29 de febrero de 2016

ES ANECDÓTICO (CORTES DE PALLÁS Y FERRATA (K6) DE LOS FRESNOS EN QUESA, VALENCIA)

Teníamos otros planes pero como suelo decir: El escalador propone y la meteo dispone. Por ello cambiamos radicalmente de zona y proyecto y nos vamos al interior de Valencia.


El objetivo principal, una ferrata que graduaban de K6, la máxima dificultad en ferratas, y que contaban en las descripciones que tenía un teléfono en el tramo más difícil.

Con esos alicientes nos animamos al viaje que tendría más curvas de las deseadas, al menos por el lado por el que decidimos ir.



24 FEB 16

Pero ya que nos hacíamos las más de 4h que hay desde la sierra, buscamos la zona de escalada más cercana al pueblo de Quesa, que es donde está la ferrata, y descubrimos que no hay muchas opciones.


Nos decidimos por una pequeña escuela junto a un gran embalse, cercana al pueblo de Cortes de Pallás y pallá que vamos directos :P

En internet hay unos antiguos croquis con buenas indicaciones y son los que usamos para llegar.

Desvío antes del puente que cruza el embalse

Nosotros al venir desde Madrid las referencias son algo diferentes, pero aun así no nos es complicado llegar.

Vista del puente desde el otro lado, pasado el túnel. Las vías están al otro lado del embalse y aquí están las ruidosas obras

El sitio es agradable y perfecto para invierno y seguramente también para época menos fresca ya que la zona tiene un embarcadero de esos flotantes que invita a hacer kayak y seguramente otras cosas como buceo.

El embarcadero con las obras enfrente. Las vías quedan a la derecha, siguiendo la pista de tierra que se ve

Como decía, muchas curvas nos precedieron y tenemos la sensación de estar perdidos en mitad de la nada.

La pared de las vías vista desde las obras. El embarcadero se aprecia a la derecha de la foto

Por ello llegamos algo tarde a la zona y tan solo nos da tiempo a hacer 4 vías de las 14 que tiene el sector que hemos elegido. El Embalse.

Acceso a las vías

Por lo visto hay otro sector más, pero nos decantamos por este por ser Sur ya que hace bastante viento y el día es más fresco de lo que esperábamos.

Como nota negativa (y motivo por el que decidimos no dormir allí a pesar de ser un lugar genial para dormir con la furgo incluso en verano) es porque están desmantelando unas instalaciones al otro lado del embalse y el ruido es extremadamente molesto, y seguro que a las 08:00 estarían de nuevo en funcionamiento dado que al día siguiente era día de trabajo; jueves.


Sobre las vías, decir que comenzamos con las dos que daban en los croquis de Vº.


La primera vía (Capitán) era algo más difícil…sobre todo por estar muy sucios los agarres y que el paso clave a ambos nos pareció más. Siendo generosos decidimos darle V+ pero igual se puede llevar el 6a por ese arenoso paso.


La segunda de Vº que hacemos resulta no poder hacerse por haberle crecido una planta, a mitad del diedro, de Palmito (Esta planta tiene rabiosos pinchos en el tallo de sus hojas) y te obliga a acerar o acabar con las manos, brazos y antebrazos ensartadas en varias agujas de 2 o 3cm.

Capitán y Coronel con el Palpito

Si no estuviese el Palmito, se podría hacer por dentro de la chimenea y quizá podría salir V+.

Decir también que el acceso al pie de ambas vías es muy sucio y expuesto, pero tiene una chapa de la que te puedes colgar para asegurar al compañero en el comienzo de la verticalidad de ambas vías. Quizá se puede hacer desde abajo directamente y te ahorras la incomodidad de estar colgado.


Cosa que precisamente hacemos en las otras dos vías.

Tras ver el percal de las placas, decidimos probar suerte en los supuestos 6as de fisura/diedro que tiene la pared, resultando ser, para nosotros, una (Los Panseros) 6a+ y la otra (Los Cortesanos) 6a. Esta última muy bonita (***), porque la otra el paso que me encuentro no lo descubro y decido irme a la izquierda escapando de ese tramo y obligando a Yago a hacerla en toprope para poder recuperar las chapas.


El día cierra y abre la noche, pero a pesar de haber luna casi llena, en el sector deja de dar el sol desde antes de que se esconda en el horizonte.


Recogemos y nos vamos al bonito y cercano pueblo de Cortes de Pallás para buscar un sitio para cenar y luego viajar a Quesa para dormir allí.



25 FEB 16
A eso de las 09:00 ya estamos despiertos y descubrimos que estamos muy metidos en un cañón y alejados de toda cobertura en una enorme sierra tupida de jóvenes pinos.


El sitio donde aparcamos resulta ser una zona recreativa en la que, en época estival, cobran por entrar (2€) y que llaman Los Charcos. Que debe estar de bote en bote por tener varias pozas que además están bastante a la sombra.


También vemos que solo hay 5 mesas para poder comer (en nuestro caso desayunar) por lo que deben estar muy cotizadas en las horas de baño.

Tras el desayuno retrocedemos el camino y buscamos el cartel que indica el comienzo de la ferrata del Fresno.


Allí hay un cartel que indica varias cosas a tener en cuenta antes de meterse en ella.


La más interesante es que se puede rappelar la vía (cosa que no recomiendo dada la cantidad de piedra suelta en las repisas) por lo que si decidimos hacer esto, por lo que sea, debemos llevar una cuerda de 60m (aprox) o 2 de 30m para repartir peso, para poder enlazar los rappeles.


La otra opción es caminar unos 45min (dos kilómetros y medio aprox.) por una senda marcada con PR (amarillo y blanco) hasta el parking.

Esta es por la que nosotros optamos por lo que dejamos la cuerda larga en el coche y solo nos llevamos una de 10m por si la cosa se complica y debemos abandonar.

Acceso para cruzar el rio con peldaños pero sin cable de vida

La ferrata resulta ser una serie de repisas con tramos desplomados para acceder a cada una de ellas y que sigue más o menos en línea recta.


Equipados con cable en su mayoría y de reciente creación.


Casi todos los tramos son pasos para largos y bastante explosivos.


En poco tiempo estamos en el cartel que indica, el escape al PR o el tramo de K5 y K6


Por no verlo, nos metemos primero en el K5, siendo muy físico y en el que si eres bajito te tocará usar la roca para progresar por el desplome.

Yago en el tramo de K5.
El tramo de K6 se aprecia a la derecha en unos techos entre las ramas de los árboles

Primero sube Yago y luego yo.


Ya arriba descubrimos una cuerda atada a un árbol, a unos 20m a la derecha de donde hemos salido. Y luego alguna grapa asomar.
Parece que es el tramo de K6 que buscábamos.

Como llevamos la cuerda de 10m la atamos a la reunión de la salida de la K5 y rappelamos para acceder al tramo de K6.


Ya abajo descubrimos algo que nos deja bastante desilusionados. No tiene cable de vida, por lo que la exposición a una posible caída es muy alta.

Lo rojo es el telefono incrustado en la roca...es atrezo.

Aun así nos animamos a probar la entrada por si se puede hacer con mediana seguridad usando los peldaños y alguna de las chapas que se ven más arriba.

Lo pruebo yo pero ya para llegar al primer peldaño con la mano hay que darse un par de pasos de escalada en roca durillo.


Lo prueba Yago a pear de sus casi 2m de altura tampoco llega son darse ese par de pasos.


Ambos llegamos a la conclusión de que sin cable de vida es mejor hacerla en plan vía de escalada. Nosotros no llevamos equipo para ello (Calculamos 12 cintas express y cuerda suficiente para ir de primero) por lo que desistimos.

Yago se anima a repetir el tramo de K5.


Yo me voy por la derecha del tramo de K6 que tiene una pequeña trepada (IIIº) que da acceso a la repisa de arriba y de paso le hago unas fotos.


Ya arriba ambos, recogemos la cuerda y nos vamos por el PR de la derecha que dicen es más bonito aunque unos 100m más largo…


Según avanzamos nos encontramos con un cartel que indica Abrigo del Voro, en el que hay pinturas rupestres. A Yago le encantan estas cosas y como son solo las 13:20 decidimos acercarnos a verlas.


Cuando llevamos un rato caminado por el cañón, encontramos otro cartel que indica que el abrigo está a ¡4km!


Las dudas nos atacan, pero finalmente nos animamos a buscarlo.

El sendero está marcado con marcas de PR pero es muy fácil no verlas por la vegetación y en un momento dado las perdemos de vista, pero no nos preocupa demasiado ya que tan solo hay que seguir el curso del casi seco rio Grande.

Cuando ya llevamos unos 5km decidimos darnos la vuelta ya que no hemos visto ningún cartel más que indique la situación de las pinturas por lo que entendemos que nos lo hemos pasado en algún momento.

Pero antes de darnos por vencidos, decidimos subir por un camino que sale a la derecha para ver todo desde más alto.

Desde aquí se puede ver una presa.


Y al otro lado descubrimos unas vallas negras en lo alto de la pared de enfrente. Deducimos que es el abrigo que buscamos y que el cartel de los 4km no están bien puesto.


A la vuelta veríamos que el cartel está algo escondido entre unos pinos a la derecha según vas.


Bajamos al PR, lo seguimos durante unos 300m y descubrimos otro cartel que indica un abrigo...pero es otro llamado Garrofero y que están arreglando para su protección.


- Bueno, ya que estamos aquí vamos a verlo No?


Otros 200m más por la senda marcada con unas piedras en línea y estamos en la valla que se nota recién puesta, que impide el paso para ver esto de abajo que se supone que es una escena de caza.

La veis? Tranquilos, yo tampoco...

Además de este, los carteles indican que hay una cueva por abajo.


Decidimos también ir.
Otros 300m más allá encontramos una construcción, de algún pastor, en una cueva y en la parte que no hay construcción encontramos más pinturas rupestres. Esta vez en el suelo.

Esta.

Se supone que es un animal de cuatro patas...

Y esta otra.

Aquí un hombre tumbado. Las piernas lo que más destaca en el centro de la imagen

Justo enfrente de la cueva vemos otra valla a la misma altura.


Deducimos que se trata del Abrigo del Voro que no habíamos visto. Lo dejamos ya para otro momento.

Tras dar por finalizado el objetivo Indiana Jones, deshacemos camino para volver al parking.

Son las 17:30 cuando llegamos al coche.

Como no hemos comido aun (salvo unos frutos secos) nos vamos al pueblo de Quesa, donde comemos un par de bocadillos rápidos mientras escuchamos y vemos música de los años 70 en la tele del bar.

De ahí directos, sin paradas, de nuevo a Madrid y a la Sierra de Guadarrama donde nos despedimos hasta una nueva historia de montaña.



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