, comienzo a subir mientras vuelvo a encontrarme de nuevo mal, eso hace que mi cerebro no coordine bien y me sienta muy patoso, tanto que me tienen que dar indicaciones del paso para salir por el lomo derecho que no soy capaz de adivinar como hacerlo.



Por fin, después de pensarlo demasiado, me decido a darle como me dicen y salgo al lomo encontrándome un par de buriles. Una abajo y otro a mi lado que chapo con mucha incertidumbre y que decido proteger con un Alien amarillo antes de enfrentarme al tramo húmedo que me espera.

Respiro profundamente para oxigenarme y atacar este tramo que aunque aparenta ser sencillo, la humedad de la roca lo hace peligrosos y expuesto.

Tras un par de resbalones, por fin consigo llegar a la reu que queda a la izquierda de la salida de la Vía Gran Diedro que reconozco enseguida.

Una espera corta y estamos los tres en la reu, para pasarle los cabos del miedo a Yago que le toca el último largo que haremos escalando.

Luego trepada de IIIº por el lado izquierdo de la cueva y foto de cima animados por la comida y bebida que nos regalamos.



Me vuelvo a encontrar bien, pero no puedo bajar la guardia. Aun queda la larga y delicada bajada con algunos destrepes de los de no caerte.



En poco rato Yago y Antonio con sus largas piernas me sacan ventaja, cosa que no me preocupa ya que el camino es evidente y nos vemos de sobra.

Los accidentes ocurres casi siempre en las bajadas.



Ya cuando va a comenzar el tramo menos inclinado, hay un pequeño destrepe en el que hay que bajar entre dos piedras que tienen otra que sirve para llegar a una cuarta y de la que ya llegar a terreno herbosos.
Yago está ya muy abajo y solo le veo el casco debido aun desnivel. Antonio, más cerca está mirando como bajar ese desnivel que le separa de Yago y yo estoy en plena faena intentando llegar con el pie izquierdo a la cuarta roca mientras me apoyo con el derecho en la tercera piedra.
De repente noto como esta se mueve bajo mi peso y me encuentro sin agarre de manos para poder sujetarme. En un último intento me medio lanzo a la cuarta piedra mientras el vació se hace bajo mi pie derecho desprendiendo la piedra del tamaño de una rueda de coche. Consigo encaramarme sin problemas y me da tiempo a darme la vuelta para gritar a mis compañeros.

¡Piedraaaaa!

Veo sorprendido como la piedra va a toda pastilla cogiendo cada vez más velocidad dirigiéndose a Antonio que la mira esperando un cambio de dirección.
La gran piedra choca al lado de Antonio contra una laja haciendo que salten chispas y llegando ese clásico olor a quemado a mi nariz.
Peto la roca aun no se ha detenido. Por el contrario ha cogido más velocidad y se precipita a Yago que no puede verla por el desnivel en el que se encuentra.

¡Cuidado Yago, piedraaaaa!

La piedra salta por los aires y la veo encaminarse como un obús hacia el casco rojo de Yago como atraída por el. Yago está atento y justo en el último momento se parta para que impacte en el suelo y continúe su camino bajando la canal como alma que lleva el diablo.

Tras el susto y una hora larga después llegamos a la furgo cansadísimos.

No tengo maldita la gana de conducir pero el hambre puede más y busco energía alternativa para llegar al primer restaurante que veamos.



¡Carnaca!

Tras la copiosa cena, toca búsqueda de un lugar para dormir que no tardamos en encontrar pasado Hoyocasero.


Domingo 25 ABR
La noche para mi ha sido malísima, mucho calor, la garganta me duele y estoy con una ronquera que parezco Malamadre de la Celda 211. Aun así nos decidimos por ir a BDR que está al lado y hacer algunas vías de deportiva.



Como los dos ya han estado en La Pedrera del Valle, les llevo a otra zona llamada El Cancho, donde hay tres vías y sólo una de ellas encadenada.

Pasín Vol. 1, cotada de 6c+, aun por encadenar y por lo tanto por confirmar.




Garbanzos de Oro
, 6a+ y única encadenada, con un paso de fe antes de la reu.



Y Pasín Vol. 2, cotada de 6b+/6c también sin encadenar con un bloqueo final que hay que hacer en desplome.



Siguen sin encadenar.



Luego regreso a la furgo, Madrid y cama.

13 comentarios:

JAVI dijo...

Buena vía vlady, lo que puede dar de sí un papelillo volando por la pared :)

Pekas dijo...

Lo dicho.. lo primero a cuidarse.. lo segundo a comprarse un rollo de velcro de doble cara con el que enganchar los croquis al pecho cuando subimos a trepar...

El resto .. ya sabes... buena semana.. a seguir disfrutando.. leyendo... soñando.. entrenando...
etc...etc... ;-)))

Antonio dijo...

La próxima vez nos tatuamos el croquis Vlady :)
La aventura fue bonita y dura... yo salí encantado.

¡Cuidate! Un abrazo

4Recauxutats dijo...

Buen trabajo Vlady!!
Las fotos como siempre a gran altura!! Que camara utilizas ?
Hasta pronto!!

ASUNCION dijo...

JODO VLADY... VOY A TENER QUE CUIDAROS A TODOS..
EL PROFE.. EL SECRE... jejejejeje¡¡
que os poneís malos enseguida :)¡¡¡

YO EL CROQUIS SUELO LLEVARLO EN EL "ESCOTEEEEEEEEEEEE" jajajajajaja¡
PERO PARA VOSOTROS SERÁ UN POCO MÁS DIFÍCIL..jajaja¡ aunque la cirugía hace milagros ahora...jajajaja¡
BESOTESSSSSSS DE DESCANSO¡¡

tortuga dijo...

Otra trepidante historia de Vlady, ésta vez en un marco incomparable. Tensión, drama, intriga, suspense, todo gratis y condensado en un post. "El crokis traicionero".

Vlady te comento que a principios de semana eres ya una costumbre. Abrir el navegador, mirar tu blog para pasar un buen rato leyendo lo sucedido el fin de semana. Nunca defraudas.

Un abrazo.

Historias de montaña dijo...

Qué hay!

Javi: Como si fuera elástico :D
Jamás se me había volado un croquis, sensación de impotencia brutal!

Pekas: Pues tengo los materiales que dices…lo mismo me fabrico algo para evitar estos casos… ;)
Menos entrenar…el resto por supuesto! ;)

Antonio: Mmm…lo echamos a suertes que a no ser que sean calcamonías salen muy mal :D

4Recauxutats: Gracias!
Pues la cámara (la pequeña, la llamo) ya tiene unos añitos, pero dispone de algo que uso desde hace relativamente poco y es que guarda las fotos en formato RAW (archivos digitales sin compresión), además de ser una Bridge (Un “Puente” entre una Reflex y una compacta), pudiendo configurar todo lo que quieras.
Lo malo es su volumen, sobre todo cuando te metes en chimeneas jejeje
Ah, ya no la hacen, pero han salido modelos superiores.

Asun: Jejejej…yo lo llevo en el bolsillo lateral o en el chaleco según, el problema es sacarlo para verlo, que el viento puede darte un buen viaje para robarte el tesoro de las manos y quedarte con cara de bobo, mirando como vuela tipo American Beauty, jejeje

Tortuga: Muchas gracias!
Te has ganado unas birras cuando vaya por tu terruño!
Por cierto, buen título el del Croquis traicionero jejeje :D

Salu2

elpequenyosaltatapias dijo...

XD
Así que erais vosotros los de la vía de al lado XD, yo lo ví volar y voló bastante. Aunque pensé que habiais conseguido cogerlo en la siguiente reunión. Fue un poco tragicómico.
Un saludo

Historias de montaña dijo...

Qué hay elpequenyosaltatapias!

Parece que dimos espectáculo...ya me han llegado por otros lados que vienron a unos, en la Friend nº1, corriendo por la pared, en busca de un croquis con alas jejeje :D

Salu2

Diego dijo...

Con una de estas aventuras ni los virus en el interior del cuerpo de uno han de quedar con ganas de volver a entrar !!! jajaja.

Buenas fotos !! la del croquis en mitad de la placa, no tiene precio.

Mira que sabía yo que algunas fisuras iban a andar sino mojadas, bien húmedas.

Yo como la Pilla, el croquis va en el canalillo !!!

Salu2 y a por la siguiente, eso sí, totalmente curado ;-)

Historias de montaña dijo...

Qué hay Diego!

Jajaja…
Gracias!

Cuando llegué y vi esto, me acordé de lo que me comentaste sobre las recientes lluvias. De hecho hubo gente que tuvo que abandonar por el estado de algunos tramos en la parte vertical.

Veamos si la amoxicilina hace su trabajo estos días y vuelvo al ataque en breve :D

Salu2

Kepa dijo...

No se que me ha gustado más si la vía del torozo o ese pedazo chuletón.

Unos pierden el croquis, otros el reverso cuando les toca rapelar de Latour...

Historias de montaña dijo...

Qué hay Kepa!

Imagino que te refieres a la Brecha de Latour. Pues no sé que es peor...aunque los nudos dinámicos son mano de santo para estas cosas!

Salu2